
LOS ANGELES.- Con la misma discreción con la que se casaron en julio de 2010 en las islas Bahamas, Penélope Cruz y Javier Bardem se convirtieron en padres el fin de semana, una noticia que no trascendió hasta que apareció ayer en la portada de la revista "¡Hola!".
Los actores españoles inicialmente tenían previsto que el bebé naciera en Madrid, en la misma clínica en la que dio a luz la princesa de Asturias. Pero finalmente Penélope, de 36 años, trajo al mundo a su hijo el sábado pasado en el exclusivo hospital Cedars-Sinai de Beverly Hills, en California.

En este centro sanitario, una suerte de hotel de lujo con bañera de relajación, pantalla de plasma gigante y atención personalizada las 24 horas, ya dieron a luz otras estrellas como Julia Roberts o Christina Aguilera. Pero no parece ésa la razón por la que Penélope y Javier optaron por este hospital. Muy celosa de su intimidad, la pareja quiso eludir el acoso de la prensa rosa de su país -no hay imagen pública alguna del niño-, algo en lo que la clínica de Beverly Hills es especialista. Además, al haber venido al mundo en Estados Unidos, el niño opta a la doble nacionalidad. Bardem dejó muy claro antes del nacimiento de su vástago que su intención es evitar a toda costa convertirse en una pareja mediática como Angelina Jolie y Brad Pitt: "valoramos nuestra privacidad y nos resulta difícil aparecer en público". Por ello, el actor de 41 años enfatizó que la experiencia de convertirse en padres la iban a compartir sólo con la familia y los amigos. Y así fue. Desde España volaron a Estados Unidos la madre de Penélope, Encarna, y su hermana menor, Mónica, con su novio, el actor Álex González, con lo que de paso se hizo pública por primera vez la relación de ambos. (DPA)








