Solicitaron que el presunto violador serial siga preso

Oscar Fernández, imputado de seis abusos sexuales, afronta un pedido de prisión preventiva.

12 Octubre 2010
A estas alturas, y aunque aún los debe estar buscando, ya casi no le quedan resquicios para escaparse. Los barrotes que lo separan de la libertad se hacen cada vez más gruesos. Y a pesar de que ya los conocía por otro hecho, ahora están más firmes. Mientras pasan los días, Oscar Emilio Fernández va tomando conciencia que esta vez le será muy difícil sembrar la duda y que su encierro será largo.

La semana pasada, la fiscala Adriana Giannoni le requirió a la jueza Mirta Lenis de Vera prisión preventiva contra el hombre al que ella sindica sin dudar como el violador serial. Con esto cumplió un paso procesal importante, aunque a la investigación le falta bastante para ser cerrada.

Fernández, un albañil de 38 años, fue detenido el 21 de septiembre. El no se lo esperaba. Su fe se había incrementado luego de que en julio, junto con dos hombres, sorteó con éxito un juicio oral al que había llegado luego de que dos mujeres lo denunciaran por haberlas violado en una casa de El Manantial. Pero la sonrisa que mostró cuando en ese momento escuchó la sentencia de los miembros de la sala VI de la Cámara Penal se borró de su rostro cuando hace unas semanas lo rodearon varios policías en la obra en construcción en la que él estaba trabajando en calle Maipú al 400. En ese momento debe haber maldecido esa madrugada del 16 de septiembre de 2007 cuando con sus dos amigos llevó a las jóvenes a la casa de El Manantial. Si eso no hubiera sucedido, si él no hubiera estado involucrado en ese caso, y tal vez aún se estaría buscando al violador serial. Pero la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo, a pesar de que el hecho estaba probado, decidió munirse de todos los elementos posibles. Así, pidió estudios de ADN que se concretaron en Buenos Aires. El bioquímico Gustavo Penacino, según la orden que había recibido, comparó los resultados de la pericia con el perfil genético que, a lo largo de dos años y en base a distintas muestras, se había armado del violador serial. Y Fernández cayó en el centro de la escena. Penacino envió el resultado a Giannoni quien inmediatamente ordenó que la investigación se profundizara y cuando supo dónde estaba el acusado, solicitó su detención.

Una nueva pericia genética confirmó en un 99,99% que Fernández, un hombre casado y con dos hijos de diferentes mujeres, era el autor de dos violaciones perpetradas contra dos niñas. Se advirtió que su cromosoma "Y" estaba presente en otros cuatro casos. Esto significada que si no había sido él, podían ser sus familiares masculinos de la rama paterna. El padre del imputado falleció, sus hijos son niños y sus hermanos tienen el grupo sanguíneo B. El, en cambio, tiene grupo "0", como las muestras del violador serial.

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