Dejó la huella en el lugar equivocado

Un delincuente fue identificado por los peritos y la Justicia ordenó varios allanamientos.

23 Octubre 2010
Las huellas son únicas e irrepetibles. Así lo comprobó Juan Vucetich hace ya 119 años. Y el trabajo de dactiloscopía sigue dando sus frutos. Hace seis días, un grupo de delincuentes desvalijó una casa ubicada en calle Marcos Paz al 1.200, y se alzó con un botín cercano a los $ 400.000. Pero uno de ellos cometió un error y los seguidores del maestro Vucetich no lo dejaron pasar: el hombre dejó su huella impresa en un mueble. El trabajo de los peritos permitió entonces identificarlo, aunque todavía falta una parte: detenerlo.
Los delincuentes aprovecharon que Gabriel Gustavo Fagre había salido de su casa, como hacía todos los domingos. Pero ese era especial: era el Día de la Madre. El hombre se ausentó con su familia desde poco antes de las 11 hasta después de las 21. Cuando regresó se encontró con el desastre. Los ladrones habían forzado la puerta de entrada. "Seguro que sabían que no estábamos", le dijo a LA GACETA. Con todo el tiempo del mundo, los hombres eligieron cuidadosamente qué se llevarían. Así se apropiaron de joyas valuadas en $ 350.000, de U$S 70.000, de unos $ 8.000 en efectivo, dos reproductores de DVD, una Play Station, otro equipo similar pero portátil, ropas varias y perfumes importados.
Tras la denuncia del caso, la fiscala VIII de Instrucción, Adriana Giannoni le ordenó a personal de la sección Robos y Hurtos que comenzara a investigar. Pero primero, el mismo día que se perpetró el robo, tomaron intervención agentes de la Dirección de Criminalística, y uno de ellos, encontró la huella que sería la punta del ovillo para esclarecer el caso. Cuando se cotejó la muestra con los registros con los que cuenta la Policía se identificó a un sospechoso. Luego los policías, al mando de los comisarios Miguel Luna, Adrián Alvarez, Humberto Ruezga y Raúl Ferreira comenzaron a hacer averiguaciones hasta que obtuvieron los nombres de toda la banda.
El dato más llamativo es que los hombres habían concurrido a un tasador, para que les dijera cuánto costaban las joyas de las que se habían apoderado. Con las pruebas que habían colectado, la fiscala Giannoni solicitó órdenes de allanamiento que la jueza Emma Lidia de Nucci concedió. Los operativos se concretaron ayer a la mañana, en el barrio Juan XXIII, más conocido como "La Bombilla". Los policías lograron aprehender a uno de los acusados, conocido como "Jaqueca", de 33 años. En la casa del sospechoso los investigadores encontraron algunas joyas y un vestido de fiesta. En otro de los domicilios, pertenecientes a otro llamado "Carlitos", se incautaron de un revólver calibre 32 largo. En el del "Porteño" se halló otra arma de fuego, un revólver calibre 32, proyectiles y más joyas. Finalmente en la residencia de "Colchón" se encontraron dos perfumes importados. Estos tres últimos sospechosos permanecen prófugos, pero anoche eran buscados por los policías. Según el informe oficial, "Jaqueca" ya tiene antecedentes delictivos y estuvo preso justamente por robos perpetrados contra casas sin moradores.

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