02 Enero 2011 Seguir en 
Fue el último crimen de 2010 y hasta el momento nada hace pensar que vaya a esclarecerse. Es que como no pasaba desde hace mucho tiempo, la muerte del comerciante Jorge Armando Matteucci tiene el sello mafioso: lo mataron asfixiándolo con una cinta de embalar transparente y le dejaron una cadena con la imagen de la Virgen dentro de la boca. Matteucci, de 42 años, separado y padre de dos hijos adolescentes, vivía en calle Mate de Luna al 4.300. Salió de allí caminando el sábado 18 de diciembre, con $ 3.000 en el bolsillo. Le había dicho a su ex esposa Liliana Moreno (con quien convivía a pesar de estar separado) que debía ir a ver a un colaborador, que le había pedido que le cambiara un cheque, y luego tenía varias reuniones de amigos para despedir el año. No lo volvieron a ver con vida. El martes siguiente, por la tarde, un lugareño encontró el cadáver al costado de un camino vecinal en La Aguadita. Estaba atado de pies y manos y con la misma cinta le habían envuelto la cabeza, que además tenía una bolsa plástica negra. Había muerto asfixiado. No presentaba golpes. Le faltaba la billetera, un anillo y un reloj. Tenía puesto un solo zapato. Según las pericias, lo asesinaron poco después de haberlo secuestrado, tal vez ese mismo sábado a la noche.
A pesar de que sólo pasaron 13 días desde el crimen, hay muchísimas preguntas. Pero muy pocas respuestas. La hipótesis más firme que manejan los investigadores es que lo asesinaron por cuestiones de dinero. Y analizan si hay alguna vinculación entre el crimen y una megacausa por evasión millonaria al fisco en la que Matteucci estaba imputado. Tanto la ex esposa como el abogado que representaba a Matteucci en esa causa, Ricardo Fanlo, no creen que el comerciante hubiera estado en algo raro. Pero se descubrió que el hombre hacía negocios en varias ramas y que algunas de las propiedades o negocios que se le adjudican en realidad están a nombre de Moreno o de alguno de sus hermanos. La Justicia ordenaría que se exhume el cuerpo, ya que no se hicieron las pericias toxicológicas. Ahora la causa está en manos de la fiscala de Feria, Adriana Reinoso Cuello.
A pesar de que sólo pasaron 13 días desde el crimen, hay muchísimas preguntas. Pero muy pocas respuestas. La hipótesis más firme que manejan los investigadores es que lo asesinaron por cuestiones de dinero. Y analizan si hay alguna vinculación entre el crimen y una megacausa por evasión millonaria al fisco en la que Matteucci estaba imputado. Tanto la ex esposa como el abogado que representaba a Matteucci en esa causa, Ricardo Fanlo, no creen que el comerciante hubiera estado en algo raro. Pero se descubrió que el hombre hacía negocios en varias ramas y que algunas de las propiedades o negocios que se le adjudican en realidad están a nombre de Moreno o de alguno de sus hermanos. La Justicia ordenaría que se exhume el cuerpo, ya que no se hicieron las pericias toxicológicas. Ahora la causa está en manos de la fiscala de Feria, Adriana Reinoso Cuello.







