20 Mayo 2010 Seguir en 
De todas las artes es, sin duda, la más universal porque no necesita ser traducida a ningún lenguaje para tocar la emoción. Está íntimamente hermanada con el canto, tal vez la primera manifestación artística del hombre. "La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo", solía decir el filósofo Platón. "La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía", afirmaba Ludwig van Beethoven, mientras que el escritor irlandés George Bernard Shaw decía con sorna que "el infierno está lleno de músicos aficionados". Una vez le pidieron al "Cuchi" Leguizamón, notable compositor y pianista salteño que diera una definición sobre la música. "Alguien la definió como la combinación de los sonidos. Otro dijo que era la mezcla de sonidos y silencios, y vino un rockero y le agregó los ruidos", señaló con humor.
En los últimos años, el Ministerio de Educación de la Nación puso en marcha el viejo proyecto de crear orquestas de niños y jóvenes en distintos lugares del país desguarnecidos social y económicamente, siguiendo la exitosa experiencia venezolana en esta materia. En Tucumán se crearon varios conjuntos barriales. En algunos casos, la Provincia colabora con la Nación en el pago de los salarios de los profesores -aunque a veces les atrasan la retribución- y esta última provee los instrumentos. Las experiencias han sido sumamente positivas.
Con motivo de la conmemoración de los 200 años de la Revolución de Mayo, se ha creado la Orquesta y Coro Nacional Juvenil del Bicentenario, integrada por instrumentistas y coreutas de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Córdoba, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Tucumán y Buenos Aires. Los jóvenes que tuvieron una semana de estudio y de ensayos en San Javier, partieron ayer de gira por ciudades del NOA: Santiago del Estero, San Fernando del Valle de Catamarca, San Miguel de Tucumán (mañana), San Salvador de Jujuy y Salta. En forma inesperada, los chicos recibieron la visita de la orquesta del Barrio Juan XXIII -conocido como "La Bombilla"- que les ofreció un concierto.
El director del conjunto del Bicentenario explicó que la iniciativa se originó a partir de las orquestas infantiles, organizadas por el Ministerio de Educación de la Nación. Dijo que el propósito es incluir y contener a los chicos, especialmente en los lugares menos favorecidos como las villas miseria. "Pero lo maravilloso es que no sólo logramos dar respuestas a los chicos sino que además sus familias se sintieron integradas. El sólo hecho de agarrar un instrumento aunque sea unos minutos al día, genera todo un movimiento en la familia. Esto se nota en el nivel de compromiso y colaboración con la actividad de sus hijos, cada vez mayor", dijo y agregó que la música es una actividad que convierte a los chicos en protagonistas.
"La música tiene el poder de juntar a la gente de distinta extracción social o política. Ante la música todos somos iguales", suele decir el pianista tucumano Miguel Angel Estrella, que en 1982 creó Música Esperanza, un movimiento internacional dirigido a los niños y jóvenes, con la idea de que la música se convierta en una herramienta útil para rescatarlos de la delincuencia, de la drogadicción, entendiendo que la miseria no es una fatalidad.
Consideramos que la puesta en marcha de la orquesta y el coro nacional juvenil es, por cierto, una experiencia sumamente positiva desde todo punto de vista, porque chicos de distintas latitudes de la Argentina tienen la posibilidad de aprender con destacados maestros y de confraternizar entre ellos.
Sería positivo, por otro lado, si este conjunto del Bicentenario se mantuviera en el futuro en bien de la música, de los jóvenes y como un modo de concretar el históricamente anhelado federalismo.
En los últimos años, el Ministerio de Educación de la Nación puso en marcha el viejo proyecto de crear orquestas de niños y jóvenes en distintos lugares del país desguarnecidos social y económicamente, siguiendo la exitosa experiencia venezolana en esta materia. En Tucumán se crearon varios conjuntos barriales. En algunos casos, la Provincia colabora con la Nación en el pago de los salarios de los profesores -aunque a veces les atrasan la retribución- y esta última provee los instrumentos. Las experiencias han sido sumamente positivas.
Con motivo de la conmemoración de los 200 años de la Revolución de Mayo, se ha creado la Orquesta y Coro Nacional Juvenil del Bicentenario, integrada por instrumentistas y coreutas de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Córdoba, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Tucumán y Buenos Aires. Los jóvenes que tuvieron una semana de estudio y de ensayos en San Javier, partieron ayer de gira por ciudades del NOA: Santiago del Estero, San Fernando del Valle de Catamarca, San Miguel de Tucumán (mañana), San Salvador de Jujuy y Salta. En forma inesperada, los chicos recibieron la visita de la orquesta del Barrio Juan XXIII -conocido como "La Bombilla"- que les ofreció un concierto.
El director del conjunto del Bicentenario explicó que la iniciativa se originó a partir de las orquestas infantiles, organizadas por el Ministerio de Educación de la Nación. Dijo que el propósito es incluir y contener a los chicos, especialmente en los lugares menos favorecidos como las villas miseria. "Pero lo maravilloso es que no sólo logramos dar respuestas a los chicos sino que además sus familias se sintieron integradas. El sólo hecho de agarrar un instrumento aunque sea unos minutos al día, genera todo un movimiento en la familia. Esto se nota en el nivel de compromiso y colaboración con la actividad de sus hijos, cada vez mayor", dijo y agregó que la música es una actividad que convierte a los chicos en protagonistas.
"La música tiene el poder de juntar a la gente de distinta extracción social o política. Ante la música todos somos iguales", suele decir el pianista tucumano Miguel Angel Estrella, que en 1982 creó Música Esperanza, un movimiento internacional dirigido a los niños y jóvenes, con la idea de que la música se convierta en una herramienta útil para rescatarlos de la delincuencia, de la drogadicción, entendiendo que la miseria no es una fatalidad.
Consideramos que la puesta en marcha de la orquesta y el coro nacional juvenil es, por cierto, una experiencia sumamente positiva desde todo punto de vista, porque chicos de distintas latitudes de la Argentina tienen la posibilidad de aprender con destacados maestros y de confraternizar entre ellos.
Sería positivo, por otro lado, si este conjunto del Bicentenario se mantuviera en el futuro en bien de la música, de los jóvenes y como un modo de concretar el históricamente anhelado federalismo.







