Condenados a vivir endeudados

Alperovich gana aire financiero. "La mejor noticia en 20 años" será la hipoteca que dejará esta gestión para las próximas dos décadas.

Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 13 Mayo 2010
Definitivamente, los tucumanos estamos condenados a vivir endeudados. Hubo un tiempo, allá por 2004 y durante la primera gestión del actual Gobierno, cuando el gobernador José Alperovich y sus principales colaboradores proyectaron que, en un plazo no mayor a 13 años, la deuda pública de Tucumán dejaría de existir. En los hechos, aquel objetivo no se cumplirá. Tal vez pueda haber cierta reducción del endeudamiento, pero el gran acreedor no está ni estará dispuesto a abandonar su condición, así porque sí.

El Gobierno nacional le está dando una gran mano a los gobernadores que quieren acompañar el proyecto kirchnerista con un plazo de gracia de hasta diciembre de 2011. Sí, después de conocerse quién será el nuevo presidente de la Nación. Será por eso que se dice que la creación del Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias es una contraofensiva oficial a la redistribución del impuesto al Cheque, impulsado por la oposición. Y, además, que el plan sirve para allanar el camino para Néstor Kirchner 2011, en el que su esposa, Cristina Fernández, sea la que pague los costos políticos de su instrumentación.

La creación del programa "es la noticia más importante de los últimos 20 años", supo decir el gobernador al destacar la vigencia de este sistema. También será el compromiso que renovará Tucumán con la Nación para otros 20 años más de afectación de la coparticipación, la garantía del crédito federal eterno.

La deuda se va a licuar sola, también expresó el mandatario. Es posible que esto se concrete por efecto de la inflación y por la desaparición del ajuste mediante la aplicación del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Sucede que con una inflación superior al 6% anual, la incidencia del endeudamiento sobre el Presupuesto sea cada vez menor (hoy equivale al 62% del total de gastos anuales).

Pero también se van a licuar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) porque el decreto presidencial 660, publicado ayer en el Boletín Oficial de la Nación es bastante específico respecto de su uso. En el artículo 2 se expresa que a los efectos de la reducción de deudas, el Ministerio del Interior distribuirá los ATN existentes al 31 de diciembre pasado a través de una aplicación financiera a favor de las provincias que ingresen al programa. Y para esa distribución se tomará en cuenta la participación relativa de cada provincia en el endeudamiento global. En ese contexto, Tucumán puede resultar muy favorecida; se trata de uno de los distritos más endeudados del país, con los $ 4.433 millones de compromisos acumulados (sin incluir los juicios pendientes de pago y de sentencia). Más taxativa es la cláusula que indica que los gobernadores deberán transferir al Tesoro Nacional sus derechos sobre los fondos, con el fin de iniciar la cancelación de deudas al 31 de este mes.

En cómodas cuotas
Si uno analiza la letra fría del decreto presidencial puede llegar a la conclusión de que resultará difícil que la provincia sea totalmente independiente, tanto desde el punto de vista económico como político, como lo sugirió Alperovich. Tucumán seguirá dependiendo de la voluntad de la administración nacional, en un acuerdo de refinanciación que se amortizará en 227 cuotas mensuales y consecutivas a abonarse a partir de enero de 2012, por esta o por una nueva gestión. El tiempo y las urnas lo definirán.

En esta pelea por los fondos federales, el Gobierno nacional declaró el empate en las tarjetas aunque, en realidad, las provincias perdieron por decisión unánime de la Casa Rosada. El esfuerzo fiscal para la administración kirchnerista es de efecto cero; un pase de cuentas en el que el Programa de Desendeudamiento reemplaza al Plan de Asistencia Financiera, nada más que la Nación usará los $ 9.800 millones de ATN no girados en 2009 como un modo de cobrarse las cuotas que le deben las provincias. A Tucumán, ese pase financiero le significará la disponibilidad virtual de unos $ 490 millones. Virtual porque Alperovich no manejará un peso de ese dinero que seguirá en poder de la Rosada. No obstante, le dará seguridad este año de que los acreedores no le golpearán la puerta de su despacho para cobrar. Aún hay dudas acerca de cuánto debería ser el monto de los ATN a distribuir este año, un cálculo que ya fue realizado por la gestión kirchnerista (pero no revelado), si se toma en cuenta que el jubileo fiscal llegará hasta fines de 2011.

Fuerza de los números
De acuerdo con datos oficiales, el endeudamiento global de las provincias alcanza los $ 101.818 millones (equivale a 14 presupuestos anuales de Tucumán). El 71% de esos compromisos corresponden a créditos y refinanciaciones otorgados por la Nación, apunta un informe de la consultora Economía & Regiones.

Si se evalúa la situación particular de Tucumán, las obligaciones con el Gobierno federal exceden aquel porcentaje (se estima que roza el 90% del total de la deuda). Así las cosas, económica y políticamente, la gestión alperovichista no tiene otro rumbo que la kirchnerdependencia.

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