Pegale a Facebook

La pelea de las chicas que comenzó en la red. Pareciera ser que antes de internet no había homicidios, violaciones, ni mala gente.

Federico Türpe
Por Federico Türpe 07 Mayo 2010
"Las redes van a mil y la Justicia apenas arranca", tituló ayer LA GACETA, continuando con la cobertura de uno de los temas más resonantes de la semana. El domingo a la madrugada seis chicas le dieron una paliza a una jovencita a la salida de un boliche y el caso tuvo una llamativa repercusión nacional. ¿Por qué? La respuesta es tan simple como perturbadora: por Facebook.

El enfrentamiento empezó en la red social más popular del mundo, se fue a las manos y luego continuó en el "cara libro". La noticia se difundió en los muros virtuales de las boxeadoras, todas muy populares en la red, se hicieron grupos a favor y en contra de las protagonistas, del boliche, de los colegios de los que fueron alumnas, de sus novios, familias, de los clubes a los que asisten y así hasta el infinito.

Una vez más, los analistas de cibercafé le pegaron a Facebook. Pareciera ser que antes de internet no había homicidios, violaciones, suicidios, infidelidades, abusos de menores, ni gente mala en general.

Curiosa llamada
A un chico que roba y miente se le cierra la cuenta en Facebook y seguro se convierte en buena persona. ¿Cómo dice? Le cuento: hace unas semanas, un papá llamó a LA GACETA.com para quejarse: "culpa de Facebook a mi hijo lo hicieron mentiroso y ladrón; ahí están escribiendo que mi hijo roba y miente en la escuela". Al hombre no le conformó que se le respondiera que el diario no tenía nada que ver con Facebook... ni con YouTube, ni con Google, ni con Twitter ni mucho menos con lo que su hijo hiciera o dejara de hacer.

En una entrevista con el diario, los analistas de la comunicación en internet, Sebastián Lorenzo, Diego Toscano y Javier Noguera remarcaron que ni Facebook ni las redes sociales en general son la causa de los problemas actuales, sino que son un espejo de la sociedad. "Son herramientas principalmente democratizantes de la información y totalmente horizontales, donde la información se transmite entre pares y, por eso, se vuelve más creíble para los usuarios lo que se dice en las redes sociales que las opiniones hegemonizantes que transmiten los medios masivos de comunicación".

Una yuta colectiva
Ningún adolescente recurrirá a un diario para informar que está organizando una yuta colectiva al colegio. Como sabe que no lo van a publicar, directamente lo comunica él mismo, sin intermediarios, en alguna red social, en este caso Facebook, que es la más popular en la Argentina. De paso, se asegura mayor audiencia y difusión que la que puede ofrecerle cualquier otro medio de comunicación.

A esto se refieren Lorenzo, Toscano y Noguera cuando hablan de democratización y horizontalidad. Antes de decidir la publicación de una información, los medios tradicionales realizan una justipreciación de la noticia, con criterios acertados o no, con aciertos o errores, pero sujetos al fin a una previa valoración que puede ser moral, ética, legal, judicial, económica, política y hasta de simple "gusto", que en los medios se denomina "cuestión de estilo".

Tan infieles como ayer
La revolución a la que estamos asistiendo, y que muchos adultos no terminamos de comprender, no habla de un mundo en donde pasan cosas que antes no pasaban, sino de hechos que se transmiten mucho más rápido y en forma tremendamente más masiva.

Antes, un hombre que engañaba a su mujer, tal vez, podía llegar a ser descubierto por un tercero y no existían más pruebas que un testimonio o un lápiz labial en la camisa. Hoy existe mucha tecnología barata para registrar datos en cualquier tipo de formato: videos, fotos, audio, mensajes de texto, mailes, etcétera. Y si un infiel mete la pata en internet, en cinco minutos se entera todo el mundo. A Carola Bruzzone no la mató un video porno filmado con un celular, la asesinó Silvia Luna a mazazos. Y este es el error más común que cometemos quienes no terminamos de comprender esta revolución tecnológica, porque Silvia Luna no decidió ser infiel después de que lanzaran los celulares con cámaras. Como tampoco Facebook inventó las yutas colectivas, en todo caso, las hizo más colectivas.

Marihuana virtual
Los 2.000 chicos tucumanos que ya confirmaron en la red social su asistencia a la Marcha Mundial de la Marihuana en el parque 9 de Julio no aprendieron a fumar en Facebook y tampoco dejarán de hacerlo porque se queden sin internet.

"Lamentablemente, los adultos somos inmigrantes tecnológicos que debemos hacer un esfuerzo racional para aprender el uso de estas herramientas, mientras que los chicos son nativos informáticos y, aunque quizás no puedan explicar cómo hacen algo en la computadora, simplemente lo hacen con total naturalidad y encuentran en las redes sociales medios para expresarse con más libertad", concluyen Lorenzo, Toscano y Noguera.

Y en tanto exista esta distancia cultural y tecnológica, los adultos le seguirán pegando a Facebook mientras los chicos se pegan entre ellos.

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