05 Mayo 2010 Seguir en 
Este mayo que hemos comenzado a transitar tiene, por cierto, características diferentes a los anteriores. En 20 días, los argentinos celebraremos el bicentenario de la Revolución de Mayo, un acontecimiento clave en la historia argentina porque fue el puntapié inicial para declarar seis años después la anhelada independencia en San Miguel de Tucumán.
En ese sentido, sería positivo que, por lo menos, a lo largo de este mes la gesta de Mayo fuera motivo de estudio intenso y de debate en todos los ciclos educativos, y se indagara sobre su repercusión en Tucumán. Casi tres semanas después, el 11 de junio de 1810 llegó la noticia de que en Buenos Aires había habido una rebelión que había depuesto al virrey y se lo había reemplazado por una junta de gobierno.
Mientras tanto, dos acontecimientos culturales están en marcha en nuestra ciudad: el Sexto Mayo de las Letras y el Tercer Mayito de las Letras. Se han previsto en ese marco homenajes al jurisconsulto, músico y mentor de la Constitución Nacional, Juan Bautista Alberdi, por los 200 años de su nacimiento, y a Tomás Eloy Martínez, el escritor más importante que dio esta tierra, fallecido el 31 de enero pasado. Se ha anunciado la visita de conocidos escritores, afincados en Buenos Aires, México, Chile y España.
Lo interesante sería que estos encuentros avanzaran hacia el campo de la educación donde se forman los lectores si es que tienen la suerte de tener maestros y profesores que amen la literatura y el arte. Se debería tal vez promover ciclos permanentes de visitas de los escritores locales y de otras geografías a las escuelas, colegios y universidades para que los alumnos tengan la oportunidad no sólo de conocer, sino también de dialogar con los creadores. Una buena parte de los comprovincianos desconoce quiénes son sus literatos, sus músicos, sus artistas plásticos, sus bailarines, sus científicos. Si los educadores tampoco los conocen difícilmente puedan hacerlos conocer.
Nos parece acertada la idea del director de Letras del Ente de Cultura de incorporar a los niños y a los adolescentes a la lectura como actividad voluntaria y no compulsiva y de reafirmar políticas públicas que generen más y mejores lectores.
En los últimos lustros, ante el avance vertiginoso de la tecnología y de internet, se pronosticó la desaparición del libro por una versión digital y la controversia lejos de aquietarse continuará. Hace pocos días, en la Feria Internacional del Libro que se está desarrollando en Buenos Aires, el curador general de Reed Expositions France dijo: "El problema no es en qué formato lees sino qué lees y todos nosotros estamos aquí para organizar esta loca relación de los lectores y los libros. En 2.000 años seguiremos acá, no importa el formato; lo importante es leer". Justamente, creemos que se trata de que tanto chicos como adultos lean y lo hagan con un espíritu crítico, no interesa tanto el formato, sino el contenido. Para que la cultura se democratice y llegue a todos, es necesario partir de la educación, no del mercado editorial. Habría que preguntarse cuántos lectores tienen los miles de libros que se editan anualmente en el país. Por eso, creemos que es importante estimular permanentemente a los alumnos organizando concursos literarios, promoviendo encuentros intercolegiales, talleres de donde surjan revistas.
En este mayo tan especial, sería auspicioso que los acontecimientos culturales programados nos hicieran reflexionar en lo que significó la Revolución y en el pensamiento de los patriotas que soñaron hace 200 años con un construir un gran país. También sería interesante que de este Mayo de las Letras surgiera la inquietud de llevar la literatura a cada rincón de la provincia. Porque se sabe que si Mahoma no va a la montaña, la montaña debe ir hacia Mahoma.
En ese sentido, sería positivo que, por lo menos, a lo largo de este mes la gesta de Mayo fuera motivo de estudio intenso y de debate en todos los ciclos educativos, y se indagara sobre su repercusión en Tucumán. Casi tres semanas después, el 11 de junio de 1810 llegó la noticia de que en Buenos Aires había habido una rebelión que había depuesto al virrey y se lo había reemplazado por una junta de gobierno.
Mientras tanto, dos acontecimientos culturales están en marcha en nuestra ciudad: el Sexto Mayo de las Letras y el Tercer Mayito de las Letras. Se han previsto en ese marco homenajes al jurisconsulto, músico y mentor de la Constitución Nacional, Juan Bautista Alberdi, por los 200 años de su nacimiento, y a Tomás Eloy Martínez, el escritor más importante que dio esta tierra, fallecido el 31 de enero pasado. Se ha anunciado la visita de conocidos escritores, afincados en Buenos Aires, México, Chile y España.
Lo interesante sería que estos encuentros avanzaran hacia el campo de la educación donde se forman los lectores si es que tienen la suerte de tener maestros y profesores que amen la literatura y el arte. Se debería tal vez promover ciclos permanentes de visitas de los escritores locales y de otras geografías a las escuelas, colegios y universidades para que los alumnos tengan la oportunidad no sólo de conocer, sino también de dialogar con los creadores. Una buena parte de los comprovincianos desconoce quiénes son sus literatos, sus músicos, sus artistas plásticos, sus bailarines, sus científicos. Si los educadores tampoco los conocen difícilmente puedan hacerlos conocer.
Nos parece acertada la idea del director de Letras del Ente de Cultura de incorporar a los niños y a los adolescentes a la lectura como actividad voluntaria y no compulsiva y de reafirmar políticas públicas que generen más y mejores lectores.
En los últimos lustros, ante el avance vertiginoso de la tecnología y de internet, se pronosticó la desaparición del libro por una versión digital y la controversia lejos de aquietarse continuará. Hace pocos días, en la Feria Internacional del Libro que se está desarrollando en Buenos Aires, el curador general de Reed Expositions France dijo: "El problema no es en qué formato lees sino qué lees y todos nosotros estamos aquí para organizar esta loca relación de los lectores y los libros. En 2.000 años seguiremos acá, no importa el formato; lo importante es leer". Justamente, creemos que se trata de que tanto chicos como adultos lean y lo hagan con un espíritu crítico, no interesa tanto el formato, sino el contenido. Para que la cultura se democratice y llegue a todos, es necesario partir de la educación, no del mercado editorial. Habría que preguntarse cuántos lectores tienen los miles de libros que se editan anualmente en el país. Por eso, creemos que es importante estimular permanentemente a los alumnos organizando concursos literarios, promoviendo encuentros intercolegiales, talleres de donde surjan revistas.
En este mayo tan especial, sería auspicioso que los acontecimientos culturales programados nos hicieran reflexionar en lo que significó la Revolución y en el pensamiento de los patriotas que soñaron hace 200 años con un construir un gran país. También sería interesante que de este Mayo de las Letras surgiera la inquietud de llevar la literatura a cada rincón de la provincia. Porque se sabe que si Mahoma no va a la montaña, la montaña debe ir hacia Mahoma.







