21 Enero 2011 Seguir en 
Alperovich y el plan prelluvia.- El gobernador, José Alperovich, destacó la eficacia del Plan Prelluvia, al señalar ayer que no se registraron inundaciones ni evacuados por la tormenta que se desató a la madrugada. "Llovió muy fuerte en todos lados. Estamos atentos desde las seis de la mañana, con los principales funcionarios recorriendo toda la provincia, pero el trabajo encarado hace cinco años con el Prelluvia funcionó bastante bien, los canales no estaban llenos ni por desbordarse y no hubo grandes problemas. Sólo se registraron algunas familias anegadas", señaló.
Enojo en Villa Amalia.- Sus rostros cansados y angustiados revelaron que la madrugada tormentosa de ayer no fue para nada tranquila. Vecinos de Villa Amalia pasaron la noche en vela para mantener a salvo a sus familias y a sus pertenencias. Luego de la mala experiencia vivida hace un par de semanas, los propietarios tomaron diferentes recaudos para no volver a ser víctimas indefensas de los ríos que se forman sobre el pavimento. Es el caso de Alicia Díaz, de 49 años, quien compró más de 20 bolsas de arena. Desde la tormenta pasada armamos la barricada. "Esa noche perdí una heladera, un freezer y varios muebles. Pero esto pasa siempre cuando llueve, no sólo a mí, sino a todos los vecinos. Anoche no pudimos descansar, ahora vivimos con miedo. Esto es un desastre", dijo la comerciante de pasaje Chubut al 500.
Para el agro.- La tormenta que comenzó en la madrugada de ayer se distribuyó en toda la provincia. Un informe del INTA indica que ya se cubrió casi el 80% del valor normal para las precipitaciones de enero. "En los primeros días del año los productores locales de maíz y de soja temían por la sequía que afectó a la zona central del país. Pero Tucumán es una provincia continental, por lo que los efectos de la corriente de La Niña no influyen en su clima", explicó a LA GACETA Rubén Pedraza, de la Sección Agrometeorología del INTA. En las últimas horas, las mediciones de la estación experimental del INTA, en Famaillá, arrojaron un registro total de 103,5 milímetros. De persistir las lluvias, el problema para los productores agrícolas no sería la sequía sino la saturación pluvial de los suelos.
Trampa bajo el agua.- Mojado. Ofuscado. Sin trabajo. Y con el auto casi sumergido. Así estuvo esta mañana el tucumano Carlos Ibarra, de 62 años, quien trabaja transportando pacientes renales. Alrededor de las 11, en calle Pisarello al 800, al sur de la capital, cayó con su vehículo en una trampa de casi un metro de profundidad, escondida bajo el agua caída durante la tormenta. Según afirmaron los vecinos de la zona, el pozo fue abierto hace seis meses por la Sociedad Aguas de Tucumán (SAT). Aunque ya hubo dos accidentes similares tiempo atrás y se encuentra frente a una escuela, la apertura nunca fue tapada. Finalmente un taxista ayudó al conductor a rescatar su coche, que quedó con el habitáculo anegado.
Enojo en Villa Amalia.- Sus rostros cansados y angustiados revelaron que la madrugada tormentosa de ayer no fue para nada tranquila. Vecinos de Villa Amalia pasaron la noche en vela para mantener a salvo a sus familias y a sus pertenencias. Luego de la mala experiencia vivida hace un par de semanas, los propietarios tomaron diferentes recaudos para no volver a ser víctimas indefensas de los ríos que se forman sobre el pavimento. Es el caso de Alicia Díaz, de 49 años, quien compró más de 20 bolsas de arena. Desde la tormenta pasada armamos la barricada. "Esa noche perdí una heladera, un freezer y varios muebles. Pero esto pasa siempre cuando llueve, no sólo a mí, sino a todos los vecinos. Anoche no pudimos descansar, ahora vivimos con miedo. Esto es un desastre", dijo la comerciante de pasaje Chubut al 500.
Para el agro.- La tormenta que comenzó en la madrugada de ayer se distribuyó en toda la provincia. Un informe del INTA indica que ya se cubrió casi el 80% del valor normal para las precipitaciones de enero. "En los primeros días del año los productores locales de maíz y de soja temían por la sequía que afectó a la zona central del país. Pero Tucumán es una provincia continental, por lo que los efectos de la corriente de La Niña no influyen en su clima", explicó a LA GACETA Rubén Pedraza, de la Sección Agrometeorología del INTA. En las últimas horas, las mediciones de la estación experimental del INTA, en Famaillá, arrojaron un registro total de 103,5 milímetros. De persistir las lluvias, el problema para los productores agrícolas no sería la sequía sino la saturación pluvial de los suelos.
Trampa bajo el agua.- Mojado. Ofuscado. Sin trabajo. Y con el auto casi sumergido. Así estuvo esta mañana el tucumano Carlos Ibarra, de 62 años, quien trabaja transportando pacientes renales. Alrededor de las 11, en calle Pisarello al 800, al sur de la capital, cayó con su vehículo en una trampa de casi un metro de profundidad, escondida bajo el agua caída durante la tormenta. Según afirmaron los vecinos de la zona, el pozo fue abierto hace seis meses por la Sociedad Aguas de Tucumán (SAT). Aunque ya hubo dos accidentes similares tiempo atrás y se encuentra frente a una escuela, la apertura nunca fue tapada. Finalmente un taxista ayudó al conductor a rescatar su coche, que quedó con el habitáculo anegado.
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