Una carta especial para el gobernador

Volvieron a encontrarse en una cafetería y, aunque no se ponen de acuerdo, dos amigos intercambian sus ideas sobre los avatares de la política.

Por Miguel Velardez 06 Octubre 2010
Al empujar la puerta de vidrio del bar sonó el móvil llamador que se coloca en los negocios para alertar que han ingresado los clientes. El encargado, apoyado sobre la caja registradora, giró la cabeza, miró al mozo y levantó el mentón como diciendo ahí vienen tus amigos. El mozo sonrió en silencio, esperó a que se sentaran y se acercó a tomar el pedido. ¿Dos cafés?, preguntó el empleado con la cabeza levemente inclinada hacia adelante. No señor -interrumpió uno de los clientes-. Me extraña araña que siendo mosca no me reconozca -dijo-. Nosotros no tenemos los mismos gustos. Para mí un café y para él un cortado -detalló-.

El mozo volvió hacia la cocina, miró al encargado y levantó las cejas como diciendo qué par de pájaros los dos?

En la misma mesa, donde se habían sentado la semana pasada, estaban otra vez cara a cara los viejos amigos. Uno desconfiado y, el otro, más bien despreocupado.

-¿Viste el video de la nena que era maltratada?

-Sí. Es terrible. Espero que manden a la cárcel a los culpables -dijo, mientras revisaba los mensajes en su celular-. Es espeluznante lo que hicieron. Pero no me hablés de eso que me pone muy mal.

-Vos no querés hablar de nada. ¿Vas al asado de esta noche?

-¿Qué asado?

-En la casa del gobernador.

-Ah? me estás cargando.

-Bueno no te enojés, era una broma. Pero decime la verdad ¿no te gustaría estar ahí?

-¿Yo?... ¿para qué?

-No sé? tal vez para escuchar de qué hablan y cómo toman las decisiones.

-Vos, en el fondo, tenés alma de político

-No me podés negar que la política mueve al mundo. Si no mirá lo que pasó con Correa en Ecuador?

-Eso ya lo vimos todos.

-Entonces tengo razón: la política mueve al mundo.

-No podés comparar lo de Correa con el asado del gobernador.

-No estoy comparando eso. Trato de hacerte ver que la política es importante. Mirá? los que van al asado esta noche ya están pensando en 2011, en cómo van a armar los acoples, las listas, el orden de los candidaturas, todo.

-Y a mí qué me importa.

-¿Ves? Ahí tenés? vos siempre distraído de la política. ¿Por qué creés que se pelean los concejales de Yerba Buena y de Famaillá?

-Por la presidencia del Concejo Deliberante.

-Sí pero el que tiene la presidencia decide los contratos, los nombramientos, todo. Tiene poder y eso es muy importante para buscar la reelección en 2011.

-¿Poder?... acordate cómo les fue los concejales de Concepción por haber nombrado a sus hermanos, hijos y sobrinos.

-Claro... tienen poder, pero no es cuestión de abusar.

-Pero en la capital no hay peleas. He leído que van a votar al mismo presidente del Concejo. A José Cano.

-No viejo? vos hablás de Ramón Cano; José Cano es senador.

-Y bueno qué querés? hay mil Canos.

En silencio
A ver... a ver acá tienen señores, café por un lado y cortado por el otro -interrumpió el mozo, casi cantando-. Ninguno dijo nada mientras el empleado servía los pedidos. Apenas se retiró de la mesa, los amigos retomaron la conversación.

-Ya que mencionás el tema de la capital, ¿viste que los concejales le escribieron una cartita al gobernador?

-Sí ¿cómo fue eso?

-Mirá todo empezó con una movida de Pepe Miranda, el hermano del ex gobernador, Julio Miranda.

-Sí, pero terminaron firmando todos los peronistas y casi todos los opositores.

-Ahí está el problema. El radical José Luis Avignone recibió llamados de Cano, el senador de la UCR.

-Me imagino, porque parecen aduladores.

-Eso es lo que trató de aclarar Avignone. Dijo que sólo fue un respaldo al concejal Cano.

-Pero Miranda dijo que también era un apoyo al proyecto político de Alperovich.

-Sí... y cayeron todos en la misma bolsa, salvo el bussista Claudio Viña, que no firmó.

-Obviamente, porque Viña es bussista y quiere ser intendente. Pero, entre los peronistas, ¿acaso no había un trío de la resistencia?

-Buena pregunta... también quedaron en un brete.

-O sea que los aliados de Gerónimo Vargas Aignasse y de Rolando "Tano" Alfaro también apoyan a Cano.

-Sí, pero nunca te olvidés de esto: las apariencias son más engañosas que las mentiras.

-Además de desconfiado, ahora sos filósofo, también.

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