Cuando el templo muestra grietas

Es de sospechar que los avatares del proceso eleccionario en la UNT obligarán a definir un nuevo mapa de poder en la institución.

Por Nora Jabif 21 Mayo 2010
Los resultados de la elección en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), donde triunfó la fórmula Juan Cerisola-Alicia Bardón, han sorprendido más a los ajenos que a los propios. ¿Cómo es posible que la exhibición de un video en el que se ofrecen contratos y que despertó sospechas no haya hecho mella en una Asamblea Universitaria en la que apenas hubo un solo voto en blanco?, se han estado preguntando, escandalizados, "los ajenos"; léase "la gente" que siguió la pelea entre las dos fórmulas como una telenovela por entregas. A los propios, en cambio, el video de la discordia, en el que aparece el separado funcionario Ramiro Moreno, no parece haberlos escandalizado en demasía; por lo menos, no impactó mayormente en los resultados de la contienda (89 votos para Cerisola versus 64 y un ausente, y apenas uno en blanco; y eso que "en el cuarto oscuro nadie te mira").

¿Qué pasó? Se sospecha que los ajenos quedaron escandalizados porque se les "cayó" una de las pocas instituciones que a los argentinos les garantizaba para ellos y para sus hijos la movilidad social por el acceso público al conocimiento; y en el imaginario, así sigue funcionando, aunque las cosas ya no sean del todo así. Desde el siglo XII en adelante, las universidades se han constituido como "templos del saber", por esa capacidad de reproducción de capital social y simbólico que ofrecen. En Tucumán, cuando las paredes del templo se movieron, los de afuera miraron en perspectiva, temerosos de que el único templo que les garantizaba cierta garantía de futuro acabara por derrumbarse. Pero, es probable que "los de adentro" hayan optado por abroquelarse, para protegerse del cimbronazo (de la Justicia, de los medios), por puro instinto de conservación.

Sin embargo, todos en la UNT han tomado nota de las grietas, aunque no les guste ventilar pecados. Este fin de semana largo será decisivo para la dupla Cerisola- Bardón, en la urdimbre de su futuro gabinete. Se intuye que algunas cosas cambiarán; y que otras, no tanto. Comencemos por el cambio: Cerisola sabe que tiene que recostarse en la figura de Bardón, una académica de carácter (su posición habría sido determinante para que el rector se aviniera a "separar" a Moreno del cargo). En la UNT hay dos áreas particularmente sensibles: una es la académica, que es la razón de ser de la Universidad; la otra es la económico-administrativa, sobre la cual están puestos los ojos, porque desde ahí fluye el dinero que la UNT recibe de YMAD. No es descabellado que Bardón quiera a algunos de los suyos en esas áreas.

Sigamos por los "cambios a medias": la derrota de "Pini" Rossi de Hernández es vista como la derrota del sector del radicalismo que lidera José Cano, y en la que revista el otro gran derrotado, José Hugo Saab. Quienes observan que la interna del radicalismo se ha hecho sentir en la elección de la UNT especulan con que el martes habrán sonreído, entre otros, Federico Romano Norri y Félix Mothe. Muchos universitarios no radicales disfrutaron la derrota del "saabismo" como "el fin de décadas de radicalismo". Un radicalismo que aterrizó en la UNT con el alfonsinismo, tras ocho años de una dictadura que también allí dejó heridas institucionales y en el modo en que se concibe la política universitaria. Es probable que en parte eso explique por qué en la UNT hizo poca mella el video de Moreno: porque en la Universidad, aunque con más elegancia, también hay, como en el resto de la arena política, "acuerdos" y "padrinazgos".

¿Se fue la Franja? No del todo. Se fue Saab; y ¿fue Moreno? En cambio, quedan FM de Ciencias Económicas, como Luis Sacca (con mucho peso en el área administrativa); y se suma Fernando Valdez, que compartió la Franja de los 80 con Alfredo Neme Scheij y con el ahora derrotado Saab, entre otros. Con Valdez llega una "pata"de la vieja Franja. Pero Cerisola no es "un hombre del Partido", y sus sostenes están en distintas canastas. Por ejemplo, Florencio Aceñolaza es un hombre del peronismo antialperovichista y antikirchnerista al que el rector escucha con mucha atención. Por otra parte, hoy se define el nuevo Consejo Superior. Y aunque el famoso video no haya alcanzado para torcer más voluntades en la asamblea, es probable que sí haya servido para que haya cambios en el mapa del poder en la institución. El tiempo dirá si son retoques, o si, en verdad, la Universidad ha tomado nota de que los pilares del templo se movieron.

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