04 Enero 2011 Seguir en 
Unos dicen que es muy difícil que encuentren a los autores del crimen. Otros, que la pista hay que buscarla en las actividades comerciales y financieras que desarrollaba la víctima. Mientras tanto, la familia de Jorge Matteucci, el comerciante que fue asesinado a mediados de diciembre, confía en el trabajo de los investigadores.
Matteucci desapareció el 18 de diciembre, cuando se dirigía a una reunión con amigos, previo paso por la casa de un colaborador, a quien le iba a cambiar un cheque de $ 3.000 como favor. Nunca llegó a ninguno de esos lugares. Tres días después, un lugareño encontró su cuerpo en unos pastizales, en La Aguadita. Estaba atado de pies y manos y su cabeza había sido cubierta con cinta de embalaje.
La autopsia practicada al cuerpo determinó que había fallecido por asfixia minutos después de su desaparición (el sábado a la noche o el domingo a la madrugada). Además, habría sido arrojado en el lugar esa misma noche, ya que los peritos estiman que el cadáver estuvo a la intemperie por lo menos 48 horas.
Sin pistas
Una fuente policial comentó que el esclarecimiento del crimen es sumamente difícil. Sucede que los investigadores no cuentan con pistas firmes que les permitan afianzar alguna línea de investigación. El hermetismo que rodea al entorno del comerciante es la principal dificultad con la que se encuentran. Y aunque la ex mujer de Matteucci, Liliana Moreno, fue interrogada por la Policía y por la fiscala Teresita Marnero, no aportó ningún dato que haya sido considerado relevante.
Por su parte, desde la Justicia están convencidos que la punta del ovillo está en las actividades de la víctima. A pesar de que oficialmente Matteucci atendía una imprenta en Lavalle al 500, y su mujer había adquirido un bar hace ocho meses, su abogado, Ricardo Fanlo, reconoció que realizaba transacciones comerciales en el mercado financiero paralelo. "Aunque todas eran legales", aclaró el letrado.
Además, Matteucci había sido procesado en una megacausa por estafa al fisco. Un supuesto grupo comandado por Eduardo y Guillermo Molinari (padre e hijo) se dedicaba a obtener beneficios fiscales a través de una falsa cadena de clientes y proveedores. El juez Federal Daniel Bejas dio por probado que Matteucci participó de la operatoria como "prestanombre", ya que en la supuesta actividad agropecuaria en la que figuraba inscripto en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), estaban registrados los Molinari como proveedores y clientes.
El comerciante estuvo detenido dos semanas, hasta que un hermano puso una propiedad como caución y recuperó la libertad. Fanlo comentó que esperaba que lo sobreseyeran en la Cámara Federal de Apelaciones.
Nuevas pericias
Por su parte, la ex mujer de Matteucci optó por el silencio público, y delegó en su abogado, Carlos Garmendia, todo diálogo con los investigadores. "Ella prefiere no hablar. Ya dijo todo lo que podía aportar a la Policía y a la Justicia. Su preocupación central ahora es resguardar a sus hijos adolescentes", comentó Garmendia.
Según trascendió, la fiscala de Feria, Adriana Reinoso Cuello, ordenaría una nueva autopsia al cuerpo, que deberá ser exhumado. La medida ya había sido estudiada por Marnero, luego de que recibiera el expediente el martes de la semana pasada, al confirmarse que Matteucci falleció en los días en que ella se encontraba de turno.
Las preguntas del caso
¿Cómo secuestraron a Matteucci?
El hombre salió caminando de su casa en avenida Mate de Luna al 4.300. No se sabe si lo esperaba un taxi, pero en el camino a sus reuniones desapareció.
¿A dónde lo llevaron?
Se sospecha que estuvo cautivo en una casa, pero obviamente no se sabe dónde. Según determinaron los forenses, no había sido golpeado ni presentaba lesiones defensivas.
¿Por qué no se resistió?
Es uno de los datos que podrían responderse con la nueva autopsia. Se cree que lo drogaron para desvanecerlo y que de esa forma nada pudo hacer para evitar su final.
¿Cuántas personas lo abordaron?
Como mínimo cuatro, que además contaban con vehículos y con un inmueble a su disposición. Los investigadores no tienen dudas de que se trata de profesionales.
¿Cuál fue el móvil del ataque?
Es la más difícil de responder. Pero por el tipo de agresión, con mensaje mafioso incluido, pocos dudas que las razones tienen que ver con el manejo de dinero.
Matteucci desapareció el 18 de diciembre, cuando se dirigía a una reunión con amigos, previo paso por la casa de un colaborador, a quien le iba a cambiar un cheque de $ 3.000 como favor. Nunca llegó a ninguno de esos lugares. Tres días después, un lugareño encontró su cuerpo en unos pastizales, en La Aguadita. Estaba atado de pies y manos y su cabeza había sido cubierta con cinta de embalaje.
La autopsia practicada al cuerpo determinó que había fallecido por asfixia minutos después de su desaparición (el sábado a la noche o el domingo a la madrugada). Además, habría sido arrojado en el lugar esa misma noche, ya que los peritos estiman que el cadáver estuvo a la intemperie por lo menos 48 horas.
Sin pistas
Una fuente policial comentó que el esclarecimiento del crimen es sumamente difícil. Sucede que los investigadores no cuentan con pistas firmes que les permitan afianzar alguna línea de investigación. El hermetismo que rodea al entorno del comerciante es la principal dificultad con la que se encuentran. Y aunque la ex mujer de Matteucci, Liliana Moreno, fue interrogada por la Policía y por la fiscala Teresita Marnero, no aportó ningún dato que haya sido considerado relevante.
Por su parte, desde la Justicia están convencidos que la punta del ovillo está en las actividades de la víctima. A pesar de que oficialmente Matteucci atendía una imprenta en Lavalle al 500, y su mujer había adquirido un bar hace ocho meses, su abogado, Ricardo Fanlo, reconoció que realizaba transacciones comerciales en el mercado financiero paralelo. "Aunque todas eran legales", aclaró el letrado.
Además, Matteucci había sido procesado en una megacausa por estafa al fisco. Un supuesto grupo comandado por Eduardo y Guillermo Molinari (padre e hijo) se dedicaba a obtener beneficios fiscales a través de una falsa cadena de clientes y proveedores. El juez Federal Daniel Bejas dio por probado que Matteucci participó de la operatoria como "prestanombre", ya que en la supuesta actividad agropecuaria en la que figuraba inscripto en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), estaban registrados los Molinari como proveedores y clientes.
El comerciante estuvo detenido dos semanas, hasta que un hermano puso una propiedad como caución y recuperó la libertad. Fanlo comentó que esperaba que lo sobreseyeran en la Cámara Federal de Apelaciones.
Nuevas pericias
Por su parte, la ex mujer de Matteucci optó por el silencio público, y delegó en su abogado, Carlos Garmendia, todo diálogo con los investigadores. "Ella prefiere no hablar. Ya dijo todo lo que podía aportar a la Policía y a la Justicia. Su preocupación central ahora es resguardar a sus hijos adolescentes", comentó Garmendia.
Según trascendió, la fiscala de Feria, Adriana Reinoso Cuello, ordenaría una nueva autopsia al cuerpo, que deberá ser exhumado. La medida ya había sido estudiada por Marnero, luego de que recibiera el expediente el martes de la semana pasada, al confirmarse que Matteucci falleció en los días en que ella se encontraba de turno.
Las preguntas del caso
¿Cómo secuestraron a Matteucci?
El hombre salió caminando de su casa en avenida Mate de Luna al 4.300. No se sabe si lo esperaba un taxi, pero en el camino a sus reuniones desapareció.
¿A dónde lo llevaron?
Se sospecha que estuvo cautivo en una casa, pero obviamente no se sabe dónde. Según determinaron los forenses, no había sido golpeado ni presentaba lesiones defensivas.
¿Por qué no se resistió?
Es uno de los datos que podrían responderse con la nueva autopsia. Se cree que lo drogaron para desvanecerlo y que de esa forma nada pudo hacer para evitar su final.
¿Cuántas personas lo abordaron?
Como mínimo cuatro, que además contaban con vehículos y con un inmueble a su disposición. Los investigadores no tienen dudas de que se trata de profesionales.
¿Cuál fue el móvil del ataque?
Es la más difícil de responder. Pero por el tipo de agresión, con mensaje mafioso incluido, pocos dudas que las razones tienen que ver con el manejo de dinero.







