Un escenario inigualable

La inundación de dólares en el mundo propiciará el incremento del precio de los commodities, entre ellos el azúcar. Un negocio sin un techo.

Por Fernando García Soto 08 Noviembre 2010
El sector azucarero realmente parece estar tocado por alguna especie de varita mágica. Caso contrario, no se explica que luego de una larga historia de crisis recurrentes, que llevaron a la quiebra a empresas azucareras emblemáticas, hoy todo se presente favorable, tan favorable como seguramente nunca se vio antes. Tan es así, que comienzan a percibirse señales de que grandes capitales estarían mirando hacia la actividad en Tucumán para invertir y quedarse con ingenios y tierras con caña, como pasó en otros países azucareros, como Brasil, sin ir más lejos.

A las brillantes perspectivas que brindan los biocombustibles, la cogeneración de energía y los precios -internos y externos- a niveles de récord, se suma ahora una situación no esperada -al menos de la forma en que se dio-, que es el anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de que inyectará nada menos que U$S 600.000 millones hasta junio de 2011. Con la decisión de comprar bonos del Tesoro y bonos en poder de entidades financieras, Washington inyecta así en la economía mundial dinero fresco para intentar evitar que su economía caiga en deflación. Pero a la vez, hace caer el dólar, mejorando la competitividad de sus exportaciones.

Este anuncio generó optimismo en los mercados y malestar en los países líderes de la Unión Europea, pero más que nada se vislumbra que se producirá un incremento en los precios de los commodities. Y el azúcar es un commodity. .

"El dinero que se está inyectando por la fuerza en el sistema se filtrará a las acciones y a la especulación con materias primas", sostuvo el economista Dennis Gartman. Un dólar más débil, como el que resultará de la medida de la FED, abarata las materias primas tasadas en la moneda respecto de otras monedas y alienta la demanda de insumos básicos como una inversión alternativa.

Los futuros del azúcar crudo en el mercado alcanzaron el viernes un nuevo máximo en 30 años, mientras que el azúcar refinado veía su récord histórico por segundo día debido a la ajustada disponibilidad para exportación y la caída del dólar. "Con la debilidad del dólar, la gente se apresura a poner dinero en las materias primas, el azúcar incluido", opinó el operador Jake Wetherall. El banco central estadounidense también anticipó que mantendrá bajas los tasas de interés por un "período prolongado".

Los críticos reaccionaron señalando que el alivio monetario podría llevar a una mayor inflación y que las bajas tasas de interés crearían burbujas de activos. Esto se debería a que los inversores buscarían retornos elevados, acumulando activos de mayor riesgo. Las materias primas denominadas en dólares son particularmente atractivas para los inversores que no derivan sus ingresos en la unidad norteamericana, cuando esta se debilita. Estos efectos podrían trasladarse a los precios de los bienes de consumo, de manera que los consumidores deberían gastar más por lo mismo, y acelerar el problema inflacionario que afecta a la Argentina.

Atractivo adicional

El último día hábil de la semana pasada, los operadores opinaban que el azúcar tenía un atractivo adicional para los inversionistas debido a un contexto alcista en los fundamentos de su mercado por la estrechez del suministro, los bajos inventarios y la resistencia de la demanda. Aparte, la disponibilidad para exportación en Brasil e India está muy ajustada. Por lo pronto, Brasil no necesitaría importar combustibles este año, debido a que los excedentes de las existencias de etanol duplicarían el nivel que tuvo en 2009, cuando el país se vio obligado a comprar gasolina. Los altos precios del azúcar este año han impulsado los retornos de los ingenios azucareros, de modo que pueden mantener las existencias del combustible, a diferencia de años anteriores. Mientras la India padece una sequía, Brasil fue bendecido por las mayores lluvias estivales en 60 años. Entonces, la compra masiva de azúcar por parte de los indios podría provocar a su vez una subida en el precio de este producto.

En la Argentina, los azucareros tuvieron un gran año porque vendieron el azúcar a precios que duplicaron a los de 2009, aunque la producción se desplomó por problemas fundamentalmente climáticos. Se espera que la cosecha de caña del año próximo sea generosa en nuestro país y que el sector azucarero continúe su proceso de reacomodamiento a los cambios frenéticos que imponen las nuevas realidades de la economía. Son tantas las ventajas que se observan que parece imposible fracasar, y se espera que los empresarios tucumanos estén a la altura de una etapa que parece épica, y que los individualismos no impidan obtener los beneficios que se presentan.

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