Cartas de lectores

04 Abril 2010
LUCHADOR COMO POCOS
En la tarde del 4 de abril de 1968, en Memphis, el estampido seco y potente de un disparo dirigido a Martin Luther King lo hiere mortalmente. Un luchador como pocos convencido de sus razones abre con su muerte un espacio de reflexión todavía más ancho que el que pudo lograr en vida. En un país como los Estados Unidos, donde por ser afroamericano tenía, como todas las personas negras, limitaciones a sus derechos políticos y sociales. Recién en 1965 con la "Ley del derecho al voto" se eliminan las barreras que impedían la vigencia y aplicación de la enmienda XV (1870) que establecía: "Ni los Estados Unidos ni ningún otro Estado podrán desconocer ni menoscabar el derecho de voto de los ciudadanos de los Estados Unidos por motivos de raza, color o de su condición anterior de esclavos". El presidente Lyndon Johnson lo cita en la Casa Blanca y le entrega en mano el texto de la ley. Un reconocimiento a su trabajo eligiendo para ello la vía gandhiana de la no violencia y la resistencia civil. Su emblemático "I have a dream"  (Yo tengo un sueño) desde el monumento a Lincoln en su marcha a Washington (1963) se viene plasmando -pese a noticias preocupantes de rebrote racista- y es el portal que se abre para el acceso a la presidencia de Obama, ese afroamericano que en su discurso de asunción del 20 de enero de 2008 decía: "Este es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración… y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado". Rendía honores, sin decirlo, a quien como Luther King, galardonado con el Nobel de la Paz (1964), encumbraba después de su trágica muerte, a un afroamericano a la más alta dignidad pública en el país más poderoso de la Tierra.
Carlos Duguech

TRANSITO
Como vecina de la Mate de Luna, quiero aportar mi granito de arena a la decisión, que aparentemente ya está tomada -pero como siempre se dice que se estudiará- sobre la circulación de los colectivos por esta avenida. Lo invito al intendente a que camine por las calles perpendiculares o transversales, desde avenidas Colón-Ejército del Norte hacia el  cerro o San Lorenzo-Mendoza. No se olvide de la villa que tenemos detrás de la  ex Cootam. Mande a un familiar, pero solo, que camine por allí a cualquier hora del día pero preferentemente a las 6.30 o al anochecer. Así comprobará lo que se padece con los arrebatos, los robos a mano armada y la falta de protección. Cuántos accidentes suceden -los hay muchos- y en cuántos están involucrados los colectivos. Por qué no se hace al revés: el tránsito liviano que vaya por esas calles y los colectivos queden como están. ¿Por qué no se controla que se respeten los semáforos, las picadas a cualquier hora del día o la noche? ¿Por qué no hacen un sondeo los vecinos para luego tomar las medidas?
María Cristina Rodríguez

TRANSITO (II)
Disiento con la carta del lector Roberto Salinas (28/03). En las grandes y modernas urbes se facilita el acceso a los transportes públicos, mientras que los usuarios de automóviles deben dejar sus vehículos en las afueras. Lo más innovador en ese sentido es la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad (Porto Alegre, enero de 2005) que en su artículo 13º establece: "Las ciudades garantizan el derecho de movilidad y circulación en la ciudad a través de un sistema de transportes públicos accesibles a todas las personas según un plan de desplazamiento urbano e interurbano y con base en medios de transporte adecuados a las diferentes necesidades sociales y ambientales, a precio razonable adecuado a sus ingresos. Será estimulado el uso de vehículos no contaminantes y establecerá áreas reservadas a los peatones de manera permanente o para ciertos momentos del día". Como vemos, la solución consiste en transportar al mayor número de personas en la menor cantidad de vehículos posible. Los habitantes del interior también tienen derecho a que el transporte los acerque a sus lugares de trabajo, estudio, atención médica o esparcimiento. Así podremos alcanzar el objetivo de una ciudad con una calidad de vida adecuada, acorde con el siglo XXI.
Daniel Aguirre

MALEDUCADOS
Comenzaron las clases, y quienes utilizamos a diario el transporte urbano, nuevamente observamos en las horas pico como hombres y señoras de edad permanecen parados, mientras los estudiantes que coparon el ómnibus -niños y jovencitos de ambos sexos- viajan cómodamente sentados, sin que ninguno se digne en cederles el asiento. Es otra lamentable muestra de la descomposición de ciertos lazos sociales, que antaño se fundaban en el respeto y consideración hacia las personas mayores. Sin olvidar la responsabilidad de los padres y los docentes, que no se preocuparían mucho en inculcarle a los chicos esas necesarias y elementales normas de urbanidad. En cuanto a estos jóvenes, deberían tener en cuenta que si no respetan a quienes deben respetar, en grande ellos tampoco serán respetados.
Benigno M. Argañaraz
J. Mañán 538
S.M. de Tucumán

LA CONSTITUCION
Aplaudo la iniciativa de LA GACETA de repartir gratuitamente ejemplares de la Constitución Nacional, aunque la denomina "Carta Magna". Pienso que es más apropiado denominarla Constitución, pues su función es proteger a todo el pueblo, en cambio la Carta Magna original (redactada en latín), protegió solo los privilegios de los barones ingleses y de la Iglesia. Como bien señala el profesor de la UBA, Gregorio Badeni, (LA GACETA del 28/3), "se desconoce la génesis de la Carta Magna". Es decir que muchos de los que sí conocen la Constitución, aún les falta conocer su génesis. Recordar las ideas de John Locke (Ensayos sobre el gobierno civil-1660-1662), contribuiría a ese propósito, al prácticamente listar lo que debería no hacerse y así evitar un mal gobierno: "Cualquiera que sea el poder puesto en cualquier mano para el gobierno de la gente, y la protección de sus propiedades, sea aplicado a otros fines, y su uso empobrezca, domine o someta a ellos a arbitraria e irregular decisión, de aquellos que tienen el poder, se tiene una tiranía, ya sea que aquellos que la ejerzan sean uno o varios. La legislatura actúa contra la confianza depositada en ella, cuando acciona al invadir la propiedad del sujeto, y convertirse ante ellos, o cualquier parte de la comunidad, en amos, o al disponer arbitrariamente de las vidas, libertades o fortunas de la gente (Segundo Tratado, Cap. 19)". Respecto de la tiranía: "es el ejercicio del poder más allá del derecho, el cual nadie puede tenerlo. (Segundo Tratado, cap. 18). "Tiranía es cuando el gobernador, cualquiera sea su título, no hace lo que indica la ley, sino su voluntad, como regla, y sus decisiones y acciones, no son dirigidas a la preservación de la propiedad de su gente, sino a satisfacer su propia ambición, revancha, otros intereses , o cualquier otra pasión irregular (Segundo Tratado, cap. 18)". Lamentablemente está fuera de los límites de este esfuerzo de LA GACETA DE lograr que la Constitución no sólo sea conocida, sino también cumplida por todos. "La política no debe tratar de vengar el mal realizado, sino de cuidar que no se repita". Otto von Bismark.
Roberto Walter Sehringer

MALTRATO
Soy una de las tantas personas que amamos los caballos y que, lamentablemente vemos a diario cómo estos nobles animales son maltratados. Son obligados a trabajar jornadas que se hacen eternas tirando de carros repletos, demasiado pesados. Como si no fuera esto suficiente para sus dueños, son golpeados sin piedad hasta matarlos, como al caballo que encontramos en la Facultad de Veterinaria. Pido a la sociedad que nos ayude a los alumnos de veterinaria a decir "basta". No miremos a un costado escondiéndonos en el "no puedo hacer nada". Si podemos. Juntos podemos más.
Priscila Moreno

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.
 

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