08 Abril 2011 Seguir en 
El adulto era quien empuñaba el arma de fuego. Pero el niño, que sostenía un cuchillo tan grande como su antebrazo, era quien daba las órdenes. "Dame el celular y la billetera", dijo el precoz asaltante. Y al empleado del local situado en calle San Martín al 2.500 no le quedó otra opción que entregar todo lo que había.
La dupla de ladrones no llegó muy lejos. A pocas cuadras de allí, cayeron de una moto mientras eran perseguidos por dos agentes de la seccional 7ª. El mayor, de 23 años, fue reducido por un vecino. Y el menor, de sólo 10 años, estaba escondido detrás de unos arbustos. Debido a su edad, el chico fue entregado a sus padres, pero el Juzgado de Menores Nº 2 ya tiene un expediente con su caso.
El atraco se produjo cerca de las 23.30 del miércoles, en pleno reclamo policial. Un joven estaba atendiendo el local, llamado "La esquina de Homero", cuando entraron dos personas: uno era un muchacho; el otro, un niño. "Mi empleado me dijo que el pequeño daba la impresión de tener unos ocho o nueve años", dijo Anabella Piossek, dueña del negocio. Y añadió: "ellos pidieron una gaseosa, la pagaron y se fueron. Pero después regresaron y preguntaron si había tarjetas para teléfono", dijo. En ese momento, el mayor de los individuos aprovechó para extraer un revólver de entre su ropa y encañonó al joven. "Dame la plata", lo amenazó.
Mientras buscaban el dinero, entró una clienta. Así que los delincuentes se ocultaron tras el mostrador y le ordenaron al encargado que atendiera como si nada.
Después, levantaron todo lo que había en la caja (unos $ 700) y varias tarjetas para teléfonos (por valor de $ 490). Y el precoz ladrón aprovechó para tomar un cuchillo de hoja grande que usan allí para cortar quesos. "Antes de irse, el menor amenazó a mi empleado y le pidió el celular y la billetera. Lo curioso es que él parecía más lúcido", dijo Piossek.
La dupla se escapó en una moto Honda que no tenía chapa patente.
Persecución
Personal de la seccional 7ª, a cargo del comisario Héctor Medina, pasaba por allí en una moto y comenzó a perseguir a los sospechosos. En calle Don Bosco al 2.500, ambos fueron arrestados y puestos a disposición de la Justicia. Secuestraron un revólver calibre 22. Pero los aprehendidos no tenían prácticamente dinero en su poder, así que a Piossek solamente le devolvieron algunos billetes.
El adulto, que tiene antecedentes desde cuando era menor, declaró ante el fiscal Carlos Sale. El más pequeño ya está en su casa, pero los expertos en menores lo seguirán de cerca. Debido a su edad, es inimputable absoluto. Está a cargo de la jueza de Menores Nº 2, Nora Wexler.
La dupla de ladrones no llegó muy lejos. A pocas cuadras de allí, cayeron de una moto mientras eran perseguidos por dos agentes de la seccional 7ª. El mayor, de 23 años, fue reducido por un vecino. Y el menor, de sólo 10 años, estaba escondido detrás de unos arbustos. Debido a su edad, el chico fue entregado a sus padres, pero el Juzgado de Menores Nº 2 ya tiene un expediente con su caso.
El atraco se produjo cerca de las 23.30 del miércoles, en pleno reclamo policial. Un joven estaba atendiendo el local, llamado "La esquina de Homero", cuando entraron dos personas: uno era un muchacho; el otro, un niño. "Mi empleado me dijo que el pequeño daba la impresión de tener unos ocho o nueve años", dijo Anabella Piossek, dueña del negocio. Y añadió: "ellos pidieron una gaseosa, la pagaron y se fueron. Pero después regresaron y preguntaron si había tarjetas para teléfono", dijo. En ese momento, el mayor de los individuos aprovechó para extraer un revólver de entre su ropa y encañonó al joven. "Dame la plata", lo amenazó.
Mientras buscaban el dinero, entró una clienta. Así que los delincuentes se ocultaron tras el mostrador y le ordenaron al encargado que atendiera como si nada.
Después, levantaron todo lo que había en la caja (unos $ 700) y varias tarjetas para teléfonos (por valor de $ 490). Y el precoz ladrón aprovechó para tomar un cuchillo de hoja grande que usan allí para cortar quesos. "Antes de irse, el menor amenazó a mi empleado y le pidió el celular y la billetera. Lo curioso es que él parecía más lúcido", dijo Piossek.
La dupla se escapó en una moto Honda que no tenía chapa patente.
Persecución
Personal de la seccional 7ª, a cargo del comisario Héctor Medina, pasaba por allí en una moto y comenzó a perseguir a los sospechosos. En calle Don Bosco al 2.500, ambos fueron arrestados y puestos a disposición de la Justicia. Secuestraron un revólver calibre 22. Pero los aprehendidos no tenían prácticamente dinero en su poder, así que a Piossek solamente le devolvieron algunos billetes.
El adulto, que tiene antecedentes desde cuando era menor, declaró ante el fiscal Carlos Sale. El más pequeño ya está en su casa, pero los expertos en menores lo seguirán de cerca. Debido a su edad, es inimputable absoluto. Está a cargo de la jueza de Menores Nº 2, Nora Wexler.
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