El carnet de manejo con sistema de puntos

22 Mayo 2010
Como lo informamos hace pocos días, es inminente la puesta en marcha, en San Miguel de Tucumán, del sistema de puntaje o "scoring" para el otorgamiento del carnet de manejo. Como se sabe, el mismo consiste en la asignación inicial, a cada conductor, de un número de puntos que irá disminuyendo automáticamente cada vez que se produzca una infracción, en una resta que puede concluir acarreando la cancelación del registro.
Ya se encuentran en Tucumán instructores de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, venidos para capacitar al personal de tránsito de distintas municipalidades, de modo que se interioricen perfectamente sobre la nueva modalidad. En una primera etapa, las licencias por puntos se otorgarán en San Miguel de Tucumán, Concepción y Las Talitas, municipios que tuvieron el mejor nivel de observancia en los requisitos exigidos por el organismo nacional para convertirse en centros emisores. En la segunda mitad del año, se sumarán Monteros, Trancas, Graneros, Tafí Viejo, Alderetes y Banda del Río Salí.
En la extensa nota que dedicamos al asunto, informamos que la Agencia realizó hizo una evaluación general del panorama tucumano en materia de otorgamiento de registros. De ese examen surgió que mientras algunos municipios se muestran rigurosos a la hora de entregar licencias, el cuadro es exactamente a la inversa en otros.
Marcamos como notables las nuevas exigencias y evaluaciones que integrarán los requisitos para obtener un permiso. Se exigirá a los candidatos que lo soliciten por primera vez, un curso sobre conducción y seguridad vial, de uno o dos días, y luego una serie de pruebas teóricas y prácticas. El curso -lo cual es significativo- incorpora conceptos de "ética ciudadana", que se juzgan básicos "porque respetarnos entre todos y respetar las normas es primordial".
Se realizará, por cierto, un examen psicofísico a cargo de un médico clínico y de un oftalmólogo. Constituyen una novedad las dos evaluaciones: una psicológica, que hasta ahora sólo se exigía para choferes de ómnibus, y una audiológica.
A esto se agrega el requerimiento, para los aspirantes, de responder acerca de los problemas básicos que puede presentar un automotor, y cómo es posible revertirlos. Un manual mecánico redactado por la Agencia les suministrará la información necesaria. Por otro lado, en la prueba de competencia, deberán demostrar capacidad para ejecutar las maniobras más importantes, así como conocimiento perfecto de las señales de tránsito.
Cumplimentadas adecuadamente todas las pruebas, recién se les entregará el registro con 20 puntos iniciales, que podrán ir perdiendo ante la acumulación de faltas. Hasta fin de año no se efectuará ese descuento, sino simplemente se aplicarán multas. Después, quedará vigente el nuevo sistema.
Sin duda que, como toda novedad, no será sencillo implementarla debidamente sin una laboriosa tarea. Esta significará modificar de raíz una serie de prácticas y hábitos negativos que están profundamente arraigados. Claro que todo esfuerzo que se haga resultará conveniente en alto grado, para reducir la tasa de accidentes de tránsito. Ella representa cuantiosas pérdidas de vidas y enormes daños materiales a lo largo y ancho de nuestra provincia, como lo testimonia a diario la información periodística.
Lo que importa, sustancialmente, es que la implantación se generalice en toda la provincia. De nada servirá que unos municipios lo hagan y otros no.
El sistema de puntos debe constituir -como tantos otros- no algo aislado sino una política de Estado, que rija uniformemente y en todo el territorio. Incontables beneficios en materia de seguridad se derivarán de esa circunstancia.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios