"Sólo nos alcanza para subsistir; vivimos de esto"

Los feriantes y vendedores ambulantes se defienden tras las denuncias y las críticas de los empresarios.

04 Marzo 2011
José tiene designado su lugar en la feria que se organiza en las afueras del Estadio de Atlético Tucumán, en barrio Norte. Cada jueves se levanta a las 3 de la madrugada y, junto con su familia, viaja desde Lules a la capital tucumana para poder vender su mercadería. Arma su carpa y extiende toda la ropa usada que venía en los paquetes que se consiguen en ferias más grandes, como Alto Comedero, en Jujuy.

"Sólo nos alcanza para subsistir; vivimos de esto", dijo el joven de 25 años, quien tiene tres hijos.

A un poco más de 50 metros, Dani, de 18 años, acomodaba también la ropa usada expuesta sobre dos mesones. "Comencé a trabajar con mi hermana porque quiero terminar de estudiar", confesó la muchacha, mientras no paraba de embolsar una montaña de camperas.

Como José y Dani, el resto de los feriantes se sustentan económicamente bajo el sistema informal. Muchos de ellos recorren las ferias de San Miguel de Tucumán, donde tienen sus puestos ya definidos: Atlético Tucumán, Villa Luján y la que se organiza en la zona de barrio Municipal.

Por su parte, ante las acusaciones de la FET y de las críticas de EEUU, Luis Lobo, titular del gremio de los vendedores ambulantes, respondió ayer que la compra de la mercadería se realiza directamente a fabricantes, en Buenos Aires. "Tratamos de vender lo menos posible la mercadería informal", enfatizó.

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