Cerezaspor votos

Antes del Mundial no se realizarán anuncios sobre candidaturas. Messi puede influir en los planes políticos.

Por Juan Manuel Asis 05 Mayo 2010
En 15 días estará en Tucumán el ex presidente, hoy titular del PJ, desde ayer secretario general del Unasur y "primer damo" desde 2003: Néstor Kirchner. Por lo menos así está anunciado. La excusa para justificar su presencia es la inauguración oficial de la sede del Partido Justicialista. ¿Es una excusa o hay que hacer análisis sobre la visita del patagónico a la provincia? Si bien las autoridades locales del partido hace tiempo que viene postergando la ceremonia central a la espera de la presencia de algún personaje de peso para el bautismo del nuevo edificio, no es menor el hecho de que sea precisamente Kirchner esa figura. Detrás hay mucha tela para cortar. También vendrá Daniel Scioli (y el resto de los consejeros nacionales del partido), lo que alimenta aún más cualquier especulación referida a 2011. En el escenario que se montaría en la calle estarían, al margen de otros dirigentes de relieve, Kirchner, Scioli y el gobernador, José Alperovich. Los tres apellidos bailan en distintas fórmulas presidenciales oficialistas del PJ, incluyendo a José Luis Gioja. ¿Gana fichas en esa carrera Alperovich con la visita de Kirchner a Tucumán? ¿hay un mensaje en esa dirección? ¿se está preparando algún anuncio para el 20 de mayo que trascienda al PJ y que abarque a la provincia? o bien: ¿no hay que hacer lecturas apresuradas? Eso es imposible, todo gesto político tiene un sentido y obliga a interpretar los mensajes. No hay ingenuidad en ellos.

Si bien no se puede aguardar que Kirchner anuncie ese día quién lo acompañará en la fórmula presidencial, pero sí que algo favorable diga sobre la gestión de Alperovich; es lo menos, dado el nivel de obediencia a la causa del tucumano y siendo, además, uno de sus escuderos más exitosos. Lo que señale se analizará palabra por palabra y los gestos se mirarán con lupa para descubrir alguna intención escondida. Alperovich ya confesó que hará lo que el matrimonio presidencial le pida en 2011, incluso hasta inmolarse por el kirchnerismo en un eventual binomio presidencial. Sin embargo, los tiempos políticos aconsejan, por lo menos para el oficialismo, no adelantar fórmulas probables. Por lo menos no antes del mundial de Fútbol, acontecimiento para el cual los Kirchner tienen en mente el plan MAME. Ojo, no se trata de un concepto ligado a una acción, sino de una sigla compuesta por dos apellidos: Maradona y Messi. Así es, ruegan que el técnico de la selección argentina y el astro rosarino le regalen un campeonato para, en medio de la euforia general, hacer política con éxitos ajenos. Pero no sólo ellos están pensando en ese acontecimiento deportivo internacional, los tiempistas de la política saben que después de Sudáfrica todo se acelerará naturalmente y que 2011 llegará antes que las marcas del almanaque. Es que el campeonato de fútbol es un sedante, mantiene en vilo a los pueblos, despierta pasiones y adormece otro tipo de intereses. Desde esta perspectiva, no es lógico esperar que haya anuncios de fórmulas presidenciales antes del 11 de julio -el de la final del Mundial (al margen: ojalá ese día la celeste y blanca esté en el campo de juego), sino sólo mínimos gestos.

En ese marco, entonces, ¿puede haber algún anuncio de Kirchner en la nueva sede del PJ? En su condición de ministro de Economía en las sombras tal vez pueda deslizar alguna novedad favorable para la gestión de Alperovich. ¿Cuál sería? Sólo se pueden hacer especulaciones, pero hay una en especial que no deja dormir a los alperovichistas. Hace semanas que el mandatario tucumano viene manifestando que la frutilla en el postre para su gestión sería la refinanciación total de la deuda provincial el año que viene. Y eso sólo lo puede decidir el patagónico, simple cambio de gentilezas y favores institucionales y políticos. Semejante anuncio convertiría a Alperovich en Gardel, como bien dijo un editor de LA GACETA. Ahora bien, después de eso -si se concreta, claro- todos los mandatarios del país querrían ser también un "zorzal criollo". Lo que se menciona en algunos corrillos oficialistas es que en el Gobierno nacional se evalúa algo parecido para favorecer a las provincias con refinanciaciones antes que avanzar en una nueva ley de coparticipación. Sería una buena zanahoria para las gestiones provinciales, incluso para las más díscolas, y una buena jugada política del kirchnerismo. Claro que no es más que un pensamiento por ahora, pero bien dicen que cuando el río suena... Y Alperovich deslizó un anhelo para el final de su gestión como gobernador, por lo menos para su segundo período como titular del Poder Ejecutivo. ¿Se imaginará un tercer mandato consecutivo con la deuda provincial refinanciada a 20 o 30 años? Sería una verdadera cereza. Y Kirchner necesita de los gobiernos provinciales y de todo el aparato del PJ para pelear por la presidencia de nuevo. Todo, finalmente, se resumiría a un gran trueque, como siempre: cerezas por votos.

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