LA GACETA / ROBERTO DELGADO / HECTOR PERALTA
10 Mayo 2010 Seguir en 
Vivir lejos de las calles principales puede ser un alivio porque se gana tranquilidad, pero cuando se rompen las redes de servicios es un infierno: las autoridades no sienten urgencia por reparar. Así ocurre desde hace un mes con un enorme bache en Sarmiento al 1.300, en Yerba Buena, y con una tapa de cloaca que se asoma peligrosamente en La Madrid y Matienzo, al sur de la capital.







