04 Abril 2011 Seguir en 
LOS ÁNGELES.- La "CinemaCon" (o "ShoWest" como se llamaba hasta este año) es la fiesta de los exhibidores. Es el momento donde son los dueños de las salas de cine quienes se sientan en el patio de butacas para que Hollywood los entretenga y les borre el amargo recuerdo de una taquilla en declive. Cuando los estudios traen a sus mejores estrellas para asegurar a los exhibidores que lo mejor está por llegar aunque en lo que va de año lleven perdidos 500 millones de dólares en la taquilla estadounidense en comparación a la primavera pasada. Que los grandes estrenos del verano suplirán con creces ese bache, especialmente gracias a los 40 títulos en 3D, y que Hollywood no sería nada sin esa institución centenaria llamada salas de cine. Así lo dijo literalmente Jack Black cuando les dio la bienvenida a la convención en el Hotel Caesar's Palace de Las Vegas. "No hay nada mejor que ver una película con público", insistió el vicepresidente de los estudios Paramount, Rob Moore, intentando borrar del recuerdo de los exhibidores ese 20% que ha caído la taquilla estadounidense en lo que va de año.
Pero en el final de la feria la puñalada estaba clavada. Cuatro de los grandes, los estudios Sony, Warner, Universal y Fox, confirmaron en un comunicado su intención de poner en marcha entre abril o mayo una nueva fórmula de "video on demand" ("a la carta") capaz de ofrecer películas de estreno en el confort del hogar tan sólo 60 días después de su llegada a los cines. La primera de ellas, "Unknown", del español Jaume Collet-Serra. Fue una declaración de guerra en toda regla. "Los estudios han tomado su decisión en lo que creen su mejor interés. Los exhibidores harán lo mismo", afirmó la asociación de exhibidores en otro comunicado distribuido al cierre de esta edición de la CinemaCon. La vida media de una película en las salas vendrá a ser, entonces, de ocho semanas. (Especial)
Pero en el final de la feria la puñalada estaba clavada. Cuatro de los grandes, los estudios Sony, Warner, Universal y Fox, confirmaron en un comunicado su intención de poner en marcha entre abril o mayo una nueva fórmula de "video on demand" ("a la carta") capaz de ofrecer películas de estreno en el confort del hogar tan sólo 60 días después de su llegada a los cines. La primera de ellas, "Unknown", del español Jaume Collet-Serra. Fue una declaración de guerra en toda regla. "Los estudios han tomado su decisión en lo que creen su mejor interés. Los exhibidores harán lo mismo", afirmó la asociación de exhibidores en otro comunicado distribuido al cierre de esta edición de la CinemaCon. La vida media de una película en las salas vendrá a ser, entonces, de ocho semanas. (Especial)







