"La gente no nos eligió para hacer campaña"

Daniel Toledo admite que la reelección como jefe municipal para un nuevo mandato es su sueño, pero difiere hasta 2011 toda postulación. Bajos tributos y preocupación por el agua.

BIENVENIDA. Toledo asegura que es barato vivir en Yerba Buena y que la ciudad está preparada para el crecimiento. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO BIENVENIDA. Toledo asegura que es barato vivir en Yerba Buena y que la ciudad está preparada para el crecimiento. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
26 Diciembre 2010
No puede esconder su deseo, y ni lo intenta. Admite que sueña con ser reelecto; pero aclara que no es tiempo de anunciar candidaturas, sino de concentrarse para terminar su gestión de la mejor manera. El intendente de Yerba Buena, Daniel Toledo, está en las puertas de los últimos ocho meses de mandato; quizá por ello el balance de fin de año gane fuerza. Rememora sus primeros días de gobierno y los contrasta con estos para saber qué se hizo y qué queda pendiente. El saldo, según afirma, es altamente positivo; pero, trascartón, sentencia el clásico lema alperovichista: "queda mucho por hacer".

El calendario marca que 2011 es año de comicios y el gobernador, José Alperovich, ya bendijo a los intendentes para que busquen un nuevo mandato. Muchos nombres suenan para Yerba Buena; Toledo lo celebra. "Es fantástico para la democracia. Lo mejor que puede pasarle al vecino es que haya muchos (candidatos) para tener la oportunidad de elegir, de decir ?este me gusta, este no; a él lo conozco, a aquel no?. No puedo enojarme; debería asustarme si no fuera así: significaría que a la democracia le está faltando algo", dice.

Durante la entrevista con LA GACETA habló de lo que hizo, del crecimiento de la "Ciudad Jardín" y de qué debe priorizarse en el futuro. El diálogo de dio como sigue.

- Al iniciar su gestión dijo que se centraría en la periferia de Yerba Buena. ¿Cómo es el balance?

- Muy positivo; pero, como dice nuestro gobernador, siempre hay cosas que van a faltar. Aún no estamos para quedarnos tranquilos; hay que seguir trabajando con mucho más esfuerzo del que pusimos hasta hoy. Logramos llegar a todos los sectores. Prueba de ello es que pavimentamos más de 450 cuadras en todo el municipio: las calles Brasil y Santo Domingo, pero también en la zona de la Plaza Vieja, la Facundo Quiroga, la República del Líbano, y estamos pavimentando el corazón de San José. Con los cordones cuneta hicimos lo mismo: más de 1.500 cuadras, que se repartieron en todas las zonas. Al igual que con las más de 1.600 instalaciones domiciliarias de cloacas en el sector norte, que terminaremos el año que viene, junto a algunos barrios de la zona sur. Hemos roto la tradición de gobernar sólo para la avenida Aconquija.

- ¿Y en cuanto a lo institucional?

- También estamos satisfechos. Después de mucho tiempo, transcurren más de tres años sin ningún paro de empleados municipales, cuando se había marcado un récord en esa cuestión. Regularizamos la situación del municipio en la Justicia: tuvimos que pagar muchos juicios y no importa de quién, porque el Estado es uno. Allí se fue una importante cantidad de dinero. Y estamos convencidos de que no dejaremos juicios a futuro.

- ¿Todo resultó como esperaba?

- Cuando ganamos la intendencia pensábamos que estábamos preparados; pero con humildad admito que hubo cosas que nos superaron. Tuvimos que tener fortaleza para seguir en momentos duros; al cabo del primer semestre nos dimos cuenta de que podíamos hacer mucho más de lo que habíamos pensado. Por ejemplo, no prometí las cloacas, y logramos traerlas; tampoco tantas calles pavimentadas pero, ya que podíamos hacerlo, pusimos el pie en el acelerador y avanzamos con todo porque estaban dadas las condiciones desde la Provincia y la Nación. Era un buen momento económico y había que aprovechar. Pudimos haber cometido errores: todo ser humano tiene momentos en que se equivoca, pero lo importante es reconocerlo y solucionar el error; la soberbia no es buena consejera.

- ¿Yerba Buena está preparada para afrontar el fenómeno de su gran crecimiento?

- Estamos esperando con ansiedad los datos del último censo, que aún no dieron oficialmente. No dudo de que superamos los 100.000 habitantes; en Sudamérica, es el municipio que más está creciendo. Estamos preparados con los servicios públicos. Tener una recolección diaria de residuos es muy importante; el recorrido está marcado y con el tiempo se aumentarán los camiones. Como trasladamos todo a Overa Pozo, no tenemos que preocuparnos porque la planta se vaya a saturar. En cuanto a las cloacas, la planta que se hizo en El Manantial está proyectada para 40 o 50 años, y tampoco habrá problema. Sí hay que ponerse a trabajar muy firme, con convicción y junto a la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) con el tema del agua, que hay que resolverlo entre todos los organismos del Estado. La única posibilidad cierta de que nos quedemos tranquilos por 50 años es el acueducto de Anfama. Según me dijo el presidente de la SAT (Alfredo Calvo), ya está estudiado, proyectado y prácticamente en los inicios de la licitación. Es una obra de más de $ 100 millones, que solucionará el problema del agua a más de 400.000 personas, no sólo de Yerba Buena, y por 50 años.

- ¿Cómo están las finanzas ?

- Con mucha previsibilidad. Hace años entendimos que la política depende, en un 95%, de la economía. Estamos muy tranquilos porque tenemos las finanzas ordenadas y contamos con el apoyo del vecino, que paga los tributos mes a mes. Los comercios funcionan a la perfección; no los molestamos, al contrario, queremos que vengan más y los ayudamos para ello al cobrarle un tributo razonable en vez de ahogarlos, lo que desalienta la inversión privada. Hoy, comparado con otros municipios de Tucumán y de muchas provincias, debemos tener el tributo más barato: el mínimo es de $ 6 y el máximo, de $ 42, que es el que abona una casa que fácilmente puede venderse a $ 3 millones. Vivir en Yerba Buena es barato. Recibí con mucha morosidad el municipio, y hoy ningún vecino está dejando de pagar. Hay tranquilidad social, alumbrado público, calles en buen estado, obras de infraestructura. La gente, cuando ve esas cosas, se pone junto al gobernante, sea quien sea y del partido que sea.

- ¿Buscará la reelección?

- Es el sueño de mi vida; no quiero ser gobernador ni Presidente. Pero (para anunciar candidaturas) prefiero esperar marzo o abril porque sería una falta de respeto al vecino. Cuando llegue el momento lo diremos. Me gustaría seguir, pero aún no hablaremos de eso. A Yerba Buena hay que brindarle dedicación y tiempo. No alcanza con ocho horas de trabajo; hay que invertir 10, 12, 14 todos los días. Y, sobre todo, hay que estar junto al vecino y escucharlo. El intendente debe ser un amigo del vecino. Y hoy lo importante es seguir con la gestión porque no nos eligieron para hacer campaña.

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