Un niño de cinco años se desmayó por los golpes que le propinaba su madre

Los familiares llevaron a la mujer a la Policía.

30 Diciembre 2010
En una zona complicada, como Villa 9 de Julio, los problemas vecinales son moneda corriente. Por eso a pocos sorprendió que una familia entera discutiera ayer a la mañana en la galería de la seccional 10, en calle Blas Parera al 800. Hasta que un chiquito que los miraba azorado cayó al piso, desvanecido. Allí los gritos cesaron y todo fue estupor. Viendo que algo grave le podía pasar a la criatura, los policías lo llevaron hasta el Caps de la zona, hospital de Niños, donde los médicos terminaron de confirmar lo que ya se sospechaba: el pequeño era víctima de atroces abusos por parte de su madre.

El niño quizá no sepa muy bien qué le pasó, menos por qué; aunque a pesar de su corta edad debe darse cuenta que está en una cama que no es la suya, rodeado de otras camas, con gente lastimada que no conoce.

El chico llegó a la guardia del hospital, acompañado de su tía; presentaba hematomas, excoriaciones en el cuerpo y una lesión frontal pequeña. Allí también tomó intervención el personal de la guardia policial.

Fue la doctora Mónica Cepeda quien le brindó atención. Según ella misma explicó "este chiquito se ha desayunado con golpes". Si bien la profesional destacó que no se lograba ver en el chico muestran de traumatismos antiguos recordó que la tía comentó "que la madre maltrataba al niño constantemente".

Muy excitado

El resultado de las tomografías (las hicieron con el niño anestesiado porque estaba muy excitado) mostraron que no hay ninguna lesión ósea.

Mientras el chico se recupera en observación en la sala 6 del hospital y su tía pide disculpas por no poder hablar, la Policía y la Justicia determinarán el destino de esa mamá a la que el niño, conscientemente, llamaba desesperado.

Cuando el comisario Luis Bacas comprendió lo que estaba pasando se comunicó con el fiscal Carlos Sale y se lo comentó. La orden no se hizo esperar: "que sea aprehendida". Luego los jefes de la Unidad Regional Capital, Ramón Quinteros y Heberto Cortez decidieron que fuera alojada en la comisaría de la Mujer hasta que se resuelva su situación procesal.

Mientras tanto, en la puerta de la comisaría, los familiares del menor seguían discutiendo. A los gritos afirmaban que la madre del menor no está en condiciones de cuidarlo. "Ella lo único que sabe es hablar de drogas y de los tipos que levanta en distintas plazas del centro. ¿Qué enseñanzas le puede dar a la criatura?", se preguntó Dora, una de las tías. Justamente a los médicos les llamó la atención que varias veces el chico mencionó las palabras porro y "paco", como si las tuviera internalizadas. Los familiares además aseguraron que nadie sabe quién es el padre.

La Justicia además deberá resolver qué pasará con el menor una vez que reciba el alta médica, por lo que se le dará intervención a una defensora oficial. "Nosotros no tenemos problemas en cuidarlo, siempre y cuando esta mujer no vuelva. Ya la vimos varias veces como lo golpeaba. No soportamos más y la trajimos a la comisaría", agregó Dora.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios