21 Octubre 2010 Seguir en 
Le gustaba definirse como trovador de artes olvidadas en recuerdo de los poetas provenzales del Medioevo que escribían y trovaban (decían versos o cantaban) en lengua de oc. Atahualpa Yupanqui encarnaba ese personaje que recorría los pueblos llevando sus historias y su canto, como en la antigüedad griega lo hacía Homero, el rapsoda a quien se atribuye la autoría de la Ilíada y la Odisea. Ayer se inauguró en la Casa del Obispo Colombres el I Festival de Cuentacuentos del NOA, que cuenta con la participación de narradores locales y extranjeros (Colombia, Cuba y España).
El encuentro, que concluirá mañana, se extenderá a través de talleres y espectáculos a Concepción, Tafí Viejo, Yerba Buena y Lules. "En una época en que somos bombardeados por imágenes, necesitamos comunicarnos y encontrar un espacio íntimo donde podamos establecer imágenes propias y reencontrarnos con nuestra historia; por eso los narradores orales florecen cada día más", dijo el director del Festival Internacional de Cuentacuentos de Argentina, que se realiza desde el año 2000. Los integrantes del grupo local organizador de estas jornadas dijeron que el ejercicio cultural de la cuentería es tan importante en Centroamérica que en las universidades de Venezuela, Colombia, Cuba o México se disputan maratones. También se llevan a cabo concursos de quién cuenta la mejor historia. El representante español es mimo y mostrará su capacidad para narrar una historia apelando a su cuerpo y a sus gestos. En los talleres que brindará, anticipó que trabajará con el mimo y con el clown. "Ninguna de las dos disciplinas utiliza la palabra, pero sumadas a la técnicas de la narración oral forman un tridente indestructible, ya que podríamos contar una historia sin pronunciar ni una sola palabra", explicó.
Sobre la narración oral son más que interesantes las reflexiones de la rectora del Instituto Argentino de Narración Oral, Andrea Arrieta, quien sostiene que la sociedad en la que vivimos está muy atravesada por la tecnología y en la actualidad, se perdió el contacto con algo tan importante como es la palabra hablada.
"La palabra dicha tiene mucho valor porque permite un contacto con el otro de un modo diferente al que se puede establecer hablando por teléfono, a través de internet o por otros tipos de medios. Esta instancia de comunicación está vinculada con el afecto, con la atención y genera un clima de mayor intimidad. La narración oral permite, justamente, darle un espacio a la palabra hablada y esto es fundamental en tiempos tan dominados por lo visual", afirma.
A todas las personas nos gusta que nos cuenten historias, especialmente los niños. La narración oral es el punto de partida para iniciarlos en el mundo de la lectura y crearles luego el hábito de leer, para abrirles las puertas de la imaginación, para sensibilizarlos con el arte.
Creemos que sería oportuno que concurrieran no sólo chicos y padres, sino también docentes que son los formadores. Si ellos no leen o no saben contar historias difícilmente puedan despertarles el gusto por la lectura. Del mismo modo, sería oportuno que también asistieran los participantes (especialistas de Argentina, Angola, Bolivia, Guinea Ecuatorial, Paraguay, Perú y Venezuela) del XIII Curso Regional sobre Planificación y Formulación de Políticas Educativas, organizado por la Unesco, que se está desarrollando en nuestra ciudad.
La experiencia puede resultarles útil a la hora de reformular políticas. Paradójicamente, pese a los adelantos tecnológicos en la comunicación, se registra una preocupante incomunicación entre padres e hijos y entre educadores y alumnos. La palabra debe recuperar su protagonismo en el diálogo vivo y la narración oral es una hermosa herramienta.
El encuentro, que concluirá mañana, se extenderá a través de talleres y espectáculos a Concepción, Tafí Viejo, Yerba Buena y Lules. "En una época en que somos bombardeados por imágenes, necesitamos comunicarnos y encontrar un espacio íntimo donde podamos establecer imágenes propias y reencontrarnos con nuestra historia; por eso los narradores orales florecen cada día más", dijo el director del Festival Internacional de Cuentacuentos de Argentina, que se realiza desde el año 2000. Los integrantes del grupo local organizador de estas jornadas dijeron que el ejercicio cultural de la cuentería es tan importante en Centroamérica que en las universidades de Venezuela, Colombia, Cuba o México se disputan maratones. También se llevan a cabo concursos de quién cuenta la mejor historia. El representante español es mimo y mostrará su capacidad para narrar una historia apelando a su cuerpo y a sus gestos. En los talleres que brindará, anticipó que trabajará con el mimo y con el clown. "Ninguna de las dos disciplinas utiliza la palabra, pero sumadas a la técnicas de la narración oral forman un tridente indestructible, ya que podríamos contar una historia sin pronunciar ni una sola palabra", explicó.
Sobre la narración oral son más que interesantes las reflexiones de la rectora del Instituto Argentino de Narración Oral, Andrea Arrieta, quien sostiene que la sociedad en la que vivimos está muy atravesada por la tecnología y en la actualidad, se perdió el contacto con algo tan importante como es la palabra hablada.
"La palabra dicha tiene mucho valor porque permite un contacto con el otro de un modo diferente al que se puede establecer hablando por teléfono, a través de internet o por otros tipos de medios. Esta instancia de comunicación está vinculada con el afecto, con la atención y genera un clima de mayor intimidad. La narración oral permite, justamente, darle un espacio a la palabra hablada y esto es fundamental en tiempos tan dominados por lo visual", afirma.
A todas las personas nos gusta que nos cuenten historias, especialmente los niños. La narración oral es el punto de partida para iniciarlos en el mundo de la lectura y crearles luego el hábito de leer, para abrirles las puertas de la imaginación, para sensibilizarlos con el arte.
Creemos que sería oportuno que concurrieran no sólo chicos y padres, sino también docentes que son los formadores. Si ellos no leen o no saben contar historias difícilmente puedan despertarles el gusto por la lectura. Del mismo modo, sería oportuno que también asistieran los participantes (especialistas de Argentina, Angola, Bolivia, Guinea Ecuatorial, Paraguay, Perú y Venezuela) del XIII Curso Regional sobre Planificación y Formulación de Políticas Educativas, organizado por la Unesco, que se está desarrollando en nuestra ciudad.
La experiencia puede resultarles útil a la hora de reformular políticas. Paradójicamente, pese a los adelantos tecnológicos en la comunicación, se registra una preocupante incomunicación entre padres e hijos y entre educadores y alumnos. La palabra debe recuperar su protagonismo en el diálogo vivo y la narración oral es una hermosa herramienta.
Lo más popular
Ranking notas premium







