Antes de la repentina muerte de Néstor Kirchner, el 27 de octubre, el patagónico era número puesto para ser el candidato a presidente del Frente para la Victoria en 2011, pese a que las encuestas mostraban -por esas semanas- que su esposa, Cristina Fernández, estaba en mejor situación en cuanto a imagen. De todas formas, Kirchner trabajaba para volver a la Casa Rosada y, por entonces, varios se anotaban en la carrera para ser su vice. Es que el patagónico manejaba el poder tras bambalinas, las relaciones con los gobernadores y, sobre todo, administraba los recursos del Gobierno con un criterio de premios y castigos. Hoy el kirchnerismo cedió y se abrió al "cristinismo", especialmente en el gabinete nacional y entre los aliados políticos más poderosos de Néstor, desde donde salieron las voces más fuertes promoviendo la postulación de la jefa de Estado para la reelección.
Ahora bien, aquellos que querían ser bendecidos como el compañero de fórmula del santacruceño, ¿pensarán y querrán lo mismo con Cristina como candidata? El protagonismo político es de ella, pero como bien se dijo en el último mes: el poder no se hereda, por lo tanto, Cristina no es Néstor. Sin embargo, la subieron al pedestal que ocupaba su marido, aunque no sea lo mismo en términos políticos ni electorales. A causa de aquel interrogante vale mencionar que son varios los que ahora salieron a decir que prefieren ser reelectos en sus provincias antes que pensar en el ámbito nacional. En los últimos días, los gobernadores José Alperovich, Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich han asegurado que sólo piensan y quieren la reelección. ¿Mensajes para la Presidenta de que no cuente con ellos, en caso de que desee llamarlos? José Luis Gioja, otro que se apuntaba entre los posibles vice, ayer salió a decir que no es hora de hablar de postulaciones. Se pueden hacer más preguntas, como por ejemplo, la elemental: ¿ella quiere ser reelecta? o bien, si es así: ¿pensará en un hombre o en una mujer para integrar el binomio oficialista?
De lo que no cabe duda es que el ensayo transversal con un radical en la fórmula no se repetirá por el mal trago que le significó el vicepresidente, Julio Cobos. Ergo: el acompañante debería ser peronista, principalmente si es que se producen reacomodamientos en el justicialismo. Si hay que atenerse a la historia de los binomios presidenciales que el PJ presentó desde 1989 en adelante se verá que siempre hubo un bonaerense en cada fórmula (como uno o como dos, siempre peronista), tradición que se rompió con Cristina en 2007 (llevó un radical de vice). ¿Retomará esa costumbre, atendiendo al valor estratégico que electoralmente tiene Buenos Aires para el peronismo? Será otra vez Daniel Scioli o Sergio Massa. Vale recordar que ambos prefieren la gobernación bonaerense. ¿Le dan la espalda a Cristina? Si fuera así, entonces cabe preguntar si no creen que la Presidenta pueda ganar los comicios de octubre de 2011. Hasta ahora, desde el kirchnerismo más puro, se afirma que es la candidata natural, y única.
Respuesta difícil
Los gestos desde el interior no marcan esa misma confianza. Alperovich, ¿le diría que no si lo llaman? Al gobernador tucumano, por lejos, le interesa más el tercer período consecutivo en la provincia que sentarse en el Senado de la Nación a hacer sonar la campanita, como se mencionó alguna vez en 25 de Mayo y San Martín. El mandatario no tiene vocación legislativa, su naturaleza lo llama a ser más ejecutivo. ¿Será más fácil decirle que no a Cristina que a Néstor? Lo que es seguro es que en el posible "sí" tendrá una cuota de influencia el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, ahora dueño total de la cartera. Alperovich le reporta más a él que a la Presidenta, porque el principal soporte de su gestión es la obra pública, que depende, precisamente, de De Vido.
En suma, la ausencia de Kirchner generó nuevas dudas y especulaciones entre los propios kirchneristas. Para Alperovich, aún con las posibles dificultades que le pueda atraer aparejada la respuesta, la reelección local se le presenta más segura que la vice nacional con Cristina.
Ahora bien, aquellos que querían ser bendecidos como el compañero de fórmula del santacruceño, ¿pensarán y querrán lo mismo con Cristina como candidata? El protagonismo político es de ella, pero como bien se dijo en el último mes: el poder no se hereda, por lo tanto, Cristina no es Néstor. Sin embargo, la subieron al pedestal que ocupaba su marido, aunque no sea lo mismo en términos políticos ni electorales. A causa de aquel interrogante vale mencionar que son varios los que ahora salieron a decir que prefieren ser reelectos en sus provincias antes que pensar en el ámbito nacional. En los últimos días, los gobernadores José Alperovich, Juan Manuel Urtubey y Jorge Capitanich han asegurado que sólo piensan y quieren la reelección. ¿Mensajes para la Presidenta de que no cuente con ellos, en caso de que desee llamarlos? José Luis Gioja, otro que se apuntaba entre los posibles vice, ayer salió a decir que no es hora de hablar de postulaciones. Se pueden hacer más preguntas, como por ejemplo, la elemental: ¿ella quiere ser reelecta? o bien, si es así: ¿pensará en un hombre o en una mujer para integrar el binomio oficialista?
De lo que no cabe duda es que el ensayo transversal con un radical en la fórmula no se repetirá por el mal trago que le significó el vicepresidente, Julio Cobos. Ergo: el acompañante debería ser peronista, principalmente si es que se producen reacomodamientos en el justicialismo. Si hay que atenerse a la historia de los binomios presidenciales que el PJ presentó desde 1989 en adelante se verá que siempre hubo un bonaerense en cada fórmula (como uno o como dos, siempre peronista), tradición que se rompió con Cristina en 2007 (llevó un radical de vice). ¿Retomará esa costumbre, atendiendo al valor estratégico que electoralmente tiene Buenos Aires para el peronismo? Será otra vez Daniel Scioli o Sergio Massa. Vale recordar que ambos prefieren la gobernación bonaerense. ¿Le dan la espalda a Cristina? Si fuera así, entonces cabe preguntar si no creen que la Presidenta pueda ganar los comicios de octubre de 2011. Hasta ahora, desde el kirchnerismo más puro, se afirma que es la candidata natural, y única.
Respuesta difícil
Los gestos desde el interior no marcan esa misma confianza. Alperovich, ¿le diría que no si lo llaman? Al gobernador tucumano, por lejos, le interesa más el tercer período consecutivo en la provincia que sentarse en el Senado de la Nación a hacer sonar la campanita, como se mencionó alguna vez en 25 de Mayo y San Martín. El mandatario no tiene vocación legislativa, su naturaleza lo llama a ser más ejecutivo. ¿Será más fácil decirle que no a Cristina que a Néstor? Lo que es seguro es que en el posible "sí" tendrá una cuota de influencia el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, ahora dueño total de la cartera. Alperovich le reporta más a él que a la Presidenta, porque el principal soporte de su gestión es la obra pública, que depende, precisamente, de De Vido.
En suma, la ausencia de Kirchner generó nuevas dudas y especulaciones entre los propios kirchneristas. Para Alperovich, aún con las posibles dificultades que le pueda atraer aparejada la respuesta, la reelección local se le presenta más segura que la vice nacional con Cristina.
Lo más popular
Ranking notas premium







