25 Septiembre 2010 Seguir en 
Inteligente. Centrado. Buen compañero. En su lugar del trabajo, el hombre sindicado como autor de las violaciones en serie de varias niñas era un operario más. Incluso, estaba a cargo de varios albañiles en la obra en construcción de calle Maipú al 400. "Nos sorprendió cuando vino la Policía a buscarlo. No esperábamos eso. Nunca nos dio motivos para que pensáramos algo así de él. Nos dejó helados cuando nos enteramos de que lo estaban investigando por esto", señaló Juan Carlos Carabajal, encargado del personal y compañero desde hace siete años del imputado.
Carabajal reveló que el detenido les había contado sobre una causa anterior, iniciada en 2007, en la que se lo imputaba -junto a dos muchachos- de haber abusado sexualmente de dos jóvenes que habían conocido en El Abasto. "Nos dijo: ?hice una boludez, pero con el consentimiento de ellas?. Eso sí: nunca había dicho una sola palabra sobre este caso, que es terrible", indicó el encargado.
En su lugar de trabajo, el sospechoso es llamado por su nombre. No tiene apodo, y es muy respetado por sus compañeros y subordinados. "Me pongo a pensar en qué momento podría haber hecho semejantes cosas, porque en este trabajo entrás antes de las 8 y salís a las 18. Cuando se lo llevaron, pensábamos que era una simple sospecha. Ahora, cuando nos enteramos de cómo viene la mano, mejor no pensarlo...", insinuó, preocupado, Carabajal.
Durante estos días, los investigadores habían señalado que el detenido, hasta hace poco tiempo, tenía una Zanella 50 cc, idéntica a la que usaba el violador serial. "El temía otra moto, una tipo Honda Wave", dijo el encargado en diálogo con LA GACETA.
En ese sentido, aclaró que nunca vio el identikit del delincuente que raptaba menores. "Si yo hubiese sabido algo, lo mandaba al frente de una. Esto es algo muy grave. A ninguno le gustaría que le hagan semejante cosa a su hija. Pero las veces que compartimos un asado, nunca él hizo comentarios raros. Siempre un tipo normal, tranquilo", dijo.
Carabajal, además, detalló que realizaron construcciones en Yerba Buena y en barrios del sur de la capital. "Pero todas fueron este año. De todas formas, no siempre trabajamos juntos", remarcó.
Luego, dio detalles sobre la personalidad del detenido: "es un tipo muy inteligente; siempre se portó como un buen chango con nosotros y con el resto del personal". Además, cuando se le preguntó si era respetuoso cuando trataba con mujeres, dijo: "era como cualquier muchacho; si pasaba una chica linda, podía decir ?mirá?; pero nada extraño. Era muy centrado".
Por último, Carabajal aseveró que lo ocurrido dejó conmocionados a sus compañeros. "Hace rato, un muchacho estaba diciendo que él (por el imputado) iba a ir a hacerle en estos días unos trabajos de albañilería en su casa. Cuando pasó todo esto, la esposa de este tipo le dijo: ?uy, mirá si venía?. Ellos creen que él podía observar, pero yo no creo que se haga el loco con alguno de nuestros hijos. Tenemos que esperar. Más allá de la desconfianza, hay que esperar".
El caso
El sospechoso, de 38 años, permanece alojado en la sede de la División Homicidios, y sus tres hermanos están presos en la Dirección de Investigaciones. Se cree que el delincuente violó a seis menores entre febrero de 2008 y marzo del año pasado. Ya tenía dos antecedentes por abusos. Una causa de cuando tenía 17 años, que fue archivada, y el juicio al que fue sometido en julio por una posible violación que dos jóvenes dijeron haber sufrido de parte de tres hombres, entre ellos quien sería el violador serial. Los tres acusados fueron absueltos en un fallo dividido por los miembros de la sala VI de la Cámara Penal. Como en ese juicio se había pedido un análisis de ADN para los imputados, en Buenos Aires se concretó un cotejo con un perfil genético obtenido tras los ataques del serial y así se supo que había muchas posibilidades que el albañil fuera la persona a la que busca la fiscala AdrianaGiannoni desde hace dos años.
El martes, a pedido de la investigadora, la Policía concretó seis allanamientos, y en uno de ellos detuvo al acusado. También se secuestraron celulares, ropa y una bicicleta.
Carabajal reveló que el detenido les había contado sobre una causa anterior, iniciada en 2007, en la que se lo imputaba -junto a dos muchachos- de haber abusado sexualmente de dos jóvenes que habían conocido en El Abasto. "Nos dijo: ?hice una boludez, pero con el consentimiento de ellas?. Eso sí: nunca había dicho una sola palabra sobre este caso, que es terrible", indicó el encargado.
En su lugar de trabajo, el sospechoso es llamado por su nombre. No tiene apodo, y es muy respetado por sus compañeros y subordinados. "Me pongo a pensar en qué momento podría haber hecho semejantes cosas, porque en este trabajo entrás antes de las 8 y salís a las 18. Cuando se lo llevaron, pensábamos que era una simple sospecha. Ahora, cuando nos enteramos de cómo viene la mano, mejor no pensarlo...", insinuó, preocupado, Carabajal.
Durante estos días, los investigadores habían señalado que el detenido, hasta hace poco tiempo, tenía una Zanella 50 cc, idéntica a la que usaba el violador serial. "El temía otra moto, una tipo Honda Wave", dijo el encargado en diálogo con LA GACETA.
En ese sentido, aclaró que nunca vio el identikit del delincuente que raptaba menores. "Si yo hubiese sabido algo, lo mandaba al frente de una. Esto es algo muy grave. A ninguno le gustaría que le hagan semejante cosa a su hija. Pero las veces que compartimos un asado, nunca él hizo comentarios raros. Siempre un tipo normal, tranquilo", dijo.
Carabajal, además, detalló que realizaron construcciones en Yerba Buena y en barrios del sur de la capital. "Pero todas fueron este año. De todas formas, no siempre trabajamos juntos", remarcó.
Luego, dio detalles sobre la personalidad del detenido: "es un tipo muy inteligente; siempre se portó como un buen chango con nosotros y con el resto del personal". Además, cuando se le preguntó si era respetuoso cuando trataba con mujeres, dijo: "era como cualquier muchacho; si pasaba una chica linda, podía decir ?mirá?; pero nada extraño. Era muy centrado".
Por último, Carabajal aseveró que lo ocurrido dejó conmocionados a sus compañeros. "Hace rato, un muchacho estaba diciendo que él (por el imputado) iba a ir a hacerle en estos días unos trabajos de albañilería en su casa. Cuando pasó todo esto, la esposa de este tipo le dijo: ?uy, mirá si venía?. Ellos creen que él podía observar, pero yo no creo que se haga el loco con alguno de nuestros hijos. Tenemos que esperar. Más allá de la desconfianza, hay que esperar".
El caso
El sospechoso, de 38 años, permanece alojado en la sede de la División Homicidios, y sus tres hermanos están presos en la Dirección de Investigaciones. Se cree que el delincuente violó a seis menores entre febrero de 2008 y marzo del año pasado. Ya tenía dos antecedentes por abusos. Una causa de cuando tenía 17 años, que fue archivada, y el juicio al que fue sometido en julio por una posible violación que dos jóvenes dijeron haber sufrido de parte de tres hombres, entre ellos quien sería el violador serial. Los tres acusados fueron absueltos en un fallo dividido por los miembros de la sala VI de la Cámara Penal. Como en ese juicio se había pedido un análisis de ADN para los imputados, en Buenos Aires se concretó un cotejo con un perfil genético obtenido tras los ataques del serial y así se supo que había muchas posibilidades que el albañil fuera la persona a la que busca la fiscala AdrianaGiannoni desde hace dos años.
El martes, a pedido de la investigadora, la Policía concretó seis allanamientos, y en uno de ellos detuvo al acusado. También se secuestraron celulares, ropa y una bicicleta.
Lo más popular
Ranking notas premium







