30 Abril 2011 Seguir en 

Microrrelato
Juegos de superhéroes
JULIO RICARDO ESTEFAN
(La aguja de Buffon - Tucumán)
Es posible que el microrrelato, por su brevedad, por su contundencia y por su desprejuicio, sea el género literario que mejor sintetice el mundo de hoy. Ubicarse en cualquiera de los dos extremos (como escritor o como lector) supone haber aceptado las reglas del juego que nos propone. Por eso este libro, Juego de Superhéroes, que desde el título anticipa el carácter lúdico de su contenido, demuestra la ductilidad del género breve de una manera contundente. Julio Ricardo Estefan, su autor, resuelve con solvencia textos suspicaces, apelando a los recursos que brinda este formato; jugando con el espacio, con el tiempo y con el lenguaje de manera llamativa.
El libro consta de tres apartados: Breves sin; Hipertextos y Juegos de Superhéroes, homónimo que remata el volumen con envidiable soltura.
El humor, que encontramos a lo largo de casi todos los textos, campea en los microrrelatos de Breves sin, con gran limpieza y dominio en la técnica. Vale la pena destacar Malos entendidos, donde el valor relativo de una frase complica un simple hecho cotidiano; y Malicia, que convierte un sarcasmo en protagonista de la anécdota.
Noticias de un bestiario, en la segunda sección, tal vez sea el mejor ejemplo para remarcar el papel protagónico de la intertextualidad. Se trata de un texto paródico, que apela al tono explicativo de las enciclopedias. A su vez, el microrrelato Opinión puede leerse como una frase contundente o bien como un juego de palabras, donde la flexibilidad de la lengua propone nuevos significados.
Para concluir, el apartado Juegos de Superhéroes acerca seis textos variados, con personajes que pertenecen a la cultura popular. Gracia y equilibrio hilvanan la gloria de ayer con la desacralizada lectura de hoy.
¿Por qué, en definitiva, este libro debería estar en la biblioteca de muy variados lectores? Porque nos pasea, cual videoclip, por personajes entrañables para diferentes etapas de la vida; porque tensa con habilidad los múltiples ingredientes que permite el género; y porque, en definitiva, es un libro con historias que se deslizan ligeras, con aguzada creatividad.
Se puede afirmar que este segundo libro de Julio Ricardo Estefan atrapa la atención del lector de todas las edades, a la vez que rubrica la idoneidad del autor como microrrelatista.
© LA GACETA
Mónica Cazón







