28 Marzo 2011 Seguir en 
LOS ANGELES.- La actriz Natalie Portman no es ningún prodigio de la danza, ni aprendió a bailar ballet como una profesional en un año y medio. Tampoco es ella la que aparece en la mayor parte de las escenas de la película "Cisne negro", con la que ganó un Oscar. Al menos, eso es lo que asegura Sarah Lane, la bailarina del American Ballet Theatre, de 27 años, quien fue la doble de Portman en el film.
"De las tomas de cuerpo entero, yo diría que un 5% son de Natalie", expresó a la revista estadounidense "Entertainment Weekly". En el resto, sostuvo, la cara de Portman fue puesta con técnicas digitales. Lo que detonó el enojo de la bailarina fue que el coreógrafo de la película y pareja de Portman, Benjamin Millepied, dijo que su novia había hecho la mayor parte del trabajo.
"Cuando la cámara enfoca la cara y los brazos es siempre Natalie Portman, pero eso no muestra la realidad de lo que pasó", dijo Lane, aunque admitió que no le prometieron un reconocimiento especial en la película. Sin embargo, ahora lamenta que durante el rodaje vio desacreditada su participación.
Decepción
"Ellos han trabajado para hacer creer al público que Portman es un prodigio del ballet, sobre todo de cara a los Oscars", afirmó Lane con amargura. "Eso degrada a la profesión, no sólo a mi. Yo hago esto hace 22 años... ¿Podés convertirte en un concertista de piano en un año y medio, incluso si sos una estrella de cine?", preguntó.
Sin embargo, la doble reconoció que Portman "perdió mucho peso y trató de entender el método y entrar en la cabeza de un bailarín profesional y sentirse como ellos". A pesar de todo, no le guarda nada de rencor y aseguró que es "fantástica actriz".
Aunque Portman aún no salió a hablar respecto de estas acusaciones, los realizadores del film desmintieron a la bailarina a través de un comunicado. "Fuimos afortunados de tener a Sarah para cubrir las secuenacias de danza más complicadas y no tenemos más que elogios por el arduo trabajo que hizo. Sin embargo, Natalie hizo la mayor parte del baile en el film final". (Especial)
"De las tomas de cuerpo entero, yo diría que un 5% son de Natalie", expresó a la revista estadounidense "Entertainment Weekly". En el resto, sostuvo, la cara de Portman fue puesta con técnicas digitales. Lo que detonó el enojo de la bailarina fue que el coreógrafo de la película y pareja de Portman, Benjamin Millepied, dijo que su novia había hecho la mayor parte del trabajo.
"Cuando la cámara enfoca la cara y los brazos es siempre Natalie Portman, pero eso no muestra la realidad de lo que pasó", dijo Lane, aunque admitió que no le prometieron un reconocimiento especial en la película. Sin embargo, ahora lamenta que durante el rodaje vio desacreditada su participación.
Decepción
"Ellos han trabajado para hacer creer al público que Portman es un prodigio del ballet, sobre todo de cara a los Oscars", afirmó Lane con amargura. "Eso degrada a la profesión, no sólo a mi. Yo hago esto hace 22 años... ¿Podés convertirte en un concertista de piano en un año y medio, incluso si sos una estrella de cine?", preguntó.
Sin embargo, la doble reconoció que Portman "perdió mucho peso y trató de entender el método y entrar en la cabeza de un bailarín profesional y sentirse como ellos". A pesar de todo, no le guarda nada de rencor y aseguró que es "fantástica actriz".
Aunque Portman aún no salió a hablar respecto de estas acusaciones, los realizadores del film desmintieron a la bailarina a través de un comunicado. "Fuimos afortunados de tener a Sarah para cubrir las secuenacias de danza más complicadas y no tenemos más que elogios por el arduo trabajo que hizo. Sin embargo, Natalie hizo la mayor parte del baile en el film final". (Especial)







