16 Marzo 2011 Seguir en 
"En Buenos Aires hay que laburar y ser persistente para que te vaya bien. Confío en mí y mantengo la ilusión, mis sueños...", dice Pato Herrera, el cantautor tucumano que a fin de mes se instalará en la gran ciudad para terminar de darle forma a su banda -El Pueblo- y empezar a tocar, grabar y todo lo que se pueda. Se despedirá el viernes a las 22.30 en Mithos (Crisóstomo Alvarez y Las Heras), con sus temas y versiones del rock argentino.
Pato fue el cantante de Arrabal, banda que en su mejor momento se radicó en Buenos Aires con su disco recién editado; cuando la cosa empezaba a funcionar se separó y cada uno regresó a su casa. "Llevo muchos años en esto, hice buenos amigos en la escena nacional y me van a dar una mano para empezar. Pero sé que depende de mí", analiza en alusión a los músicos de Las Pastillas del Abuelo y El Bordo, especialmente, que suelen invitarlo a cantar con ellos cuando giran por el norte. En Buenos Aires se unirá a otros dos tucumanos, a la espera de la aparición de un guitarrista. El Pueblo estará integrado por Peka Vallejo (batería) y Pato Peña (bajo). El nombre del grupo, explica, responde a su interés por lo que pasa a su alrededor. "Últimamente escribo sin bronca, sin pensar en ser el artista singular sino en buscar hacer feliz a la gente, en alegrarle la vida o el momento", reflexiona. Pato cuenta que dudó si estaba a la altura de las circunstancias de iniciar una carrera en Buenos Aires. "Más que artísticos, los cuestionamientos fueron saber si podría armar una banda y sostener el trabajo; hay que probar, porque si funciona bien allá, pega en todos lados", dice.
Pato fue el cantante de Arrabal, banda que en su mejor momento se radicó en Buenos Aires con su disco recién editado; cuando la cosa empezaba a funcionar se separó y cada uno regresó a su casa. "Llevo muchos años en esto, hice buenos amigos en la escena nacional y me van a dar una mano para empezar. Pero sé que depende de mí", analiza en alusión a los músicos de Las Pastillas del Abuelo y El Bordo, especialmente, que suelen invitarlo a cantar con ellos cuando giran por el norte. En Buenos Aires se unirá a otros dos tucumanos, a la espera de la aparición de un guitarrista. El Pueblo estará integrado por Peka Vallejo (batería) y Pato Peña (bajo). El nombre del grupo, explica, responde a su interés por lo que pasa a su alrededor. "Últimamente escribo sin bronca, sin pensar en ser el artista singular sino en buscar hacer feliz a la gente, en alegrarle la vida o el momento", reflexiona. Pato cuenta que dudó si estaba a la altura de las circunstancias de iniciar una carrera en Buenos Aires. "Más que artísticos, los cuestionamientos fueron saber si podría armar una banda y sostener el trabajo; hay que probar, porque si funciona bien allá, pega en todos lados", dice.





