05 Mayo 2003 Seguir en 
El clima no favoreció a los agricultores tucumanos este año, pero este obstáculo no impedirá que haya una mejora en los ingresos que generarán las principales actividades productivas de la provincia.
Según datos proporcionados por empresarios de los distintos sectores, las proyecciones para este año dan cuenta de un posible ingreso que alcanzaría los $ 2.100 millones sólo en lo que se refiere a la venta de azúcar-alcohol, limones, soja y maíz.
Según las previsiones, el azúcar encabezará el lote de las actividades que mayor ingreso obtienen, con alrededor de $ 1.000 millones. Para la zafra que está próxima a comenzar se espera una producción de azúcar similar o algo superior a la lograda en 2002, cuando se elaboraron 914.000 toneladas. Fuentes consultadas calcularon que este sector habría conseguido ingresos por entre $ 700 millones y $ 800 millones el año pasado. En esta nueva campaña se espera que se mantenga firme el precio ($ 0,80 vagón ingenio), dado que reapareció el crédito a través del sistema de warrants.
Otra actividad que promete grandes avances este año es la citricultura. El limón se venderá por primera vez al mercado de Japón, con lo cual se obtendrá un mejor precio por la fruta y se descomprimirá la oferta en los mercados tradicionales, lo que a su vez podría redundar en una mejora en los precios mundiales. Sin embargo, por efecto de factores climáticos y económicos, este año se produciría entre 200.000 y 300.000 toneladas menos de limón que en la campaña 2002, según el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado. Este sector, que exporta la gran mayoría de su producción, fue uno de los grandes beneficiados con la devaluación. Empresarios citrícolas calcularon que el ingreso de este sector podría rondar los $ 900 millones este año.
La sequía
El caso de los granos es distinto. A inicios de la presente campaña había una previsión de cosecha de soja similar a las 600.000 toneladas trilladas el año pasado. Pero la sequía fue impiadosa, y hoy se calcula una pérdida que alcanzará, por lo menos, a la mitad de esta estimación, según el consultor agropecuario Oscar Ricci. En este caso, se espera una notable caída de ingresos respecto de años anteriores: en 2002 la soja habría producido unos $ 214 millones, mientras que ahora apenas se obtendrían unos $ 150 millones.
El maíz también sintió la dureza de la falta de agua, y aportará este año $ 22 millones a las divisas que ingresarán a la provincia.
Según datos proporcionados por empresarios de los distintos sectores, las proyecciones para este año dan cuenta de un posible ingreso que alcanzaría los $ 2.100 millones sólo en lo que se refiere a la venta de azúcar-alcohol, limones, soja y maíz.
Según las previsiones, el azúcar encabezará el lote de las actividades que mayor ingreso obtienen, con alrededor de $ 1.000 millones. Para la zafra que está próxima a comenzar se espera una producción de azúcar similar o algo superior a la lograda en 2002, cuando se elaboraron 914.000 toneladas. Fuentes consultadas calcularon que este sector habría conseguido ingresos por entre $ 700 millones y $ 800 millones el año pasado. En esta nueva campaña se espera que se mantenga firme el precio ($ 0,80 vagón ingenio), dado que reapareció el crédito a través del sistema de warrants.
Otra actividad que promete grandes avances este año es la citricultura. El limón se venderá por primera vez al mercado de Japón, con lo cual se obtendrá un mejor precio por la fruta y se descomprimirá la oferta en los mercados tradicionales, lo que a su vez podría redundar en una mejora en los precios mundiales. Sin embargo, por efecto de factores climáticos y económicos, este año se produciría entre 200.000 y 300.000 toneladas menos de limón que en la campaña 2002, según el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Enrique Prado. Este sector, que exporta la gran mayoría de su producción, fue uno de los grandes beneficiados con la devaluación. Empresarios citrícolas calcularon que el ingreso de este sector podría rondar los $ 900 millones este año.
La sequía
El caso de los granos es distinto. A inicios de la presente campaña había una previsión de cosecha de soja similar a las 600.000 toneladas trilladas el año pasado. Pero la sequía fue impiadosa, y hoy se calcula una pérdida que alcanzará, por lo menos, a la mitad de esta estimación, según el consultor agropecuario Oscar Ricci. En este caso, se espera una notable caída de ingresos respecto de años anteriores: en 2002 la soja habría producido unos $ 214 millones, mientras que ahora apenas se obtendrían unos $ 150 millones.
El maíz también sintió la dureza de la falta de agua, y aportará este año $ 22 millones a las divisas que ingresarán a la provincia.







