Designaron cinco juezas en un recinto en silencio

Por unanimidad, la Cámara dio ayer el acuerdo para que el Poder Ejecutivo cubra despachos vacantes en el Poder Judicial con los nombres sugeridos por el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). Por primera vez después de siete años, dos camaristas y tres magistradas accederán a la judicatura en el fuero de Familia y Sucesiones, luego de superar sendos concursos de antecedentes y oposición.

ATÍPICO. Por imposición reglamentaria, la votación de los cargos judiciales debió concretarse sin palabras de los legisladores y con el recinto cerrado al público. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
ATÍPICO. Por imposición reglamentaria, la votación de los cargos judiciales debió concretarse sin palabras de los legisladores y con el recinto cerrado al público. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
Por Redacción Política 22 Octubre 2010
Fueron 24 minutos que acabaron con siete años de enfrentamientos y de incertidumbre. Finalmente ayer, la Legislatura dio el acuerdo para la cobertura de cinco despachos vacantes con los primeros candidatos que sortearon los concursos de antecedentes y oposición en el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM).

Cuando a las 9.44 el presidente subrogante de la Cámara, Regino Amado, ordenó desalojar al público presente en los palcos, un halo de sobriedad y de silencio se adueñó del recinto, dejando de lado el habitual bullicio político de los debates parlamentarios. De inmediato, el secretario parlamentario Juan Antonio Ruiz Olivares comenzó con el protocolo de leer uno por uno los dictámenes de la comisión de Peticiones y Acuerdos, aconsejando la designación de las abogadas sugeridas por el CAM y elevadas por el Poder Ejecutivo.

Primero fue el turno de la actual jueza Marta Estela Paz de Centurión, propuesta para una vocalía en la Cámara de Apelaciones en Familia y Sucesiones. A las 9.51, y por unanimidad, la abogada se convirtió en la primera tucumana en acceder a una magistratura por concursos desde diciembre de 2003, cuando el gobernador, José Alperovich, desmanteló por decreto el CAM que regía desde la reforma constitucional de 1991.

Desde ese momento, se sucedieron las recurrentes disputas entre el Gobierno y los representantes de los colegios de abogados, que terminaron dirimiéndose en la Justicia. La cronología es contundente: en la reforma constitucional de 2006, el oficialismo resucitó el CAM, aunque reservó al Poder Ejecutivo la atribución de que pudiera organizarlo y determinar cuáles estamentos y en cuáles proporciones iban a integrarlo. Un año después llegó la sentencia judicial que bloqueó esa facultad del gobernador y que posibilitó la sanción, en 2009, de la Ley 8.197. La norma colocó al CAM en jurisdicción del Poder Judicial y con independencia funcional, pero con pautas que tornaron dificultosa su operatividad; por ejemplo, la obligación de elevar quintetos y no ternas de candidatos al PE en cada concurso. Finalmente, tras los fracasos en los primeros concursos, llegaron las modificaciones a la ley de creación del CAM, principalmente con la aceptación del Gobierno a recibir ternas de postulantes para la elección de un nombre (Ley 8.340).

Esos avances, precisamente, permitieron que ayer llegaran al recinto, además del nombre de Paz de Centurión, otros cuatro surgidos de concursos lanzados por el CAM en marzo de este año. De esa manera, los legisladores presentes ayer levantaron sucesivamente sus manos para dar acuerdo por las designaciones de la actual jueza Ester Valderrábano de Casas, como camarista en Familia y Sucesiones; y de Claudia Inés López, de Silvia Lescano de Francesco y de Angela Rossana Martínez como magistradas de primera instancia del mismo fuero en el Centro Judicial de la Capital.

Cuando a las 10.08 Amado pronunció las palabras que sirven como epílogo de cada votación ("queda sancionado, y se comunicará"), la imposibilidad reglamentaria para que los legisladores expusieran sus puntos de vista en los casos de designación de magistrados no fue impedimento para que en el recinto explotara una sensación de alivio. En rigor, los aplausos sostenidos desde cada una de las bancas suplantaron exitosamente la limitación normativa a las palabras.

Tal trascendencia institucional tuvo la decisión parlamentaria de ayer que apenas se acallaron los aplausos, el propio Amado se bajó raudamente del estrado y abandonó la sesión para llevar la comunicación de la flamante sanción a la Casa de Gobierno. En el patio del edificio de Rivadavia 25, sonriente, el vicegobernador en ejercicio se mostró exultante. "Empezamos a cubrir las vacantes que tanto preocupan a la sociedad, a los abogados independientes y al Estado en su conjunto", sentenció. De hecho, aún queda un largo derrotero: 49 despachos judiciales todavía esperan por la designación de sus titulares.

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