28 Marzo 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- En una nueva visita al país, Ozzy Osbourne confirmó que los 63 años -y pese a los dolores de espalda que lo atormentan- aún tiene mucho que ofrecerle al rock. Todavía puede aullarle a la Luna, como lo hacía en los '80, y dar lecciones del más puro heavy metal.
Ozzy seguramente ya no es "El Príncipe de las Tinieblas", apodo que supo ganarse en los 70 y 80 por su pasión por el ocultismo, sus excesos y las locuras sobre el escenario -desde arrancarle la cabeza a palomas con los dientes a morder a un murciélago- pero es un showman notable. En Buenos Aires derrochó carisma y entusiasmo, seguramente provocado por la certeza de saber que en un país de América del Sur tiene miles de seguidores que lo adoran, aprecian y que quieren escucharlo cantar sus clásicos.
Ozzy siempre ha mantenido la cabeza y los oídos abiertos. Por eso, para grabar su último disco -"Scream"- decidió cambiar toda su banda; reemplazó al característico guitarrista Zakk Wylde y al resto del grupo.
En el club GEBA el cierre quedó para un clásico notable, una de las canciones seminales del heavy metal: "Paranoid". El mismo en el que Toni Iommi patentó un riff imborrable y Ozzy escribió la letra en 25 minutos, allá por 1970. Fue un concierto memorable. (Télam)
Ozzy seguramente ya no es "El Príncipe de las Tinieblas", apodo que supo ganarse en los 70 y 80 por su pasión por el ocultismo, sus excesos y las locuras sobre el escenario -desde arrancarle la cabeza a palomas con los dientes a morder a un murciélago- pero es un showman notable. En Buenos Aires derrochó carisma y entusiasmo, seguramente provocado por la certeza de saber que en un país de América del Sur tiene miles de seguidores que lo adoran, aprecian y que quieren escucharlo cantar sus clásicos.
Ozzy siempre ha mantenido la cabeza y los oídos abiertos. Por eso, para grabar su último disco -"Scream"- decidió cambiar toda su banda; reemplazó al característico guitarrista Zakk Wylde y al resto del grupo.
En el club GEBA el cierre quedó para un clásico notable, una de las canciones seminales del heavy metal: "Paranoid". El mismo en el que Toni Iommi patentó un riff imborrable y Ozzy escribió la letra en 25 minutos, allá por 1970. Fue un concierto memorable. (Télam)







