"La mujer está invisibilizada en la historia de Tucumán"

Lo afirman investigadores de la UNT que llevan mucho tiempo trabajando en el tema. Una labor con miras al Bicentenario. Por medio de postales y señaladores divulgan el legado de figuras femeninas notables.

14 Abr 2011
"Hace 20 años, el consejo directivo de la Facultad de Filosofía y Letras nos negó la aprobación del Centro de Estudios Históricos Interdisciplinarios sobre las Mujeres (Cehim), hasta que logramos convencerlos de que era importante. Nos decían que no era un tema académico y que nosotras nos discriminábamos solas, nos acusaban de defender posturas feministas", recuerda, entre risas, Betina Garrido, doctora en Historia y máster en Problemática del Género. Hoy tales prejuicios quedaron superados. El centro, del que es coordinadora, reúne 20 investigadores de distintas carreras de la UNT y se ha propuesto difundir la memoria de las mujeres que tejieron la historia de la provincia.

La manera más eficaz que encontraron los investigadores del Cehim de llegar a las casas de los tucumanos fue por medio de la publicación de postales y señaladores. Cada uno lleva la imagen y un resumen de la historia de cada mujer.

"Son 11 figuras, pero vamos a seguir recopilando hasta 2016. Contamos con el apoyo de la Secretaría de Bienestar Universitario de la UNT y ahora realizaremos una nueva impresión. El objetivo es poder obsequiar a los turistas en el Museo de la Casa Padilla", explicó una de las integrantes del equipo, la psicóloga Hilda Beatriz "Vicky" Disatnik.

"Este trabajo es muy importante porque desde una perspectiva histórica la mujer ha sido invisibilizada; no aparece en los contenidos de las aulas, ni en las obras literarias; no figura en los sucesos históricos trascendentales. Por medio de esta iniciativa queremos darle un reconocimiento de su rol, no sólo a las heroínas de las guerras de la independencia, que aparecen ligadas a apellidos notables; también a las de la vida cotidiana, a artesanas e intelectuales", añadió la profesora de Historia Liliana Soraire.

Una de las consecuencias de esa invisibilización se notó en la dificultad para conseguir material. Por ejemplo, para investigar sobre Catalina Jiménez de Ayala -gran docente y delegada al primer Congreso Femenino Internacional-, hubo que recurrir a las actas de la Escuela Normal, donde trabajaba.

"De muchas otras no tenemos datos y las seguimos rastreando", agregan.

Admite que la perspectiva de género "está de moda". Pero Disatinik aclaró que se hace una versión light: "en temas de violencia, los diarios sólo cuentan el final. Nadie habla de qué pasó antes".

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