En Salta, el Indio Solari encendió una multitudinaria fiesta redonda

Más de 40.000 fanáticos participaron del ritual ricotero, con el pogo más grande del mundo

SÓLIDA ACTUACIÓN. Con los clásicos de los Redondos y los nuevos temas, el Indio conquistó a la multitud. LA GACETA / FRANCO VERA
SÓLIDA ACTUACIÓN. Con los clásicos de los Redondos y los nuevos temas, el Indio conquistó a la multitud. LA GACETA / FRANCO VERA
28 Marzo 2011
SALTA.- Miles de fans llegaron desde todo el país y renovaron el ritual que los une con el Indio Solari. Fueron más de 40.000 los asistentes al estadio Padre Ernesto Martearena, donde el ex vocalista de los Redondos ofreció un repaso por los clásicos de la banda y por temas los discos que grabó tras la separación del legendario grupo.

Fue una fiesta ricotera, desatada a partir de las 21.40 cuando arrancó el concierto con "Todos a los botes!", para luego dar paso a "No es Dios todo lo que reluce", temas del último álbum -"El perfume de la tempestad"-. Acompañado por los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, el Indio después tocó "Martinis y Tafiroles".

"¿Adónde están los que viajamos 1.600 kilómetros?", preguntó el cantante a la multitud, para luego tocar "El infierno está encantador", clásico ricotero que aumentó la adrenalina.

"Un ángel para tu soledad", "Héroe del whisky" y "Pabellón séptimo" sonaron a continuación y luego la lista de temas siguió con "Torito es muerto" y "Vino Mariani". Tras "Mariposa Pontiac/ Rock del país" y el hit "Luzbelito", se produjo la primera pausa de la noche en el escenario, pero no entre el público.

Luego de un intervalo, la sólida banda arremetió con "Queso ruso", y el Indio aprovechó la oportunidad para recordar que este año se cumplen 35 años del último golpe militar. "Sé que hay muchos jóvenes que no estuvieron en ese momento, pero no está mal que aceitemos la memoria para que eso no vuelva a pasar", arengó.

Después sonaron "El tesoro de los inocentes", "¿Tomasito podés oírme? Tomasito podés verme?", "El arte del buen comer", "El regreso de Mao", "To beef or not to beef", "Black Rusian" y "Por qué será que no me quiere Dios".

El regreso al escenario de los músicos fue con "Vamos las bandas" y "Maldición va a ser un día hermoso". A continuación, los fanáticos encendieron unas 50 bengalas para acompañar "Juguetes perdidos", otro clásico ricotero, que puso mayor color y humo a la fiesta.

El final fue con "Flight 956" y el ya mítico himno "JiJiJi", tema con el que Solari cierra cada recital y le da pie así al pogo más grande del mundo. (NA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios