20 Junio 2003 Seguir en 
VIENA.- El organismo de supervisión nuclear de la ONU desafió a Irán a rebatir las acusaciones de EE.UU. respecto de que planea fabricar armas nucleares. El propio presidente, George W. Bush, reiteró ayer que habrá "tolerancia cero" con Irán si se comprueban estos cargos, y volvió a la carga contra el gobierno de Teherán al elogiar las protestas estudiantiles iraníes. En Teherán, un grupo miliciano de línea dura prometió defender el islamismo de Irán en momentos en que el gobierno trata de reprimir las protestas estudiantiles en favor de un régimen democrático.
Mientras, la ola de protesta por un reciente operativo, en Francia, contra una organización extremista iraní, continuó con nuevos episodios incendiarios. Tres opositores iraníes se prendieron fuego ayer en Roma y Berna, con lo cual asciende a cinco la cifra de inmolados en protesta por el operativo francés contra el grupo Mujahidines del Pueblo. Una mujer que se prendió fuego en París, el martes, murió ayer. La policía francesa detuvo por un breve lapso a 180 partidarios del grupo opositor iraní para impedir más inmolaciones y prohibió nuevas protestas.
Transparencia
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), con sede en Viena, criticó el incumplimiento de Irán de los acuerdos destinados a impedir que los recursos nucleares civiles se utilicen para fabricar armas atómicas. La junta de gobernadores de la AIEA urgió a Teherán a ser "transparente" y a aceptar sin demoras o condiciones más inspecciones amplias y con preavisos cortos. De este modo, se busca desvanecer las sospechas de Washington respecto de que está usando su programa nuclear para encubrir el desarrollo de armas. La junta compartió la preocupación expresada por el jefe de la AIEA, Mohamed El Baradei, en su informe sobre el pasado incumplimiento de Irán en informar sobre sus materiales, instalaciones y actividades, como está requerido en sus obligaciones de salvaguarda. Teherán tomó conocimiento de este reclamo, y reiteró que aceptará inspecciones sin condicionamientos si, a cambio, se le permite adquirir tecnología nuclear de los países occidentales.
El desencanto
Washington quería un pronunciamiento más duro de la junta, pero retiró la idea debido a una insuficiente falta de apoyo. El enviado de Irán en la AIEA, Ali Salehi, se manifestó satisfecho porque la junta no cedió a las presiones. "Si Irán no cumple, el mundo concluirá que está produciendo armas nucleares", dijo el vocero de la Casa Blanca.
Con esta decisión, la AIEA aplaza la aprobación de una resolución más severa hasta setiembre próximo, cuando celebrará su próxima reunión. Hasta entonces mantendrá su esperanza en que Teherán cumpla con el Acuerdo de Salvaguardias, que compromete a los países signatarios a informar sobre sus actividades nucleares y permitir inspecciones para verificar que no hay desvíos a programas de armamento militar. (Reuter/ Télam)
Mientras, la ola de protesta por un reciente operativo, en Francia, contra una organización extremista iraní, continuó con nuevos episodios incendiarios. Tres opositores iraníes se prendieron fuego ayer en Roma y Berna, con lo cual asciende a cinco la cifra de inmolados en protesta por el operativo francés contra el grupo Mujahidines del Pueblo. Una mujer que se prendió fuego en París, el martes, murió ayer. La policía francesa detuvo por un breve lapso a 180 partidarios del grupo opositor iraní para impedir más inmolaciones y prohibió nuevas protestas.
Transparencia
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), con sede en Viena, criticó el incumplimiento de Irán de los acuerdos destinados a impedir que los recursos nucleares civiles se utilicen para fabricar armas atómicas. La junta de gobernadores de la AIEA urgió a Teherán a ser "transparente" y a aceptar sin demoras o condiciones más inspecciones amplias y con preavisos cortos. De este modo, se busca desvanecer las sospechas de Washington respecto de que está usando su programa nuclear para encubrir el desarrollo de armas. La junta compartió la preocupación expresada por el jefe de la AIEA, Mohamed El Baradei, en su informe sobre el pasado incumplimiento de Irán en informar sobre sus materiales, instalaciones y actividades, como está requerido en sus obligaciones de salvaguarda. Teherán tomó conocimiento de este reclamo, y reiteró que aceptará inspecciones sin condicionamientos si, a cambio, se le permite adquirir tecnología nuclear de los países occidentales.
El desencanto
Washington quería un pronunciamiento más duro de la junta, pero retiró la idea debido a una insuficiente falta de apoyo. El enviado de Irán en la AIEA, Ali Salehi, se manifestó satisfecho porque la junta no cedió a las presiones. "Si Irán no cumple, el mundo concluirá que está produciendo armas nucleares", dijo el vocero de la Casa Blanca.
Con esta decisión, la AIEA aplaza la aprobación de una resolución más severa hasta setiembre próximo, cuando celebrará su próxima reunión. Hasta entonces mantendrá su esperanza en que Teherán cumpla con el Acuerdo de Salvaguardias, que compromete a los países signatarios a informar sobre sus actividades nucleares y permitir inspecciones para verificar que no hay desvíos a programas de armamento militar. (Reuter/ Télam)







