Los autoconvocados que custodiaban ayer, cerca de las 8, la carpa montada en la plaza Independencia se sorprendieron cuando vieron llegar al lugar al subsecretario del Ministerio de Salud, Alberto Sabaj. Pero mayor fue la sorpresa con lo que ocurrió después.
"No había nadie en la zona. Al llegar, comenzó a sacar fotos con su celular de los distintos carteles, y cuando una licenciada en Psicología (su nombre quedó en reserva) fue a saludarlo respetuosamente, la increpó. Ella le dijo ?buenos días?, y él le contestó que no eran buenos días; quiso saber quiénes éramos nosotros y le preguntó quién había colgado uno con su cara y la leyenda ?gato?. Sólo le dijo que nadie supo quién había puesto ese cartel, pero que ahí estaba, y él se fue", relató Mónica Molina.
La militante de los autoconvocados calificó a la conducta de Sabaj como una agresión. "Es un funcionario público e incurrió en abuso de autoridad y en una provocación que puede entorpecer las negociaciones que hemos encarado con el Ministerio. Vino a buscar pelea, pero nosotros no nos enfrentamos con nadie porque somos profesionales, no patoteros", sostuvo. Asimismo, confirmó que el tema está siendo analizado con asesores legales, para evaluar la presentación de una denuncia en la Justicia.
Los hechos fueron confirmados por el farmacéutico Rodolfo Perelló. "Sabaj les reclamó a las mujeres presentes por qué habían puesto una foto con esa leyenda, cuando en realidad estaba de antes. Sabaj tiene un cargo público y no puede actuar de este modo contra gente que gana muy poco. El agobio económico que padecemos los empleados de la salud es tremendo. El Gobierno debería decirle a sus funcionarios que no nos agreda cuando nos invita a dialogar", manifestó.
Ayer, LA GACETA intentó contactar al funcionario y solicitó a la oficina de prensa del Siprosa un pronunciamiento de Sabaj. Sin embargo, no lo hubo. Por la tarde, el celular del subsecretario del Ministerio de Salud advertía que la casilla de mensajes estaba llena.
"No había nadie en la zona. Al llegar, comenzó a sacar fotos con su celular de los distintos carteles, y cuando una licenciada en Psicología (su nombre quedó en reserva) fue a saludarlo respetuosamente, la increpó. Ella le dijo ?buenos días?, y él le contestó que no eran buenos días; quiso saber quiénes éramos nosotros y le preguntó quién había colgado uno con su cara y la leyenda ?gato?. Sólo le dijo que nadie supo quién había puesto ese cartel, pero que ahí estaba, y él se fue", relató Mónica Molina.
La militante de los autoconvocados calificó a la conducta de Sabaj como una agresión. "Es un funcionario público e incurrió en abuso de autoridad y en una provocación que puede entorpecer las negociaciones que hemos encarado con el Ministerio. Vino a buscar pelea, pero nosotros no nos enfrentamos con nadie porque somos profesionales, no patoteros", sostuvo. Asimismo, confirmó que el tema está siendo analizado con asesores legales, para evaluar la presentación de una denuncia en la Justicia.
Los hechos fueron confirmados por el farmacéutico Rodolfo Perelló. "Sabaj les reclamó a las mujeres presentes por qué habían puesto una foto con esa leyenda, cuando en realidad estaba de antes. Sabaj tiene un cargo público y no puede actuar de este modo contra gente que gana muy poco. El agobio económico que padecemos los empleados de la salud es tremendo. El Gobierno debería decirle a sus funcionarios que no nos agreda cuando nos invita a dialogar", manifestó.
Ayer, LA GACETA intentó contactar al funcionario y solicitó a la oficina de prensa del Siprosa un pronunciamiento de Sabaj. Sin embargo, no lo hubo. Por la tarde, el celular del subsecretario del Ministerio de Salud advertía que la casilla de mensajes estaba llena.









