13 Marzo 2011 Seguir en 

Por Donato Alberto Calliera
Para LA GACETA - Tucumán
Diez años estuvo meditando en el mítico Silicon Valley don Quijote de la Web y hoy ha decidido salir a predicar su mensaje.
Antes de ponerse en marcha, levanta los brazos al cielo y dice:
-¡El mundo debe saber la Mala Nueva! ¡El final de internet está cerca! ¡Ya se puede escuchar el galope de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis Cibernético!
Y mientras inicia la marcha, murmura.
-Todos están sordos. No importa. Yo apartaré la cera de sus orejas y tendrán que escucharme.
Y aconteció que llegó a la ciudad de San Google. Apenas comenzó a predicar comenzaron a llegar curiosos de toda índole.
-¡Despertad, inocentes ovejitas cegadas por el resplandor de los monitores!
¿Acaso no os habéis dado cuenta del monstruo que se apresta a devorar nuestra Sagrada Red?
-¿Quién es este ignorante pordiosero mala onda que viene a arruinar El Paraíso de los Cibernautas? -preguntó alguien.
-¿Dices que un monstruo nos quiere comer? -preguntó otro con tono burlón-
¿Será tal vez el Lobo Feroz?
Surgieron cientos de risotadas de la multitud.
-Yo?yo soy Don Quijote de la Web y he venido con la misión de evitar la muerte de Internet -dijo y agregó bajando la voz - ¿Todavía no lo saben? Quieren asesinarla. Ellos no pueden tolerar tanta luz. Aman las penumbras, disfrutan del Orden Supremo, de la Inmovilidad y del Silencio Absoluto?, es decir?de la muerte.
Ya nadie ríe. Una atmósfera de temor se ha esparcido entre los habitantes de San Google. Una bella mujer, temblorosa y frágil se acerca a Don Quijote.
-Señor?¿quién es el monstruo? ¿Por qué querría devorar a unos simples adoradores de la Sagrada Internet?
-¿Preguntas por qué, adorable criatura? Ahhh?porque habéis amenazado, nada menos, a los Señores de la Tierra. Acercáos y escuchad en silencio.
La multitud obedeció como hechizada por la figura, las palabras, el fuego de la mirada y los gestos apasionados del Profeta del Ciberespacio. Que así les dijo:
-Internet es la fuerza más grande jamás creada por el cerebro del hombre.
Tiene algunos atributos de Dios. Es invisible, inmortal, todopoderosa, está en todas partes y todo lo sabe. Mientras fue utilizada simplemente como un maravilloso juguete, no hubo problemas. Pero un día?esos pecosos adolescentes universitarios, genios de garage como Bill Gates, se hicieron multimillonarios y por lo tanto poderosos.
La multitud permanecía inmóvil y atenta.
-Ahora son más importantes Facebook, Twitter y Apple que General Motors, Bank of América y Exxon. Sin embargo, el peor pecado que habéis cometido, inocente rebaño de caritas felices, es el de la libertad, la democracia, la gratuidad de algunos servicios. Y para rebasar los límites?¡Wikileaks! Es decir, la anarquía total.
-¿Acaso suponéis que el Pentágono, la CIA, el hipócrita mundillo de la diplomacia, los fabricantes de armas, los emporios financieros, las petroleras, los gobiernos de los Estados Unidos, China, Rusia y otras potencias menores van a tolerar tanta anarquía? ¿Que van a permanecer inmóviles mientras son desnudados públicamente por cualquier imberbe idealista, contemplando cómo se derrumban sus imperios?
La mujer quiso saber si estaban a tiempo de salvar la Sagrada Red
-No lo se -confesó el Profeta Cibernético.
Luego se levantó, juntó los pies, cerró los ojos y extendiendo sus brazos expresó- Pero afinad el oído y podréis escuchar un galope estremecedor.
Cuidado, son los Cuatro Jinetes del Apocalipsis Cibernético, es decir: El Dinero, La Ambición, La Crueldad y El Poder. ¡Vienen a asesinar internet para crear otra obediente, callada y triste!
Entonces, Don Quijote de la Web marchóse de San Google para llevar La Mala Nueva al próximo poblado: El Imperio Facebook, habitado por más de 500 millones de usuarios.
© LA GACETA
Alberto Calliera - Humorista, caricaturista de LA GACETA.
Para LA GACETA - Tucumán
Diez años estuvo meditando en el mítico Silicon Valley don Quijote de la Web y hoy ha decidido salir a predicar su mensaje.
Antes de ponerse en marcha, levanta los brazos al cielo y dice:
-¡El mundo debe saber la Mala Nueva! ¡El final de internet está cerca! ¡Ya se puede escuchar el galope de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis Cibernético!
Y mientras inicia la marcha, murmura.
-Todos están sordos. No importa. Yo apartaré la cera de sus orejas y tendrán que escucharme.
Y aconteció que llegó a la ciudad de San Google. Apenas comenzó a predicar comenzaron a llegar curiosos de toda índole.
-¡Despertad, inocentes ovejitas cegadas por el resplandor de los monitores!
¿Acaso no os habéis dado cuenta del monstruo que se apresta a devorar nuestra Sagrada Red?
-¿Quién es este ignorante pordiosero mala onda que viene a arruinar El Paraíso de los Cibernautas? -preguntó alguien.
-¿Dices que un monstruo nos quiere comer? -preguntó otro con tono burlón-
¿Será tal vez el Lobo Feroz?
Surgieron cientos de risotadas de la multitud.
-Yo?yo soy Don Quijote de la Web y he venido con la misión de evitar la muerte de Internet -dijo y agregó bajando la voz - ¿Todavía no lo saben? Quieren asesinarla. Ellos no pueden tolerar tanta luz. Aman las penumbras, disfrutan del Orden Supremo, de la Inmovilidad y del Silencio Absoluto?, es decir?de la muerte.
Ya nadie ríe. Una atmósfera de temor se ha esparcido entre los habitantes de San Google. Una bella mujer, temblorosa y frágil se acerca a Don Quijote.
-Señor?¿quién es el monstruo? ¿Por qué querría devorar a unos simples adoradores de la Sagrada Internet?
-¿Preguntas por qué, adorable criatura? Ahhh?porque habéis amenazado, nada menos, a los Señores de la Tierra. Acercáos y escuchad en silencio.
La multitud obedeció como hechizada por la figura, las palabras, el fuego de la mirada y los gestos apasionados del Profeta del Ciberespacio. Que así les dijo:
-Internet es la fuerza más grande jamás creada por el cerebro del hombre.
Tiene algunos atributos de Dios. Es invisible, inmortal, todopoderosa, está en todas partes y todo lo sabe. Mientras fue utilizada simplemente como un maravilloso juguete, no hubo problemas. Pero un día?esos pecosos adolescentes universitarios, genios de garage como Bill Gates, se hicieron multimillonarios y por lo tanto poderosos.
La multitud permanecía inmóvil y atenta.
-Ahora son más importantes Facebook, Twitter y Apple que General Motors, Bank of América y Exxon. Sin embargo, el peor pecado que habéis cometido, inocente rebaño de caritas felices, es el de la libertad, la democracia, la gratuidad de algunos servicios. Y para rebasar los límites?¡Wikileaks! Es decir, la anarquía total.
-¿Acaso suponéis que el Pentágono, la CIA, el hipócrita mundillo de la diplomacia, los fabricantes de armas, los emporios financieros, las petroleras, los gobiernos de los Estados Unidos, China, Rusia y otras potencias menores van a tolerar tanta anarquía? ¿Que van a permanecer inmóviles mientras son desnudados públicamente por cualquier imberbe idealista, contemplando cómo se derrumban sus imperios?
La mujer quiso saber si estaban a tiempo de salvar la Sagrada Red
-No lo se -confesó el Profeta Cibernético.
Luego se levantó, juntó los pies, cerró los ojos y extendiendo sus brazos expresó- Pero afinad el oído y podréis escuchar un galope estremecedor.
Cuidado, son los Cuatro Jinetes del Apocalipsis Cibernético, es decir: El Dinero, La Ambición, La Crueldad y El Poder. ¡Vienen a asesinar internet para crear otra obediente, callada y triste!
Entonces, Don Quijote de la Web marchóse de San Google para llevar La Mala Nueva al próximo poblado: El Imperio Facebook, habitado por más de 500 millones de usuarios.
© LA GACETA
Alberto Calliera - Humorista, caricaturista de LA GACETA.






