Las jugadas se suceden en el ajedrez político. Argumentos, protagonistas y hechos se suceden en cascada, sobre un fondo de inflación preocupante, que altera los ingresos fijos y las previsiones empresarias. Los desbordes del poder político en una campaña electoral anticipada por el Gobierno no cesan.
El alerta que encendió el juez decano de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Mario René Goane, acerca de los continuos avances de la Casa Rosada en contra de la división de poderes, hallaron una confirmación plena en estos días. Hipertrofia orgánica del Poder Ejecutivo, diagnosticó en el homenaje a Juan Bautista Alberdi. La presidenta Cristina Fernández culpó a los jueces de emitir fallos influenciados por intereses socioeconómicos. De ese modo, insinuó que existe una justicia clasista.
Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, le reclamó a Cristina que respete a los magistrados. Néstor Kirchner volvió al ataque en la misma dirección que su esposa. El matrimonio K, en realidad, pretende que el costo de la inseguridad lo paguen otros. Además, busca estrechar de modo creciente la libertad de acción de los jueces en el año electoral. La concepción kircherista de la democracia se basa en la expansión permanente de la Presidenta sobre las competencias de las otras estructuras de la república.
Las ramificaciones
Está en disputa toda la arquitectura del poder. La presión sobre los jueces ocupa una parte de ese escenario. El espacio más extenso lo ocupan los movimientos políticos del oficialismo y de las fuerzas opositoras. Sus ramificaciones se extienden por todo el territorio.
Néstor Kirchner va a ser el candidato para 2011, pontificó el gobernador José Alperovich. Esta definición lo aleja abiertamente del Peronismo Federal (PF), al menos por ahora.
El PF debe optar entre cuatro precandidatos presidenciales (Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saá y Mario Das Neves), que se seleccionarán mediante elecciones internas por fuera de la estructura del PJ.
El espacio del peronismo disidente abrirá mesas de conducción provinciales. Duhalde y Das Neves incluyeron a Tucumán en su agenda. El primero llegaría en octubre. Solá también prometió regresar antes de fines de año. Cada uno se prepara para la siembra y captura de cuadros enojados con el alperovichismo y los Kirchner.
A la cita del PF del viernes en Buenos Aires, asistieron Julio Díaz Lozano, Florencio Aceñolaza, José Antonio Nadef (en su rol de economista) y José Fernando Carbonell. Con Reutemann adentro, el proyecto viene en serio, se entusiasmó Díaz Lozano.
El sindicalista Jesús Pelasio no se resigna a pelear con el alperovichismo, en condiciones de desigualdad absoluta. Aspira a reunir este jueves a todas las fracciones del peronismo disidente para competir por la conducción del distrito. Pero la decisión estratégica del PF lo distancia irremediablemente de la empresa impulsada por el citrícola Pelasio.
La asignatura aún no abordada es cómo todas esas parcelas de la divergencia peronista enfrentarán el desafío electoral del 28 de agosto: en soledad o asociadas a otras fuerzas partidarias, ni tampoco con qué figuras. La metodología acuerdtsta está en pañales. El almanaque les pone plazos que no pueden ignorarse. Alperovich está en campaña. Por eso, les exige a sus funcionarios que trabajen más y abandonen los cafés. La puja entre los candidatos en el mundo oficialista no se diluyó, porque las ambiciones están latentes. Sólo esperan el instante oportuno para reaparecer.
El rompecabezas
Del ámbito radical sobresale el auspicio de los dirigentes más jerarquizados del ámbito nacional (Julio Cobos y Ricardo Alfonsín) para el senador José Cano como aspirante a la gobernación en 2011. El caso tucumano es parte de un rompecabezas de mayor envergadura.
Reconstruir el esqueleto del radicalismo en el país, en efecto, es una empresa compleja, porque debe remontar la cuesta de dos experiencias negativas: la Alianza en 2001 y la Concertación Plural en 2007, Con la primera se desplomó la UCR, y con la segunda se profundizó la diáspora, de la que el propio Cobos fue el ejemplo más relevante, hasta la crisis de 2008. A partir de esos datos, se acometió la tarea de recrear la confianza interna y desinflar las pujas que deterioren la imagen partidaria .
Entre el viernes y ayer se desplegó ese discurso en Tucumán. Por separado y en forma conjunta, Alfonsín y Cobos enviaron mensajes a sus correligionarios y al país político.
Tengo buena relación con Cobos, consignó Alfonsín, en la mañana del viernes.Nadie va a hacer nada que pueda poner en riesgo la unidad del radicalismo", especificó ayer tras el almuerzo con el vicepresidente en el domicilio del senador por Tucumán.
El político mendocino procuró disipar las urgencias externas. No hay que precipitarse en las decisiones, alegó. Como Alfonsín, aceptó sujetarse a las reglas que establezca el partido, sin descartar la posibilidad de no integrar la fórmula presidencial. Sin embargo, no se desdeñó la elección interna para ungir el número uno de la fórmula.
El armado en las provincias es clave para que se afiance la estrategia para 2011, que prevé una serie de elecciones escalonadas en distintas fechas desde marzo, antes de la competencia por la corona presidencial en octubre. En Tucumán analizan que se potenció la unidad del distrito. El curso de los acontecimientos pondrá a prueba el optimismo de ayer.
Las razones
La opción por Cano asumió que el senador es quien tiene la imagen radical más instalada en la opinión pública, que construyó desde la banca de legislador. Ha sido, en ese sentido, un tenaz crítico del ministro candidato a vicegobernador Juan Luis Manzur, por su política de salud pública.
Cano se siente, además, respaldado por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), que en su versión tucumana incluye a los seguidores de Elisa Carrió. El partido de los Trabajadores y Participación Cívica son los canales colectores por los cuales Alperovich suma radicales a su proyecto continuista. Mucho deberán trajinar los referentes nacionales del radicalismo frente a esa situación. Eso sí: el gobernador elogió públicamente a los dos radicales, pero se abstuvo de saludar protocolarmente a Cobos, quien se mostró con Fabián Soria, decano de la Facultad Regional de la UTN. La lucha política toma color.
El alerta que encendió el juez decano de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Mario René Goane, acerca de los continuos avances de la Casa Rosada en contra de la división de poderes, hallaron una confirmación plena en estos días. Hipertrofia orgánica del Poder Ejecutivo, diagnosticó en el homenaje a Juan Bautista Alberdi. La presidenta Cristina Fernández culpó a los jueces de emitir fallos influenciados por intereses socioeconómicos. De ese modo, insinuó que existe una justicia clasista.
Elena Highton de Nolasco, vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, le reclamó a Cristina que respete a los magistrados. Néstor Kirchner volvió al ataque en la misma dirección que su esposa. El matrimonio K, en realidad, pretende que el costo de la inseguridad lo paguen otros. Además, busca estrechar de modo creciente la libertad de acción de los jueces en el año electoral. La concepción kircherista de la democracia se basa en la expansión permanente de la Presidenta sobre las competencias de las otras estructuras de la república.
Las ramificaciones
Está en disputa toda la arquitectura del poder. La presión sobre los jueces ocupa una parte de ese escenario. El espacio más extenso lo ocupan los movimientos políticos del oficialismo y de las fuerzas opositoras. Sus ramificaciones se extienden por todo el territorio.
Néstor Kirchner va a ser el candidato para 2011, pontificó el gobernador José Alperovich. Esta definición lo aleja abiertamente del Peronismo Federal (PF), al menos por ahora.
El PF debe optar entre cuatro precandidatos presidenciales (Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saá y Mario Das Neves), que se seleccionarán mediante elecciones internas por fuera de la estructura del PJ.
El espacio del peronismo disidente abrirá mesas de conducción provinciales. Duhalde y Das Neves incluyeron a Tucumán en su agenda. El primero llegaría en octubre. Solá también prometió regresar antes de fines de año. Cada uno se prepara para la siembra y captura de cuadros enojados con el alperovichismo y los Kirchner.
A la cita del PF del viernes en Buenos Aires, asistieron Julio Díaz Lozano, Florencio Aceñolaza, José Antonio Nadef (en su rol de economista) y José Fernando Carbonell. Con Reutemann adentro, el proyecto viene en serio, se entusiasmó Díaz Lozano.
El sindicalista Jesús Pelasio no se resigna a pelear con el alperovichismo, en condiciones de desigualdad absoluta. Aspira a reunir este jueves a todas las fracciones del peronismo disidente para competir por la conducción del distrito. Pero la decisión estratégica del PF lo distancia irremediablemente de la empresa impulsada por el citrícola Pelasio.
La asignatura aún no abordada es cómo todas esas parcelas de la divergencia peronista enfrentarán el desafío electoral del 28 de agosto: en soledad o asociadas a otras fuerzas partidarias, ni tampoco con qué figuras. La metodología acuerdtsta está en pañales. El almanaque les pone plazos que no pueden ignorarse. Alperovich está en campaña. Por eso, les exige a sus funcionarios que trabajen más y abandonen los cafés. La puja entre los candidatos en el mundo oficialista no se diluyó, porque las ambiciones están latentes. Sólo esperan el instante oportuno para reaparecer.
El rompecabezas
Del ámbito radical sobresale el auspicio de los dirigentes más jerarquizados del ámbito nacional (Julio Cobos y Ricardo Alfonsín) para el senador José Cano como aspirante a la gobernación en 2011. El caso tucumano es parte de un rompecabezas de mayor envergadura.
Reconstruir el esqueleto del radicalismo en el país, en efecto, es una empresa compleja, porque debe remontar la cuesta de dos experiencias negativas: la Alianza en 2001 y la Concertación Plural en 2007, Con la primera se desplomó la UCR, y con la segunda se profundizó la diáspora, de la que el propio Cobos fue el ejemplo más relevante, hasta la crisis de 2008. A partir de esos datos, se acometió la tarea de recrear la confianza interna y desinflar las pujas que deterioren la imagen partidaria .
Entre el viernes y ayer se desplegó ese discurso en Tucumán. Por separado y en forma conjunta, Alfonsín y Cobos enviaron mensajes a sus correligionarios y al país político.
Tengo buena relación con Cobos, consignó Alfonsín, en la mañana del viernes.Nadie va a hacer nada que pueda poner en riesgo la unidad del radicalismo", especificó ayer tras el almuerzo con el vicepresidente en el domicilio del senador por Tucumán.
El político mendocino procuró disipar las urgencias externas. No hay que precipitarse en las decisiones, alegó. Como Alfonsín, aceptó sujetarse a las reglas que establezca el partido, sin descartar la posibilidad de no integrar la fórmula presidencial. Sin embargo, no se desdeñó la elección interna para ungir el número uno de la fórmula.
El armado en las provincias es clave para que se afiance la estrategia para 2011, que prevé una serie de elecciones escalonadas en distintas fechas desde marzo, antes de la competencia por la corona presidencial en octubre. En Tucumán analizan que se potenció la unidad del distrito. El curso de los acontecimientos pondrá a prueba el optimismo de ayer.
Las razones
La opción por Cano asumió que el senador es quien tiene la imagen radical más instalada en la opinión pública, que construyó desde la banca de legislador. Ha sido, en ese sentido, un tenaz crítico del ministro candidato a vicegobernador Juan Luis Manzur, por su política de salud pública.
Cano se siente, además, respaldado por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), que en su versión tucumana incluye a los seguidores de Elisa Carrió. El partido de los Trabajadores y Participación Cívica son los canales colectores por los cuales Alperovich suma radicales a su proyecto continuista. Mucho deberán trajinar los referentes nacionales del radicalismo frente a esa situación. Eso sí: el gobernador elogió públicamente a los dos radicales, pero se abstuvo de saludar protocolarmente a Cobos, quien se mostró con Fabián Soria, decano de la Facultad Regional de la UTN. La lucha política toma color.
Lo más popular
Ranking notas premium







