Dimes y diretes

CONSIGNA. El graffitti fue estampado en el propio Arzobispado.
CONSIGNA. El graffitti fue estampado en el propio Arzobispado.
Por Redacción Política 02 Septiembre 2010
PINTADA RADICAL.- "Monseñor Villalba gobernador o nos lleva el diablo", dice el gigantesco graffitti que militantes de la Juventud Radical pintaron en distintas calles de la capital. "¿Quien mejor que un representante de la Iglesia para enarbolar las banderas en favor de la familia, del derecho a la vida y de la lucha contra las drogas?", inquirió Maximiliano García, miembro del comité local de la JR. En esos términos justificó su pública (y gráfica) manifestación de anhelo de que el arzobispo Luis Héctor Villalba siga en Tucumán el mismo camino de monseñor Joaquín Piña en Misiones.

DESPINTE RADICAL.- Coherente con la tradición internista, los primeros preocupados por la pintada que hicieron algunos dirigentes de la JR fueron otros dirigentes de la JR. El titular del brazo juvenil de la UCR, Williams Fanlo, manifestó que el graffitti no debe ser atribuido "al pleno de la Juventud Radical" sino a "algún militante joven con derecho a reproducir su deseo, pues a nadie se le quita la voz en un partido democrático como la UCR. Pero no podrán decir que esta postulación fue consensuada y aprobada por la mesa de la JR", aseveró.

EL PROCER DE LA VEREDA DE ENFRENTE.- Los jóvenes pintores radicales apelaron a la ironía para conmemorar el bicentenario del natalicio de Juan Bautista Alberdi. En distintos lugares de la capital, apelaron a las paredes para homenajear al autor de "Las Bases" y padre de la Constitución nacional. "Alberdi es opositor", es la síntesis que escogieron para contrastar la prédica del prócer con la del oficialismo.

OTRA VEZ JUNTOS Y HASTA EN LOS MUROS.- La reconciliación no fue firmada en un documento protocolizado por las partes pero sí quedó escrita en las paredes. La semana pasada, el gobernador, José Alperovich, dijo públicamente que las diferencias con el diputado nacional Germán Alfaro habían quedado en el pasado. Y eso ya puede leerse en San Juan al 1.500. "Amaya - Alperovich - Alfaro", comunica un graffitti, que confirma que ya se ha fumado la pipa de la paz.

UNA AUSENCIA Y UN SUEÑO.- Los vehementes alegatos de Alfredo Terraf ya no se escucharán en los juicios que se sustancien en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán. A partir de ayer, él cumple un viejo anhelo que publicitó largamente: dejar de usar traje y corbata todos los días hábiles. Ocurre que, finalmente, se jubiló de su cargo de fiscal general ante el mencionado tribunal. Ayer ya no concurrió a su despacho de Crisóstomo Alvarez y Chacabuco. El martes fue su último día en esa función pública.

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