Es clave cuidar el historial financiero personal

Una mala calificación expone al deudor a perder el financiamiento de tarjetas y de bancos, y a pagar altos intereses al sector informal. Un experto sugiere revisar cada tres o seis meses la clasificación en el Central u otras calificadoras para evitar sorpresas. Casos.

CON LAS MANOS ATADAS. Las personas con mal historial financiero no pueden acceder a los préstamos que ofrece el sistema bancario. POSTEROUS.COM CON LAS MANOS ATADAS. Las personas con mal historial financiero no pueden acceder a los préstamos que ofrece el sistema bancario. POSTEROUS.COM
03 Abril 2010
La conducta del consumidor queda registrada en su historial financiero. En tiempos de crisis suele crecer el nivel de atraso en el pago de las tarjetas de crédito o en los compromisos asumidos ante los bancos. Pero también existe otro motivo, por el cual hay que averiguar periódicamente cuál es nuestra situación en la central de deudores del Banco Central o de cualquier otra entidad calificadora del riesgo: el robo de identidad.

Las emisoras de tarjetas de crédito, los bancos y los fideicomisos financieros deben clasificar mensualmente a sus clientes, en función al grado de cumplimiento de las obligaciones asumidas. Así esa calificación va desde una situación 1 (paga en término) hasta un nivel 6, es decir, los deudores irrecuperables (ver Categorías...).

Según Raúl Horacio Ostengo (h), un abogado especializado en Gestión de Créditos y Cobranzas, los datos de los clientes se envían al Banco Central, que elabora la "Central de Deudores del Sistema Financiero", un link de libre acceso en el sitio oficial de la entidad (www.bcra.gov.ar).

El Central dispuso, mediante la comunicación "A" 4872, las pautas vigentes para clasificar a los deudores de las carteras para consumo o vivienda, y a los de la cartera comercial. "Cuando el cliente ha realizado una refinanciación de su deuda, aquella disposición obliga a las entidades a recategorizar al deudor, en la medida que se cumplan determinadas pautas (que podrá ser el pago de una o tres cuotas de esa refinanciación, según la situación)", dijo el especialista consultado por LA GACETA. Ostengo, quien organiza la III Jornada de Créditos y Cobranzas del NOA que se iniciará el 28 de este mes en esta ciudad, acotó que si la información es incorrecta, se deberá cursar una solicitud a la entidad (banco, tarjeta o fideicomiso), que, dentro de los 10 días corridos, deberá comunicar la última clasificación que le asignó al cliente, junto con los fundamentos que la justifiquen y el importe total de deudas.

Cuestión de costos
¿Por qué resulta importante cumplir en tiempo y forma con las obligaciones asumidas? "La manera en la que cancelamos nuestras obligaciones tienen incidencia en nuestro historial. Todas las empresas que otorgan crédito, recurren a la página del Banco Central o a informes comerciales que reflejan nuestro comportamiento financiero, y de acuerdo a la situación que registremos, y a la acreditación de otros extremos (identidad, ingresos o domicilio) podremos acceder a los créditos del sistema financiero regular (de tasas más bajas)", respondió Ostengo.

La clasificación denota el grado de riesgo. Y los comercios analizan esa situación antes de incrementar el límite de las tarjetas, aprobar un crédito bancario o acceder a una compra a sola firma. No obstante, señaló el experto, hay compañías que se atreven a otorgar financiamiento hasta una persona que está en "situación 5" (irrecuperable), porque la tasa de retorno es muy alta. "Si calificamos, en el sistema bancario se pueden encontrar préstamos a tasa del 34% anual. Pero si no, nos vemos obligados a recurrir al sistema informal, pasando a pagar tasas de hasta un 360% anual", ejemplificó. "Esa diferencia justifica y mucho la necesidad de cuidar el crédito", acotó.

Ostengo, finalmente, sugirió ingresar cada tres o seis meses a la página del Central o solicitar un informe comercial con el fin de conocer la calificación y, a la vez, evitar el robo de identidad. "Por lo general, las víctimas de ese delito se enteran cuando van a solicitar un crédito y se lo niegan, cuando van a contratar un servicio de telefonía celular y no pueden cerrar la operación y hasta cuando aparecen cobros sospechosos en los resúmenes de las tarjetas de crédito", puntualizó.

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