Cartas de lectores

25 Marzo 2010
IMPUESTO AL CHEQUE
No puedo dejar de reconocer la gestión y la habilidad del gobernador por traer privilegiados aportes nacionales para Tucumán. Mis felicitaciones. Pero apoyar el no cambio a la Ley del Cheque es obrar en contra del federalismo, apartarse del camino de la justicia de igualdades y realizar una mala inversión a futuro, porque quedamos en seria deuda de honor y de reciprocidad para con las provincias damnificadas. Ganaremos la insegura promesa de recibir 500 millones más, mientras obtendremos el seguro y justificado reproche y negación de solidaridad del resto de hermanos argentinos. Lo peor es que nos instala a los tucumanos en el palco de la indignidad y de la carencia de principios fraternales nacionales. Le pido que recapacite en su decisión.

Norberto Vestidelli
vestidelli@argentina.com


IMPUESTO AL CHEQUE (II)
Con relación con la coparticipación del impuesto al cheque, algunos senadores, para disfrazar una obsecuencia que no encuentra límite, esgrimen el muy pobre argumento de que no se puede desvestir un santo para vestir otro.  Cuando el vestido de uno de los santos está hecho con hilos de oro, y el otro viste harapos, no sólo se puede: se debe.

Susana Rawson
susirawson@uolsinectis.com.ar


TRANSPORTE PUBLICO
El transporte público moviliza a la mayoría de la población, en el orden de un 70%. Es la gente que se levanta más temprano para ir a trabajar, la que pierde más tiempo para llegar a sus trabajos y para volver de estos. De Yerba Buena a San Miguel de Tucumán, calcúlese más o menos 40 minutos por viaje, o sea una hora y pico perdida, maltratado arriba de un ómnibus. Esto sin enunciar el tiempo perdido esperando la llegada de la unidad en cualquiera de los puntos de acceso. Debe tenerse en cuenta el maravilloso confort con que se viaja: codo a codo, carterazos de por medio, falta de toda urbanidad de parte de cierta juventud, maltratos y descortesía. Resulta que ahora, ese transporte pareciera que estorba. ¿A qué? ¿A la velocidad que se quiere incrementar en el tránsito vehicular de los autos particulares? ¿No era que por culpa de la velocidad que ocurrían los famosos accidentes sobre la avenida Mate de Luna? ¿Por qué motivo no pueden circular los ómnibus por la mano derecha? ¿Por qué los quieren mandar por angostas calles laterales? ¿Porque no quieren que el tan mentado turismo vea la calidad de nuestro parque de servicio público, quizás el más caro del país? En todos los países del mundo recomiendan acudir al transporte público para bajar costos y contaminación; aquí, en los hechos, no sucede.

Manuel Sancho Miñano
sanchomi@tucbbs.com.ar


CELESTINO GELSI
Evocar la persona del ex gobernador Celestino Gelsi, produce recuerdos imborrables que hoy no podemos dejar de destacar, tanto por su gran obra de gobierno, como también por los respetos públicos que contenía su gobierno. En este mes aniversario de su desaparición física, se agiganta su figura. Sin el auxilio de la Nación, convirtió en realidad obras de la envergadura del dique El Cadillal, los hospitales Centro de Salud "Zenón Santillán", Maternidad "Virgen de las Mercedes", Hospital Padilla, del Niño Jesús, que fueron refaccionados y puesto en condiciones inmejorables al servicio del pueblo. Hizo construir otros como el de Lules, además del aeropuerto Benjamín Matienzo. Con la ley de juego, rompió el monopolio que tenía la Nación sobre los casinos y las quinielas, de modo que las ganancias volvieron al pueblo. La Caja Popular de Ahorro reunía a las instituciones de bien público, y repartía sus beneficios económicos. Lamentablemente, hoy no podemos decir lo mismo. El casino de Tucumán es quien sufre el impacto más negativo de toda su historia. El ex gobernador contó con el apoyo de fuerzas políticas opositoras, seguramente pensando todos al unísono que "obras son amores". La UCR le rendirá un justiciero homenaje en el Cementerio del Oeste el 30 de marzo a las 11.30. Merecidamente lo tiene este hombre, que se destacó por sus políticas y fue respetuoso de las normas constitucionales que regían en la provincia.

Benjamín Cuello
benja_cuello@hotmail.com



VARITAS (I)
Respecto de lo publicado sobre los inspectores de tránsito, no es sólo un problema propio de las grandes capitales. En Concepción hay numerosos inconvenientes que provienen de años anteriores. Constantemente se viven situaciones violentas en las calles por el régimen dictatorial que ejercen los inspectores impulsados por la voracidad fiscal del municipio por el solo hecho de recaudar. Hay casos notorios y numerosos de automovilistas a lo que se les han inventado multas cuando ni siquiera sacaron sus automóviles ese día o se encontraban en su domicilio laboral; la prohibición a los camiones que transportan mercaderías, de descargar en los comercios de la ciudad. A tanto ha llegado esta voracidad que días pasados se llegó a sancionar a un lisiado que había estacionado su automóvil para ingresar a una farmacia. Este portaba en su vehículo la calcomanía que lo identificaba como propiedad de un discapacitado. En una reunión que se llevó a cabo en el Centro Defensa Comercial del Sur (entidad que nuclea a los comerciantes) se trataron algunos de estos temas, así como las pérdidas que está padeciendo el comercio por la prohibición caprichosa de estacionar en la plaza Mitre, la principal. Estos acontecimientos desatan indignación y provocan situaciones de violencia.

Rubén Ledesma
Matienzo 2.421
Concepción-Tucumán


VARITAS (II)
Los videos de agentes municipales realizando actos irregulares circularon por todo el mundo y los tucumanos nos rasgamos las vestiduras ante el desprestigio y la mala imagen que nos causa. Pero eternamente discutimos las consecuencias de estos actos; nunca tenemos el valor de buscar la causa y la solución del tema. El responsable de esta situación es el Estado, que no ejerce su poder para combatir la corrupción. ¿Se puede combatir la corrupción con funcionarios corruptos? Seguramente que no. A los tucumanos nos importa más el prestigio y la buena imagen falaz, como en la mejor época del Proceso cuando se cerraban las villas miseria con tapias, que aún existen, a cambio de no exigirles a los funcionarios incapaces aplicar las leyes existentes. En este caso, el responsable directo es el intendente Domingo Amaya, quien habla por medio de sus funcionarios y permanentemente "nos aconsejan a los ciudadanos no dejarnos sorprender por estos malos agentes públicos". Pruebas a diario y denuncias permanentes de ciudadanos son ignoradas por todos los gobiernos. No creo que los agentes municipales sean culpables, sino víctimas, juntamente con los ciudadanos, de funcionarios que no cumplen con su deber, que no ejercen el poder que les dan las leyes y la voluntad popular para favorecer al bien común. Pedir que echen o sancionen a los varitas no cambia nada. ¿Es la única área del Gobierno municipal que tiene problemas? No es el único caso; es el más visible. Y también esta problemática es de la mayoría de los municipios, es decir es una práctica normal ante la impunidad. ¿Y los fiscales de la justicia ordinaria, que pueden actuar de oficio sin necesidad de denuncia ante casos que fueron hechos públicos? ¿No les caben las generales de la ley, como ellos sentencian? Nosotros, los tucumanos, no debemos preocuparnos de estos temas, debemos ocuparnos de ellos.

Julio César Leal
julio_cesarleal@hotmail.com


PLAZA SAN MARTIN
Una de las características de nuestros gobiernos municipales es dejar abandonadas obras que se empezaron, despertando el entusiasmo de los ciudadanos. En diciembre pasado, comenzaron a cambiar la vereda de la plaza San Martín. Sólo se completó la que da a la calle Lavalle; en la de la Chacabuco sólo se construyó un pequeño tramo. Sería postivivo que se concluyeran de una buena vez estos trabajos.

Renato González
renagonza@gmail.com


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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