27 Abril 2002 Seguir en 
NACIONES UNIDAS.- Atendiendo al descanso judío del sabath, la ONU suspendió hasta mañana el envío de una misión para esclarecer si hubo una matanza en el campo de refugiados palestinos cisjordano de Jenin. Según explicó un vocero, el gobierno israelí afirma que no puede reunirse durante el sabath a menos que se trate de una cuestión de vida o muerte. La misión buscará esclarecer lo ocurrido en Jenin, arrasado por el ejército en una operación de diez días, en los que se prohibió la entrada de las organizaciones humanitarias y los medios.
Mientras, Estados Unidos está considerando una propuesta de paz de ocho puntos presentada al presidente George W. Bush por el príncipe de la corona saudita, Abdalá ben Abdel Aziz, para tratar de resolver la crisis de violencia entre Israel y los palestinos. El documento contiene una serie completa de ideas, muchas de las cuales el presidente ve como propias, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
Los puntos más espinosos
El plan saudita pide el fin del cerco israelí a la localidad cisjordana de Ramallah; el despliegue de una fuerza internacional de paz; la reconstrucción de las áreas palestinas dañadas y que ambas partes renuncien a la violencia.
También solicita iniciar negociaciones encaminadas a lograr un arreglo pacífico de los principales asuntos pendientes entre Israel y los palestinos -entre ellos el espinoso tema de la partición de Jerusalén-, así como poner fin a los asentamientos de colonos judíos en territorios autónomos palestinos.
Finalmente, reconoce el liderazgo de Estados Unidos en la implementación de la resolución 242 de la ONU, que pide la retirada israelí de las territorios ocupados durante la guerra de 1967, a cambio del reconocimiento de las fronteras israelíes. El plan complementa una iniciativa de paz entre Israel y los países árabes presentada por Aziz en la cumbre de Beirut.
En tanto, la tensión no cede en los territorios palestinos y continúa el asedio a la Basílica de la Natividad, en Belén. Ayer, soldados israelíes reprimieron a mil manifestantes que protestaban en Ramallah contra el encierro en el que se encuentra el presidente palestino, Yasser Arafat. (TELAM-SNI/AFP/Reuter)
Mientras, Estados Unidos está considerando una propuesta de paz de ocho puntos presentada al presidente George W. Bush por el príncipe de la corona saudita, Abdalá ben Abdel Aziz, para tratar de resolver la crisis de violencia entre Israel y los palestinos. El documento contiene una serie completa de ideas, muchas de las cuales el presidente ve como propias, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
Los puntos más espinosos
El plan saudita pide el fin del cerco israelí a la localidad cisjordana de Ramallah; el despliegue de una fuerza internacional de paz; la reconstrucción de las áreas palestinas dañadas y que ambas partes renuncien a la violencia.
También solicita iniciar negociaciones encaminadas a lograr un arreglo pacífico de los principales asuntos pendientes entre Israel y los palestinos -entre ellos el espinoso tema de la partición de Jerusalén-, así como poner fin a los asentamientos de colonos judíos en territorios autónomos palestinos.
Finalmente, reconoce el liderazgo de Estados Unidos en la implementación de la resolución 242 de la ONU, que pide la retirada israelí de las territorios ocupados durante la guerra de 1967, a cambio del reconocimiento de las fronteras israelíes. El plan complementa una iniciativa de paz entre Israel y los países árabes presentada por Aziz en la cumbre de Beirut.
En tanto, la tensión no cede en los territorios palestinos y continúa el asedio a la Basílica de la Natividad, en Belén. Ayer, soldados israelíes reprimieron a mil manifestantes que protestaban en Ramallah contra el encierro en el que se encuentra el presidente palestino, Yasser Arafat. (TELAM-SNI/AFP/Reuter)







