Se reventó una rueda, el viejo ómnibus dio tumbos y la muerte sorprendió dormidos a los pasajeros
Doce personas fallecieron en la madrugada de ayer en un camino provincial de Santiago del Estero como consecuencia del accidente. La mayoría de los pasajeros estaban dormidos cuando el ómnibus dio varios vuelcos. Diez heridos fueron trasladados a Tucumán. Video
04 Noviembre 2010 Seguir en 
"Nos dormimos. En un momento, como en un sueño, me desperté en medio de la tierra. Quise pararme pero no pude, me dolía todo el cuerpo. Era tan fuerte que parece que me desmayé y recién me recuperé en el hospital de Nueva Esperanza". Ariel Rojas estaba acongojado. El joven se dirigía junto a su primo a la capital santiagueña, y el colectivo en el que viajaban volcó. Doce personas murieron en el accidente y 14 debieron ser hospitalizadas. El hecho conmocionó a todo el país.
El interno 32 de la empresa San José había partido a la medianoche desde San José de Boquerón, en el norte de Santiago del Estero. Se dirigía hacia la capital, con escalas en los distintos pueblos que se encuentran en el trayecto.
A las 4, sobre la ruta provincial 176, a la altura de las localidades de Campo Grande y San Ramón (a 40 kilómetros de la ciudad de Nueva Esperanza), el neumático delantero izquierdo del colectivo reventó, por lo que el conductor perdió el control del rodado, que dio varios tumbos hasta quedar en la banquina. La imagen era espantosa. El enorme vehículo quedó destrozado. Los que llegaban afirmaban que las víctimas mortales deberían haber sido muchas más.
La mayoría de los pasajeros salió despedido del vehículo. Por la hora, casi todos venían durmiendo y se despertaron tirados en la ruta. "Mi hijo estaba dormido cuando ocurrió el accidente. Salió despedido y se despertó sobre una chapa", contó a LA GACETA Lidia Sosa, madre de Ezequiel Sosa, un joven que está internado en el hospital Padilla. "El se descompuso, y cuando pudo recobrar algo de conciencia comenzó a llamar a su prima y a otros conocidos, que viajaban en el ómnibus, para ver si estaban bien", comentó la mujer.
Luego del accidente, ocho pasajeros fueron trasladados al Padilla, dos al Centro de Salud y otros cuatro quedaron internados en el hospital zonal de Nueva Esperanza.
Según informó la Policía santiagueña, los heridos considerados de mayor gravedad fueron trasladados a nuestra provincia, ya que tanto por la distancia, como por el estado de los caminos, era de más rápido acceso que la ciudad de Santiago del Estero. El comisario José Alfredo Catán, jefe de zona, informó que no puede precisarse la cantidad de personas que viajaban en el colectivo, ya que suele levantar pasajeros en los distintos pueblos y en la ruta, aunque se estima que, por lo menos, iban unas 40 personas.
"Hay 12 muertos, y se hospitalizó a 14 personas, todos oriundos de distintas localidades de la zona", dijo Catán. Además, otra fuente policial explicó que algunos pasajeros que resultaron ilesos, se retiraron por su cuenta cuando llegaron sus familiares.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Héctor "Cacho" González, (el chofer del vehículo), Humberto y GabrielPalavecino, (padre e hijos), Timoteo y Víctor Villarreal (padre e hijo), Humberto Palma y su esposa Ceferina Palma, Alberto Bernabé Aranda y Omar Escobar. En tanto, hasta anoche, tres cuerpos continuaban sin ser identificados.
A las 6.30 comenzaron a llegar las ambulancias al hospital Padilla con los heridos. Además de Ezequiel Sosa, en el nosocomio quedaron internados Heberto Palma (50), Nélida Romero (52), Darío Palavecino (70), Inés Zelaya (45), Rocío (14), María (26) y Dalma Cuellar (20). El jefe de guardia del hospital, Marcelo Montero, comentó que Cuellar se encuentra grave y fue operada por una fuerte herida en el abdomen y un hematoma cerebral. Su estado de salud es muy delicado. El resto de los pacientes se encontraban estables, con politraumatismos leves y algunas heridas superficiales.
"Está asimilando todo lo que pasó. Nos enteramos por la televisión y averiguamos con nuestros parientes, hasta que nos dijeron que estaba aquí", comentó Mónica Galeno, sobrina de Darío Palavecino. "Sólo tiene golpes en el rostro y un corte en la mano", agregó. En el Centro de Salud fueron internados José Luis Montenegro (36) y Luis Mansilla (63), quienes se encontraban fuera de peligro. "Me avisó un vecino por teléfono", dijo una señora, que llegaba apresurada al hospital.
Desesperado
El acompañante del chofer del colectivo narró cómo sucedió la tragedia y los primeros minutos de desesperación. "Venía despierto y estábamos tomando una gaseosa con ?Cacho? (el conductor), cuando se reventó la goma del lado de él. El coche se fue a la banquina y volcó", contó Claudio More.
El hombre salió despedido a 100 metros del ómnibus y pudo regresar a buscar a su compañero y a los pasajeros del micro. "Pude caminar unos metros para tener señal en mi celular y llamar a la Policía, que llegó rápido. Fue terrible, hubo muchos muertos y heridos. No podía encontrar a mi compañero", relató More.
"El ómnibus iba muy fuerte porque competía con uno de la firma ?Jaime Paz? y quería pasarlo. Todos los pasajeros iban dormidos, por lo que no podían darse cuenta", advirtió Carlos Vera, un pasajero que viajaba en el primer asiento del colectivo y resultó ileso. "Después del vuelco, estaba todo oscuro y la gente esparcida a mi alrededor. Gritaban y pedían auxilio. El coche se desarmó totalmente", detalló el pasajero.
El interno 32 de la empresa San José había partido a la medianoche desde San José de Boquerón, en el norte de Santiago del Estero. Se dirigía hacia la capital, con escalas en los distintos pueblos que se encuentran en el trayecto.
A las 4, sobre la ruta provincial 176, a la altura de las localidades de Campo Grande y San Ramón (a 40 kilómetros de la ciudad de Nueva Esperanza), el neumático delantero izquierdo del colectivo reventó, por lo que el conductor perdió el control del rodado, que dio varios tumbos hasta quedar en la banquina. La imagen era espantosa. El enorme vehículo quedó destrozado. Los que llegaban afirmaban que las víctimas mortales deberían haber sido muchas más.
La mayoría de los pasajeros salió despedido del vehículo. Por la hora, casi todos venían durmiendo y se despertaron tirados en la ruta. "Mi hijo estaba dormido cuando ocurrió el accidente. Salió despedido y se despertó sobre una chapa", contó a LA GACETA Lidia Sosa, madre de Ezequiel Sosa, un joven que está internado en el hospital Padilla. "El se descompuso, y cuando pudo recobrar algo de conciencia comenzó a llamar a su prima y a otros conocidos, que viajaban en el ómnibus, para ver si estaban bien", comentó la mujer.
Luego del accidente, ocho pasajeros fueron trasladados al Padilla, dos al Centro de Salud y otros cuatro quedaron internados en el hospital zonal de Nueva Esperanza.
Según informó la Policía santiagueña, los heridos considerados de mayor gravedad fueron trasladados a nuestra provincia, ya que tanto por la distancia, como por el estado de los caminos, era de más rápido acceso que la ciudad de Santiago del Estero. El comisario José Alfredo Catán, jefe de zona, informó que no puede precisarse la cantidad de personas que viajaban en el colectivo, ya que suele levantar pasajeros en los distintos pueblos y en la ruta, aunque se estima que, por lo menos, iban unas 40 personas.
"Hay 12 muertos, y se hospitalizó a 14 personas, todos oriundos de distintas localidades de la zona", dijo Catán. Además, otra fuente policial explicó que algunos pasajeros que resultaron ilesos, se retiraron por su cuenta cuando llegaron sus familiares.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Héctor "Cacho" González, (el chofer del vehículo), Humberto y GabrielPalavecino, (padre e hijos), Timoteo y Víctor Villarreal (padre e hijo), Humberto Palma y su esposa Ceferina Palma, Alberto Bernabé Aranda y Omar Escobar. En tanto, hasta anoche, tres cuerpos continuaban sin ser identificados.
A las 6.30 comenzaron a llegar las ambulancias al hospital Padilla con los heridos. Además de Ezequiel Sosa, en el nosocomio quedaron internados Heberto Palma (50), Nélida Romero (52), Darío Palavecino (70), Inés Zelaya (45), Rocío (14), María (26) y Dalma Cuellar (20). El jefe de guardia del hospital, Marcelo Montero, comentó que Cuellar se encuentra grave y fue operada por una fuerte herida en el abdomen y un hematoma cerebral. Su estado de salud es muy delicado. El resto de los pacientes se encontraban estables, con politraumatismos leves y algunas heridas superficiales.
"Está asimilando todo lo que pasó. Nos enteramos por la televisión y averiguamos con nuestros parientes, hasta que nos dijeron que estaba aquí", comentó Mónica Galeno, sobrina de Darío Palavecino. "Sólo tiene golpes en el rostro y un corte en la mano", agregó. En el Centro de Salud fueron internados José Luis Montenegro (36) y Luis Mansilla (63), quienes se encontraban fuera de peligro. "Me avisó un vecino por teléfono", dijo una señora, que llegaba apresurada al hospital.
Desesperado
El acompañante del chofer del colectivo narró cómo sucedió la tragedia y los primeros minutos de desesperación. "Venía despierto y estábamos tomando una gaseosa con ?Cacho? (el conductor), cuando se reventó la goma del lado de él. El coche se fue a la banquina y volcó", contó Claudio More.
El hombre salió despedido a 100 metros del ómnibus y pudo regresar a buscar a su compañero y a los pasajeros del micro. "Pude caminar unos metros para tener señal en mi celular y llamar a la Policía, que llegó rápido. Fue terrible, hubo muchos muertos y heridos. No podía encontrar a mi compañero", relató More.
"El ómnibus iba muy fuerte porque competía con uno de la firma ?Jaime Paz? y quería pasarlo. Todos los pasajeros iban dormidos, por lo que no podían darse cuenta", advirtió Carlos Vera, un pasajero que viajaba en el primer asiento del colectivo y resultó ileso. "Después del vuelco, estaba todo oscuro y la gente esparcida a mi alrededor. Gritaban y pedían auxilio. El coche se desarmó totalmente", detalló el pasajero.








