Agua limpia para un mundo sano

22 Marzo 2010
El agua es un elemento imprescindible para la vida. Como se sabe, el 97 % del agua se encuentra en mares y océanos y no es apta para consumo humano. El 3 % restante se compone de agua dulce. El 22 de febrero de 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas suscribió una resolución por la que se prescribió que el 22 de marzo se celebraría el Día Mundial del Agua. Este año el lema será "Agua limpia para un mundo sano" y el objetivo es concientizar a la población acerca de la necesidad de mantener los ecosistemas sanos y de garantizar el bienestar de la humanidad frente a los crecientes desafíos que plantea la calidad del agua para la gestión de los recursos hídricos. Otra de las metas será profundizar en el tema de la calidad del agua para estimular a los gobiernos, a las organizaciones, a las comunidades y a los individuos de todo el mundo para que participen activamente en la prevención de la contaminación, la limpieza de ríos y de lagos y de su restauración.

Se sabe que en los últimos 50 años, el consumo del agua en el mundo se ha triplicado. Durante los últimos 25 años, la disponibilidad de agua en el mundo disminuyó un 50%. Según los vaticinios de los científicos, en el año 2025, alrededor de 3.500 millones de personas (casi la mitad de la población total) sufrirán problemas con el agua. En los países en vías de desarrollo, el 80 % de todas las enfermedades está vinculado al acceso limitado al agua potable. Para tener una idea de la carencia del líquido vital en diferentes partes del planeta, mientras un habitante de Islandia cuenta con 685.000 metros cúbicos de agua por año, uno de Egipto sólo dispone de 20. Como Egipto, hay otros 18 países en el mundo con una seria escasez de agua. En el llamado Tercer Mundo, el 55 % de la población rural y el 40 % de la población urbana carecen de acceso adecuado a fuentes de agua potable. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, son 1.500 millones de personas (casi 1 de cada 4 personas del mundo) las que no poseen agua potable.

Irina Bokova, directora general de la Unesco, señaló que más de 2.500 millones de seres humanos carecen hoy de sistemas sanitarios adecuados. Se calcula que 884 millones de personas, la mayoría de ellas africanas, no tienen acceso al agua potable. Alrededor de 1,5 millón de niños menores de cinco años mueren anualmente a causa de enfermedades transmitidas por el agua. La diplomática búlgara indicó que el deterioro de la calidad de las aguas en ríos, arroyos, lagos y mantos freáticos tiene consecuencias directas sobre los ecosistemas y la salud humana. "Esta situación constituye una tragedia humana indescriptible y un obstáculo importante para el desarrollo. Las enfermedades vinculadas al agua, y los trastornos financieros que acarrean, reducen las posibilidades de que las familias pobres consigan educar a sus hijos. A su vez, esta situación priva a la nueva generación de la oportunidad de mejorar sus propias condiciones de vida y de romper el círculo vicioso de pobreza y escasez en que está atrapada. Agua limpia e instalaciones sanitarias adecuadas son el punto de partida", afirmó.

Pese a tener recursos hídricos importantes, en Tucumán hay poblaciones con carencia de agua, como Tafí Viejo o Yerba Buena o incluso sectores del mismo San Miguel de Tucumán. Todos los años se advierte que se tomarán medidas para evitar el derroche de agua, mientras el gobierno santiagueño renueva sus planteos por la contaminación del río Salí. Sería auspicioso que en la escuela primaria se concientizara a los chicos sobre la necesidad de cuidar este recurso esencial y que desde el Estado se sancionara con rigor a aquellos que contaminan los ríos y arroyos, y se efectuaran las inversiones adecuadas para proteger este beneficio del cual gozamos los tucumanos.

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