25 Abril 2002 Seguir en 
La Habana.- En un intento de bajar los decibeles de sus recientes declaraciones, el presidente Fidel Castro dijo que su par mexicano, Vicente Fox, es un hombre decente pero que tiene una dependencia total del gobierno estadounidense y de su canciller, Jorge Castañeda. En sólo dos días, Castro atacó verbalmente a Fox y al presidente de Uruguay, Jorge Batlle, y desató una tormenta que, hasta ahora, ha roto las relaciones diplomáticas entre Montevideo y La Habana. Castro criticó en duros términos a Batlle por haber patrocinado un proyecto de reclamo en la ONU respecto de la cuestión de los derechos humanos en Cuba. Ayer, Batlle declaró formalmente la ruptura de las relaciones con la isla caribeña.
Antes de entrar en conflicto con Uruguay, el veterano líder cubano le cobró factura al presidente mexicano por lo sucedido en la última cumbre regional celebrada en Monterrey, México. El lunes, en un mensaje a los cubanos, Castro develó la verdadera razón por la que debió retirarse imprevistamente de la cumbre, horas antes del arribo a Monterrey del presidente de EE.UU., George W. Bush. Con la grabación de un diálogo telefónico privado como prueba, el mandatario cubano demostró que su retiro de la cumbre se debió a un pedido del propio Fox para evitar un posible encontronazo con el mandatario norteamericano.
Contraofensiva
Esta revelación dejó mal parado al presidente mexicano, que ahora soporta los reclamos de la oposición. Sin embargo, no habrá ruptura con Cuba, aseguró ayer Castañeda. El propio canciller admitió que funcionarios de Washington pidieron a México que se evitara un encuentro entre Bush y Castro en la pasada cumbre de la ONU. Pero también acusó a Castro de haber roto un pacto al revelar el contenido de la conversación. Respecto del apoyo de México a la resolución de la ONU sobre derechos humanos, Castañeda dijo que su país no dejará de enfatizar la ausencia de democracia y de libertad de expresión en Cuba. La crisis condujo al mayor distanciamiento entre ambos países desde 1959. (TELAM/AFP/DPA)
Antes de entrar en conflicto con Uruguay, el veterano líder cubano le cobró factura al presidente mexicano por lo sucedido en la última cumbre regional celebrada en Monterrey, México. El lunes, en un mensaje a los cubanos, Castro develó la verdadera razón por la que debió retirarse imprevistamente de la cumbre, horas antes del arribo a Monterrey del presidente de EE.UU., George W. Bush. Con la grabación de un diálogo telefónico privado como prueba, el mandatario cubano demostró que su retiro de la cumbre se debió a un pedido del propio Fox para evitar un posible encontronazo con el mandatario norteamericano.
Contraofensiva
Esta revelación dejó mal parado al presidente mexicano, que ahora soporta los reclamos de la oposición. Sin embargo, no habrá ruptura con Cuba, aseguró ayer Castañeda. El propio canciller admitió que funcionarios de Washington pidieron a México que se evitara un encuentro entre Bush y Castro en la pasada cumbre de la ONU. Pero también acusó a Castro de haber roto un pacto al revelar el contenido de la conversación. Respecto del apoyo de México a la resolución de la ONU sobre derechos humanos, Castañeda dijo que su país no dejará de enfatizar la ausencia de democracia y de libertad de expresión en Cuba. La crisis condujo al mayor distanciamiento entre ambos países desde 1959. (TELAM/AFP/DPA)







