11 Abril 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Charly García no da treguas. Quienes están tan atentos a su música como a su salud creen que su vida vuelve a estar en riesgo. Al parecer, el cóctel de medicamentos que está tomando (su dieta se compone diariamente de siete psicofármacos) le está provocando consecuencias indeseadas, como la fobia escénica que sufrió en su última presentación en Tucumán, a la que sólo pudo superar con la ayuda de sus acompañantes.
De acuerdo con una nota de la revista "Noticias", para superar su adicción a las drogas, el músico debió iniciar un tratamiento que, entre otras cosas, lo obliga a tomar tres antidepresivos, dos ansiolíticos, un sedante y un antipsicótico. El objetivo de esta medicación, bien administrada, es mantener bajo control los impulsos autodestructivos del paciente. Sin embargo, aparentemente, las dosis no están bien controladas ya que desde hace tres meses Charly no tiene un psiquiatra de cabecera.
El primero en advertirlo fue el hijo del artista, Migue García, que acusó a dos personas de mantener a su padre "secuestrado e hipermedicado": el tucumano Ramón "Palito" Ortega y la novia del músico, Mercedes Iñigo. "Ella pululaba entre mis amigos patricios, promiscuamente, siempre al borde la marginalidad y la toxicidad. Yo era su profesor de piano cuando conoció a papá", explicó el joven.
"Meche", incluso, fue denunciada por una allegada a García por "acoso psicológico y violencia física". Migue agregó que ella intenta manejar las finanzas de Charly, haciéndole comprar propiedas inmobiliarias. "Ser prostituta sería más digno de lo que ella hace", consideró. Lo cierto es que para la Justicia, el músico sigue siendo un toxicómano, por lo cual le asignó un albaceas. ¿Necesitará otra vez un salvador? (Especial)







