Devota de San La Muerte, peleó en la cárcel y fue abanderada

Ema Gómez se recluyó en su casa de Bella Vista y eligió el silencio.

09 Febrero 2011
Ema Hortencia Gómez ya está en Bella Vista. Su ciudad natal, donde todos la conocen, la cobijará hasta el jueves, cuando se reanude el juicio por el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz, del que está acusada. "Por ahora no hablará con la prensa", aseguraron desde su entorno. Así, el silencio sigue siendo el mejor aliado de la ex agente de Policía.

A Aráoz lo mataron de nueve disparos en su casa de Yerba Buena el 26 de noviembre de 2004. Tenía 53 años, nueve hijos y era titular del Juzgado de Menores Nº 2 del Centro Judicial Capital.

Al día siguiente del escalofriante hecho, el nombre de Ema Gómez quedó en el centro de la escena. Desde el primer momento, el fiscal de Instrucción, Guillermo Herrera, consideró que ella tiene vinculación con el ataque. Poco después, dio con el ex oficial Alejandro Darío Pérez, que también está siendo juzgado por la muerte del juez.

Pero la ex agente siempre fue el centro de atención. Incluso, un mes antes del crimen había protagonizado un escándalo en el Juzgado de Menores que le costó su trabajo. "Hoy me siento orgullosa de no estar dentro de la fuerza; la Policía me trajo lo peor", dijo hace unos años en una entrevista con LA GACETA.

Maquillaje y religión

En la comisaría de Yerba Buena, pocas horas después del homicidio, a Ema Gómez le secuestraron el bolso. Entre el maquillaje y los productos de higiene personal, la ex agente tenía varias estampitas; entre ellas, una de San La Muerte, una supuesta entidad a la que los creyentes le ofrecen promesas a cambio de favores. "Sé que él me cuida", dijo Gómez, un año después del crimen.

Estuvo detenida bajo el régimen de prisión preventiva hasta 2008. En la cárcel protagonizó algunos incidentes, y hasta tuvo un fuerte cruce con Nélida Fernández, una de las condenadas por el homicidio de Betty Argañaraz. Pero también mereció reconocimientos, como cuando fue abanderada por las excelentes notas que obtuvo.

El día que salió en libertad le dio su testimonio a LA GACETA. Pero, otra vez, se negó a conversar sobre el día del crimen. "De ese tema prefiero no hablar, pero fue el peor día de mi vida. Sin palabras", contestó en esa ocasión. Siempre reservó su relato de los hechos para el momento del juicio. Pero, hasta ahora, no dio indicios de que esté decidida a contar qué es lo que vio.

El jueves, se reanudará la audiencia en el Palacio de Tribunales. Los vocales de la sala I de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre, ordenarán la lectura de la demanda civil presentada por la familia Aráoz contra la Provincia y los cinco imputados.

El letrado Rodolfo Augusto Baza, de la Dirección Judicial de Fiscalía de Estado, podrá ofrecer las pruebas que considere importantes, al igual que las demás partes. Tras esto, está previsto que los abogados defensores tengan oportunidad de realizar los planteos previos. Incluso, algunos ya anunciaron que solicitarán diversas nulidades. La fiscala de Cámara, Juana Prieto de Sólimo, tendrá también la palabra, al igual que los abogados de la querella.

Una vez que se sorteen estos trámites, si se resuelve que prosiga la audiencia, los imputados tendrán la oportunidad de dar su versión de los hechos.

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