Tanto oficialistas como opositores admiten que el período electoral atravesará de lleno al Poder Legislativo. Por eso, el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, pretende garantizar un mínimo de una sesión por mes. "Tenemos la voluntad de sesionar; vamos a ir manejándolo de acuerdo a las necesidades. En un año electoral, lo normal es una convocatoria por mes. Pero si hacen falta más por temas que no están previstos, lo haremos", aseguró el alperovichista. Desde la oposición, en cambio, están convencidos de que el recinto sólo se abrirá cuando el Poder Ejecutivo necesite la sanción de una ley, y que el oficialismo evitará debatir sobre asuntos que incomoden al Gobierno.









