27 Abril 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, predijo una inminente ofensiva de guerreros talibanes y de la red Al Qaeda. El jefe del Pentágono inició ayer en Kirguistán una gira por Asia Central. Con la llegada de la primavera boreal, y del buen tiempo, los combatientes del derrocado régimen talibán y de la red que lidera Osama Bin Laden han comenzado a reagruparse, dijo, para lanzar una ofensiva contra el gobierno interino afgano que preside Hamid Karzai, y contra las tropas occidentales que operan en el país.
Estados Unidos inició el pasado octubre una guerra en Afganistán contra el entonces gobernante talibán Omar y su huésped Bin Laden, presunto responsable de los atentados del 11 de setiembre en Washington y en Nueva York. Aunque Al Qaeda pareció quedar desmantelada y el régimen talibán fue derrocado, no se sabe nada sobre el paradero del mullah Omar y de Bin Laden.
En Kirguistán, al noreste de Afganistán, se halla emplazada la mayor base de la coalición antiterrorista en la región, con unos 2.000 efectivos de EE.UU., Australia, Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, Corea del Sur y España. El contingente llegará pronto a 3.500 hombres con el arribo de tropas de Polonia, Turquía y Canadá.
La infiltración
La zona de la Triple Frontera, que comparten Argentina, Brasil y Paraguay, está en la mira de la campaña antiterrorista declarada por el presidente de EE.UU., George W. Bush. Esta región está calificada por Washington como refugio de extremistas islámicos y, en particular, de miembros de los grupos Hamas y Hezbollah. Estados Unidos sospecha que las actividades ilegales que llevan a cabo estos dos grupos van desde la falsificación de moneda estadounidense al contrabando de sustancias ilegales. La situación en esa región, según investigadores de EE.UU., pone de manifiesto la facilidad con la que las organizaciones terroristas pueden infiltrarse y asimilarse en otros países y pasar relativamente inadvertidas durante un largo período. (AFP/DyN)
Estados Unidos inició el pasado octubre una guerra en Afganistán contra el entonces gobernante talibán Omar y su huésped Bin Laden, presunto responsable de los atentados del 11 de setiembre en Washington y en Nueva York. Aunque Al Qaeda pareció quedar desmantelada y el régimen talibán fue derrocado, no se sabe nada sobre el paradero del mullah Omar y de Bin Laden.
En Kirguistán, al noreste de Afganistán, se halla emplazada la mayor base de la coalición antiterrorista en la región, con unos 2.000 efectivos de EE.UU., Australia, Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, Corea del Sur y España. El contingente llegará pronto a 3.500 hombres con el arribo de tropas de Polonia, Turquía y Canadá.
La infiltración
La zona de la Triple Frontera, que comparten Argentina, Brasil y Paraguay, está en la mira de la campaña antiterrorista declarada por el presidente de EE.UU., George W. Bush. Esta región está calificada por Washington como refugio de extremistas islámicos y, en particular, de miembros de los grupos Hamas y Hezbollah. Estados Unidos sospecha que las actividades ilegales que llevan a cabo estos dos grupos van desde la falsificación de moneda estadounidense al contrabando de sustancias ilegales. La situación en esa región, según investigadores de EE.UU., pone de manifiesto la facilidad con la que las organizaciones terroristas pueden infiltrarse y asimilarse en otros países y pasar relativamente inadvertidas durante un largo período. (AFP/DyN)







