Apenas comenzaban a conciliar el sueño cuando el sonido de las sirenas los hizo saltar de la cama. Poco después de la medianoche, los Bomberos de la Policía llegaron a un edificio ubicado en Monteagudo 340, de esta capital, ante un llamado de emergencia. A esa hora comenzó a arder un depósito de cosméticos ubicado en la planta baja.
En minutos, informó el comisario Néstor Osores -titular del cuerpo-, fueron desalojados los propietarios e inquilinos de los departamentos distribuidos en los cinco pisos. "El depósito se quemó casi por completo por las características del material, que es altamente inflamable. Las llamas eran importantes y el humo, muy denso", relató.
La tarea de los bomberos se extendió hasta las 4, tiempo durante el cual se removieron los escombros y se extinguieron las brasas. "Lamentablemente tuvimos que pedirle a la gente que esperara en la calle porque no queríamos que hubiera ningún riesgo, especialmente teniendo en cuenta que había niños y personas mayores", señaló Osores.
Sólo el primer piso no fue habilitado para que los vecinos volvieran a sus hogares. Hoy se harán pesquisas más específicas para detectar si en el lugar no se produjeron daños que podrían generar peligro. Destacó, por otro lado, que ante la emergencia, funcionó a la perfección el sistema contra incendios de la construcción. "Siempre tuvimos agua y utilizamos algunas de las mangueras disponibles allí", indicó. LA GACETA ©








