El secreto estaba guardado bajo siete llaves. Ayer se abrió la caja de Pandora "sijosesista". Adentro estaba el nombre del futuro vocal de la Corte Suprema de Justicia de la provincia: Daniel Posse. Hace 10 días el gobernador José Alperovich había tomado la decisión pero no se la contó ni al elegido. "Andá pensando" cuentan que le dijo al pasar al fugaz ombudsman de la provincia.
Ayer, cuando la versión tomó fuerza, Posse aún no había empezado a pensar y Alperovich ya lo había definido.
La decisión, aparentemente, es poner a un hombre de perfil bajo, identificado con esta gestión, joven y alejado de cada una de las corrientes que acercaron nombres hasta el despacho del mandatario provincial. No les dio con el gusto a aquellos que veían un candidato en la Legislatura. Tampoco le dio el pase al nombre que le había bisbiseado el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Antonio Estofán habría sugerido que Roberto Toledo ocupara la vacante que dejará Alberto Brito. Tampoco satisfizo al ministro de Gobierno y Justicia, Edmundo Jiménez, que soñó con ese cargo.
Posse es un hombre elegido por Alperovich en soledad y que -seguro- cuenta con el aval indiscutido de la senadora Beatriz Rojkés.
El futuro vocal tiene la responsabilidad de cuidar el equilibrio y la independencia en una Corte con impronta "sijosesista" en la que Alperovich ya designó a dos vocales.
Ayer, cuando la versión tomó fuerza, Posse aún no había empezado a pensar y Alperovich ya lo había definido.
La decisión, aparentemente, es poner a un hombre de perfil bajo, identificado con esta gestión, joven y alejado de cada una de las corrientes que acercaron nombres hasta el despacho del mandatario provincial. No les dio con el gusto a aquellos que veían un candidato en la Legislatura. Tampoco le dio el pase al nombre que le había bisbiseado el presidente de la Corte Suprema de Justicia. Antonio Estofán habría sugerido que Roberto Toledo ocupara la vacante que dejará Alberto Brito. Tampoco satisfizo al ministro de Gobierno y Justicia, Edmundo Jiménez, que soñó con ese cargo.
Posse es un hombre elegido por Alperovich en soledad y que -seguro- cuenta con el aval indiscutido de la senadora Beatriz Rojkés.
El futuro vocal tiene la responsabilidad de cuidar el equilibrio y la independencia en una Corte con impronta "sijosesista" en la que Alperovich ya designó a dos vocales.








